Desvelo


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Tuve el presagio de que ésta no sería otra noche más de mis calladas luchas. Por la ventana, noté que el cielo había anclado su huraña sombra negra entre dos serranías y la lluvia en la errante oscuridad caía formando cortinas de agua, impulsada por un viento intenso que hacía teclear las celosías de la ventana mientras mi corazón daba vueltas como molino loco.

Dentro de la habitación no había vestigios del viento de mi angustia que suele arrastrar mis sueños que se tumban. Ahí estaba ella, apegada a mis brazos como una enredadera en cuanto en mí ardía una hoguera de estupor como lo hace el mar a la orilla de un faro.

En eso andaba yo, cuando luego de haberla besado de manera apremiante y prolongada, de haber acariciado lo más suavemente posible sus cabellos lacios y depositar varios besos breves en su cuello de gacela y en su hombro reprimido cubierto de piel rizada, de mirar más de mil veces ese par de ojos profundos donde ciertamente cada día la noche alea, de repente se me ocurrió buscar imperfecciones en su cuerpo, cualquier falla invisible, más específicamente esos pequeños pero significativos defectos anatómicos.

Entre sus brazos de flor y regazo de rosa los encontré, y tuve certeza que desde ese día en más me sería posible conquistar el mundo desde cualquier punto de su espalda, tan sólo usando como trinchera sus lunares y perderme ahí, entre sus sueños, sus miedos y pudores. Sin embargo, hubo específicamente un diminuto lunar que me desveló. Estaba ahí, donde más se desea.

Ahora todo en mí lo ocupa ella, arco de esperanza, pues es en ella que mientras las aguas de los ríos cantan, que mi alma en ella huye como lo desea y hacia donde ella quiera.

Te escojo a ti, vida mía, porque me di cuenta que tu encontraste al fin mi punto débil. Has sido la única que descubrió la forma de calmar esta alma indomable que poseo. Te elijo, alma de mi alma, porque descubrí que vales la pena, vales los riesgos, vales la vida.

El Amor Por Veces es Corto de Vista


Unos tal vez más, otros quizás menos, pero probablemente más de alguna vez el encandilado leyente ya ha escuchado el dicho “el amor es ciego”. Y puede que tal frase haga sentido, ya que cuando nos enamoramos percibimos las cosas de forma distinta.

Lo cierto es que se trata de mucho más que un dicho popular. La propia ciencia ha dado pruebas cabales de que el amor sí es ciego, ya que la naturaleza y nuestro cerebro se encargan de que en un principio no veamos los defectos del otro. Se trata más bien de un rasgo evolutivo, que en su esencia contribuye a preservar la especie subiendo las posibilidades de procreación.

La propia doctora Frances Cohen ha estado quemando sus pestañas estudiando desde hace tiempo el tema del amor desde una perspectiva orgánica, y llegó a la sabia y asombrosa conclusión que en el inicio de una relación amorosa, el cerebro tiende a desactivar los mecanismos de alerta ante una serie de defectos que, comúnmente, cualquiera consideraría desagradables en un individuo.

Eso tendría origen en los químicos que se liberan en el enamoramiento, maldito artificio que termina por activar la llamada “sensación de euforia”, que, además de hacernos sentir bien, desactivan los instintos que nos ayudan a evaluar a las personas. La sensación de bienestar se produce en el “sistema límbico” del cerebro, que regula la liberación de hormonas y neurotransmisores que provocan sensaciones de placer, en este caso ante una emoción… La otra conmoción nocturna después se verá.

Resulta que en el sistema límbico se encuentra la llamada “amígdala”, una estructura encargada de coordinar emociones en el cerebro; en algunas personas tal agalla puede amplificarlas, disminuirlas o bloquearlas, tal como ocurre en el enamoramiento… En algunos casos, torna a la persona ciega (de amor por los billetes).

Caso típico de lo que se ha expuesto ocurre en Argentina, puesto que allí ha sido deschavado el noviazgo entre la modelo y actriz de producciones eróticas Viky Xipolitakis y el político del partido peronista José María Ottavis Arias, que últimamente está dando mucho paño para manga en el país.

La gentuza del pueblo da cuenta que la diferencia de altura entre los dos llama bastante la atención de quien los ve (a él cargando con un banquito). Lo cierto es que en las redes sociales, por ejemplo, por causa de su diminuta altura corporal, el vicepresidente de la “Cámara de Diputados de Buenos Aires” está siendo llamado de “enano”… Además de otros apelativos más conmovedores que no valen la pena perder tiempo en comentar, visto que el lector ya los descubrió.

Por su vez, Viky, que mide 1,72m de altura, no abre mano de sus tacos altos. A más, ella reveló a la prensa argentina, que “sólo ama hombres feos”. Se cuenta también que la modelo ya habría tenido un caso de pasión incontenida con Diego Maradona.

“Estoy perdidamente apasionada… Nunca ame tan intensamente en mi vida… El amor venció el preconcepto”, comentó la rubia modelo argentina en su desahogo explicativo. Con todo, esta celebridad de la farándula ya estuvo enredada en diversas polémicas. Por ejemplo, el año pasado, dos pilotos de la empresa aérea estatal “Aerolíneas Argentinas” fueron despedidos de su trabajo y tendrán que responder a proceso judicial después de permitir que la Viky fuese a la cabina de la aeronave durante un vuelo. En un video, aparentemente realizado por la propia actriz, constan las imágenes de la mencionada visita que llegaron a viralizar en las redes sociales.

No es necesario rebanarse los sesos para encontrar respuesta a lo que dice el vulgo, pues cada existencia tiene sus propios vaivenes, que es como decir sus pormenores. El tiempo es como el viento, empuja y genera cambios para de pronto sentirnos prisioneros de una circunstancia que no buscamos sino que nos buscó… ¿Será?

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

Escenarios en Que la Mujer Está Siendo Engañada


Sí, es cierto, mi vecino tiene razón. Es que hay mucha gente que no consigue contar la verdad de manera cruda y desnuda; si bien uno no se debe sorprenderse con ello, pues es algo que acontece tanto con hombres como con mujeres.

En todo caso, mirando el asunto por un otro ángulo más sextavado, es posible ver que un sinfín del tropel acredita que es más fácil contar una historia que masajee el ego, de que tener que hablar lo que se piensa con todos los pelos y letras. No sé porque será, pero a su vez entiendo que para las mujeres, sentir que está siendo engañada no debe ser nada divertido.

Por tanto, distinguiendo con insoslayable claridad el sufrimiento de esas almas apenadas del género llamado frágil, una vez más busco vestir mi coloquial manto púrpura de frade de piedra, para traer a baila cinco situaciones en las que queda claro como la nieve que una mujer está siendo engañada, aunque esto también vale para los hombres, pues al final de cuentas hay mucha mujer en este mundo usando esas mismas técnicas -y hasta cayendo en un embuste mucho peor que los contados en el “día de la inocencia”… ¿No me cree? Pues veamos:

Él es casi un superhéroe – Pero esa condición no tiene nada de querer salvar el mundo, no, es sólo porque él tiene una identidad secreta. Ella no sabe nada sobre él. Ve que él no ha colgado fotos en internet, y hasta si da una explorada en el nombre, nota que éste no aparece en ningún lugar. Eso va mucho más allá de ser una persona reservada. Es que ése masculino no tiene hábito de dejar pistas por ahí.

Pues cuando eso sucede, mi amiga, está en la hora de preocuparse y recordar aquellos casos absurdos en que alguien descubre que el novio era la misma persona que el ex de la mejor amiga. Quien no deja rastros para usted puede que no deje rastros para cualquier otra persona, y, por tanto, usted nunca sabrá cómo es la vida de ese individuo. Esto puede parecer asustador, ya que en estos casos, usted no sabe ni su dirección ni sus historias del pasado… ¡Abra el ojo, m´hija!

¿Dónde estás, Mandrake? – Esto se debe a que el sujeto parece un campeón del ilusionismo. Es que él tiene por costumbre desaparecer en medio de la noche cuando los dos están reunidos con amigos en común, y todavía tiene esa cara de roble, el tupe y la labia, para llamar al día siguiente y decirle que la anduvo buscando y no la encontró. Esa misma situación suele repetirse en internet, o cuando su celular muda de número constantemente y él no crea lazos muy fuertes con las personas… ¡Tome cuidado!

El poeta sensible – Es que ya en el primer encuentro él le dice que sintió que usted es la mujer de su vida y que ambos deben permanecer juntos para siempre. No, eso no es romántico, mujer. Eso es apenas carente y asustador, si no es cortamente una mentira o picardía de su parte.

¿Puede que la tenga mirado y de repente el amor a primera vista tenga surgido? Claro que sí. ¿Pero cuáles son las chances? Una en un millón… ¡Mejor desconfiar!

Drible de fútbol: mira para un lado y va para otro – Usted nunca tiene certeza si él está hablando serio o haciendo un chiste. Sus dejadas tienen un tono jocoso, sus convites le dejan la sensación de que si usted acepta, puede que él se ría en su cara y, cuando ya no tienes duda de que él está apasionado por usted, resulta que el bonito aparece acompañado de otra chica.

Obvio que eso se parece más a aquellos blupers que pasan en la TV. A usted le dan ganas de procurar por la cámara oculta que la acompaña en todos los momentos de la vida, pero en realidad, tarde descubre que él es sólo uno de esos sujetos que tira para todos lados y deja a las mujeres confusas para ir recogiendo las abatidas por el camino.

El rollo compresor – ¿Sabe aquella sensación de que usted es la mosca de la caca del caballo del bandido? ¡Pues esto el tipo de cosa que la crea!… A las moscas, claro.

Él conversa con usted y luego ya pasa a destacar todos sus defectos. Le deja claro que usted podría ser mucho mejor, como esa o aquella persona. Concuerda que usted no es tan bonita así como piensa y que debería mudar su manera de vestir. Y ahí, cuando usted ya se está arrastrando por el piso en busca de ayuda, pues al final de cuentas su amor propio, pobrecito, fue pisoteado por caballos, él te extiende la mano, te ayuda a levantar y banca el príncipe encantado.

Un individuo tiene que ser muy inseguro para hacer este tipo de cosas, y tiene que ser muy roñoso también. Aunque la realidad de la vida nos muestra que existe un monte de gente así por ahí… Por tanto, mi amiga, ¡permanezca de ojos bien abiertos!

Es de suponer que una vez escrito esto, he pretendido dejar clara mi nítida intención de exprimir mi antiguo hábito de expresar “mens sana in corpore sano”, refiriéndome principalmente a las virtuosas laxitudes practicadas por los “letrineros” en ejercicio… ¡Bucólico asunto!

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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