Despedida


Aquí me tienes otra vez, luchando contra mis demonios, esos viciosos que se rinden cada vez que te ven, porque no obstante la mirada del cuerpo consiga a ser olvidada por veces, la del alma te recordará siempre.

Tantas veces me he prometido a mí mismo no volver a caer de hinojos ante mi flojedad, que creo que han sido las mismas veces que al mirarte he faltado a mi promesa de ser fuerte para no quererte otra vez.

Han sido tantas las ocasiones en que no me ha quedado más remedio que aceptar que soy yo el único culpable de la desilusión que me generas cada vez que te vas, aunque tú sigas, consiente, advertida del daño que me vas a causar.

No han sido escasas las veces que me he prometido que la próxima vez no volverá a ser igual a las demás, pero reconozco finalmente que termino por lanzarme de cabeza al abismo de tu tempestad, mintiéndole a mi mente que esta vez no tornarás a equivocarte, y hasta engañando a mis instintos que esta vez nada saldrá mal. Y ya lo ves, como resultado obvio de mi absurda debilidad, he llorado tantas veces arrepentido de ese amor tuyo que me causa tanto mal.

Pero acredito que esta vez ya no ha de ser igual, porque dirijo mis palabras a ti con absoluta seriedad, al decidir contarte que algo en mi ha cambiado en definitivo, y que después de haberte llorado tanto, hoy he despertado con nuevos planes, con nuevos sueños, pero, sobre todas las cosas, queriéndome mucho más.

Soy sincero, y te confieso que me ha costado mucho resignarme a la idea de que no eres tú quien hace mejor mi mundo, que ni hoy ni nunca serás el motivo de mi risa, y que tan solo serás un viejo recuerdo que dolerá más que cualquier otro.

Espero que comprendas que todo esto que ahora digo es sin ningún afán. Son solamente unas cuantas frases para poner un punto final. Así que hoy me marcho sin rencores, agradeciendo lo aprendido, sin nada que reprochar. Tómalo como una despedida, o quizás como un punto de partida para comenzar de nuevo sin mirar atrás.

Eso sí, nunca olvides lo mucho que te quise, ni nunca olvides que un día fuiste el buen motivo de mi calma y de mi tempestad.

Anuncios

Sueño Mágico


79-sueno-magico

Siento que usted no está capacitada para percibir cómo a mí me gustaría ser un nigromántico del amor, y así lograr prever nuestro futuro, mismo que yo, dulce mujer de mis desvaríos, sólo sea un triste hombre que vive a soñarte.

Anoche te vi nuevamente entre sueños y te noté más preciosa que siempre, mejor dicho, magnífica. Quizás, eras mucho más que una Diosa, porque advertí que la venturosa piel de tu cuerpo exhalaba odas y poesía.

Te sentí tan cerca de mí, que juro alcancé a respirar la esencia de tu piel. Te veías tan viva, te veías tan veraz, que llegué a imaginar cuántas loas, cuántos versos entre letras gigantes como mis demonios internos, dormían en ti, tal cual un pájaro dolorido que duerme calmo entre las ramas esperando la caricia del sol al amanecer.

Es posible que hoy mis noches estén más llenas de recuerdos que de estrellas. Por eso me he asomado a las más altas cimas de la tierra y del cielo buscando verte, con los ojos y con el pensamiento.

Sin embargo, perdido entre la agonía y el tormento de mi corazón apasionado, he descubierto tardío, que tú eres el único medio posible que necesito para tocar las nubes. Nada más.

Mis ayeres están poblados de ti y no hay noche que no te vea entre mis sueños, momento en que se asoma a mis labios otra sonrisa, otro dolor, al preguntarme si acaso tú ríes como yo. Mismo así, aunque me duela infinitamente tu lejanía, estoy dispuesto a soñarte todas la noches, todas las semanas, todos los años del resto de mi vida, sin que tu supongas cual sería el tamaño de la suerte mía el poder tenerte a mi lado al despertar.

Saeta voladora que cruzas mis sueños nocturnos sin yo saber dónde caerás, ola de pasión gigante que el viento riza y empuja caprichosamente hacia el mar llevándote tan lejos de los brazos de mi amor, hoy me resta un consuelo y nada más, que imaginarte, amor mío.

Ven a mi mundo, para que puedas sentir libre tu alma. Ven a soñar conmigo, dueña de mis quimeras, pues, si soñamos juntos, será mejor para los dos.

La Tecnología del Demonio


La primera cosa que me vino a la cabeza, fue la obra literaria escrita por Gabriel García Márquez: “Del amor y otros demonios”, publicada en el año 1994, en la cual este grande literato nos relata la historia de Sierva María de Todos los Ángeles, quien habría sufrido grandes calvarios a lo largo de su corta vida. La acción de la novela transcurre en Cartagena, Colombia, donde todavía la tecnología moderna de comunicación no estaba a disposición de la protagonista Sierva María, hija del marqués Casalduero.

Siendo así, luego pensé en la trilogía “Halo”, de Alexandra Adornetto, y hasta en la saga “Oscuros”, escrita por Lauren Kate y publicada en 2009, que habla de ángeles caídos. Después, en “Cazadores de Sombras”, el nombre de la saga escrita por Cassandra Clare, llena de todo, desde ángeles y nefilims a lobos, vampiros y demonios. Pero como tampoco encontré lo que buscaba, enseguida especulé sobre la trilogía “Sweet Evil”, de Wendy Higgins, donde también hay ángeles, demonios, espíritus, etc., y además hay romance… Pero no hay telefonitos celulares. ¡Ah!, sin olvidarme de pensar en Dan Brown con todos sus “Ángeles y Demonios”.

Sinceramente, confieso con dolor en el alma, que no logré descubrir -tal cual un Charles Darwin un poquito más moderno-, cualquier eslabón perdido que uniese el asunto a cualquiera de las obras que rememoré; por tanto, lo único que me resta es contarles de manera escueta la argucia del sacerdote Marian Rajchel, un clérigo residente en la ciudad polonesa de Jaroslaw,

En realidad, este santo hombre de Dios está teniendo problemas inusitados con la tecnología moderna; y no piense el leyente que es por causa de no saber usar esos aparatitos con 3G o 4G. Más bien, sus embarazos se deben a que el religioso está recibiendo malcriados mensajes de texto, nada menos que del propio demonio.

En todo caso, sus complicaciones comenzaron cuando a este eclesiástico se le ocurrió realizar un exorcismo en una adolescente, ya que el procedimiento de sortilegio no le salió como debía; y desde ese entonces el exorcista pasó a recibir en el celular de la jovencita varios SMS enviados directamente por Satanás… Por lo menos así lo afirma el eclesiástico.

En una entrevista al periódico inglés “Daily Mail”, el propio Rajchel afirmó: “El autor de esas mensajes es un espíritu maligno… Muchas veces, los dueños de teléfonos celulares no tienen noción de estar siendo usados de ese modo. No en tanto, en este caso esto es muy claro”, señaló el padre Marian al reportero del periódico inglés. Además, añadió en su declaración, que “el demonio no hace ceremonia en usar las nuevas tecnologías para asediar a las personas”.

Como evidentemente usted no es el único a no dar crédito a esta engañifa, es que el rotativo anglosajón, preocupado con la consideración de sus lectores, llegó a publicar el contenido de una de los mensajes recibidas por el padre polonés: “Ella no saldrá de este inferno. Ella es mía y cualquiera que rezar por ella ira morir también”.

El padre Rajchel lo desafió, y respondió que rezaría por la jovencita, pero obtuvo otra respuesta malcriada: “Cállese la boca, predicador. Usted no es capaz de salvar a sí mismo. Idiota. Viejo predicador patético”.

Una vez enterado del asunto, se lo comenté al tecnológico de mi vecino, mencionándole que siendo así, quizás mañana Satanás ya tendría su propio sitio en la web, pero él me tranquilizó diciendo: “No, da por seguro que esos mensajes son de algún ex noviecito de la nena”… ¿Será?

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

A %d blogueros les gusta esto: