Privilegio


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Los humanos tenemos una necesidad instintiva de estar cerca unos de otros. A algunos de esos entes los llamamos de amigos, si bien lo que pretendemos decir realmente, es “conocidos”, puesto que en realidad la amistad significa dos sujetos que están comprometidos entre sí durante un tiempo relativamente prolongado que les permite atravesar juntos conflictos, alegrías, tristezas y demás cambios y sentimientos.

Más o menos, todos coincidimos que haber vivido sin tener un amigo verdadero es haber perdido una de las experiencias humanas más satisfactorias y estimulantes que nos concede la vida. Sin embargo, lo que vemos, es que todos los días las personas viven y mueren ante extraños, solos, sin haber tenido jamás un amigo real.

Claro que existe un modo indeliberado de entender la vida, como si fuese un estilo sin bullas ni hurras, sin la huerfanidad de las tinieblas ni el acompañamiento rítmico de las melodías. Pero eso sí, hay que tener cuidado y no avanzar la vía, porque de nada sirve ser vagabundo ni gozar de las primicias de la soledad, pues eso es lo que permite que el cuerpo se vuelva un artefacto y ya no importan vergüenzas ni utopías.

Por supuesto que cada alborada mañanera reclama su indispensable accesorio, donde cada crepúsculo pasa a ser un artilugio inevitable, y cada relámpago una chispa suelta.

Se estima que en el modo mecánico de entender la vida, uno tiene que ser medio maestro y artesano a la vez, por lo que debe adquirir una herramienta sin perdón, un serrucho de angustia, un cincel de rabieta.

Yo, por ejemplo, todos los días enfrento mis monstros internos y nadie se entera de ello. Sin duda hay días en que el cansancio me arranca lágrimas, pero hay otros en que la esperanza me recoge en risas. Por tanto, necesitamos que ser gentiles unos con los otros, y a su vez respetar lo que no conseguimos entender. Cada uno sabe las batallas que vence dentro de sí.

Cada instante que uno pase disgustado, desesperado, angustiado, furioso o dolido, a causa del comportamiento de otra persona, es un instante en el que renunciamos al control sobre nuestra vida.

Ah, pero cuidadito con desanimarnos si algún tonto nos dice que nos falta un tornillo.

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Derecha, Izquierda… Izquierda, Derecha


Por el motivo que sea, siempre que dos o más individuos se encuentran, surge el tema más caliente del momento: “la política”. Sin embargo, lo que se nota a ojos vista, es que hoy la llamada “grieta” está más ancha que nunca y, tanto de un lado como del otro, las posturas se acentúan y generan polémica… Cuando no, terminan a los palos.

Muchos afirman que las discusiones políticas siempre estuvieron en la pauta del mundo, lo que de por sí ya es un hecho recontra confirmado. No es por nada que la mayoría de las veces, aquellos con pensamientos considerados de derecha, se oponen férreamente con aquellos que se posicionan con reflexiones más a la izquierda y viceversa. No obstante estudiosos de asuntos cerebrales afirmen que esa elección de tendencia ideológica puede significar muchas cosas.

Entre los varios estudios realizados sobre este controvertible tema, surge una reciente investigación científica que abordó el asunto, donde los evaluadores llegaron a una sabia conclusión que muestra que la diferencia va más allá de la ideológica. Según el estudio, estructuras de nuestro cuerpo pueden tener una liga directa con ese tipo de elección y nos influenciar para la vida entera.

Tal conclusión salió de una investigación realizada por mentes educadas de la “University College of London”, en Inglaterra. Conforme sus conclusiones, por ejemplo, personas con pensamientos más a la derecha poseen el tejido más grueso en la amígdala cerebolosa. Esa área, indica el estudio, es la responsable por el control de las emociones de todo individuo.

Por otro lado, las personas con tendencia a pensamientos de izquierda, revela el estudio, tienen un tejido más grueso en el córtex cingulado anterior, región más ligada a la anticipación y a la tomada de decisiones… Incluso las equivocadas.

Con todo, las diferencias entre quién es de izquierda y quién es de derecha no paran por ahí según lo indican otros estudios. Resulta que en un trabajo de campo -que no incluía vacas ni caballos, obvio- que fue realizado por la “Universidad de Virginia”, en Estados Unidos, se apuró que personas de derecha en su mayoría son casadas y afirman estar felices con la vida que llevan. Tal conclusión fue en derivación de entrevistas envolviendo más de 59 mil electores norteamericanos… Y puede que muchos de ellos aprecien las locuras de Donald Trump. No se sabe.

Con todo, no queriendo quedarse atrás en este asunto politiquero que por veces envuelven ideologías tendenciosas, la “Universidad de California”, también en Estados Unidos, apunta su revelación para la cuestión de los discursos. Según ellos, políticos de izquierda tienden a utilizar un lenguaje emocional positivo con mucha más frecuencia que los de derecha, además de sonreír de manera más genuina en las fotografías que ellos aparecen… Incluidas las selfies.

Como consecuencia de estos fantasiosos descubrimientos, cualquiera debe tener siempre en cuenta que, mucho más que una elección, todo aquel pariente o amigo de izquierda o derecha tiene mucho más relaciones y razones para posicionarse de lo que usted pueda imaginar.

Quizás por eso que las fiestas, reuniones y las copas de más, son motivo de sobra para que se armen discusiones y afloren conflictos. Pero, como nadie quiere terminar peleando a esa hora, mejor estar preparado. Esquivar ciertas conversaciones y no caer en el círculo vicioso de la dialéctica, a veces suele ser el camino más inteligente.

Mismo así, nunca falta un buey corneta que llega a la mesa y antes de saludar lanza un comentario que genera chispas en el ambiente. Pero en ese caso hay que saber distinguir cuándo la charla tiene argumentos y es una ida y vuelta de ideas, aún entre personas de partidos o ideologías disímiles, y cuándo en verdad se trata de una provocación vacía que tiene como objetivo generar enfrentamientos. En esos casos, si la discusión empezó a subir de tono, o alguien se está angustiando de más al punto de lo que haya encima de la mesa esté prestes a salir volando, lo mejor es cortar la conversación. La forma más inteligente es cambiando de tema o desviar la atención con humor.

Ahora, sabemos que entre uno y otro polo están los del centro, que no son ni una cosa ni otra, por lo que se deduce que el problema de estos es que su tejido cerebral ha de ser de otro paño… ¡Habría que ver!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

¡Por Favor! Cuiden a la Nena


Bajo el nombre de Francisco, el Papa ha resultado ser un pontífice políticamente activo que se ha involucrado públicamente en esfuerzos para destrabar los conflictos de Palestina e Israel, Siria y Venezuela, aunque aparentemente ha adoptado un perfil bajo en lo que hace por su Argentina natal. Es que contrariamente a lo que muchos esperaban cuando fue designado Papa en marzo del 2013, Francisco no se ha enfrentado a la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, con quien tenía una tensa -sino hostil- relación durante los años en que fue arzobispo de Buenos Aires.

Basta recordar que cuando Francisco fue elegido Papa, el gobierno argentino reaccionó fríamente a la noticia y tardó dos días en festejarla, en cuanto el resto de la región celebraba la elección del primer Papa latinoamericano. En ese momento, se especuló que Francisco se convertiría en una piedra en el zapato del gobierno argentino, así como el papa polaco Juan Pablo II lo había sido con el gobierno comunista de Polonia en la década de 1980.

Sin embargo, todo indica que Francisco ha desarrollado lo que parece ser una relación muy cordial con la Sra. Fernández. Se ha reunido tres veces con ella, se han intercambiado regalos, incluyendo -además de las epistolares estampitas de siempre- un par de escarpines de bebé que Francisco le regaló a Fernández cuando nació su primer nieto… Tejido vaya uno a saber por quién.

En Argentina, donde -además de Maradona y Perón- Francisco ya es una de las figuras más admiradas de la historia, los analistas políticos señalan que el sumo pontífice le está dedicando mucho más tiempo a Fernández de Kirchner que a cualquier otro líder mundial… Si no, veamos: cuando Fernández de Kirchner visitó el Vaticano el 17 de marzo, el Papa le concedió dos horas y media de su tiempo. Comparativamente, cuando el presidente de Estados Unidos Barack Obama visitó el Vaticano el 27 de marzo, la audiencia entre ambos líderes duró 55 minutos, y la audiencia del Papa con la reina de Inglaterra en abril duró apenas 20 minutos. Además, el Papa ha recibido docenas de grupos argentinos… Incluyendo a los jugadores de San Lorenzo, su cuadrito de corazón.

No en tanto, y según varias personas que han hablado con el Papa, Francisco está pidiendo lo mismo a todos sus visitantes argentinos: “Cuiden a Cristina”. Es un pedido de ayuda para que la presidenta argentina -cuya popularidad se ha desmoronado en los dos últimos años- pueda terminar su mandato tal como está previsto en diciembre del 2015. Es que en un país que ha tenido terribles experiencias con los golpes militares y salidas forzosas de presidentes electos, parecería que Francisco quiere garantizar que la democracia no sufra otro golpe. Por lo menos eso dicen los entendidos.

Según señaló Carlos Pagni, un respetado analista político del diario “La Nación”, su comentario incluye: “Tengo al menos 10 amigos que han recibido llamados telefónicos del Papa en las horas más insólitas, porque Francisco quiere charlar con ellos, porque extraña la Argentina, y a todos ellos les dice lo mismo: Cuiden a Cristina”.

Pero cuando uno pregunta qué otra cosa hay detrás de la buena relación de Francisco con Fernández -quien ni lo recibía cuando el Papa era arzobispo de Buenos Aires-, fuentes que jugaron un rol en el acercamiento de ambos líderes afirman que los dos se han apoyado mutuamente desde el día en que Francisco fue elegido.

Cuando Francisco fue electo, la prensa mundial se hizo eco de las alegaciones del periodista argentino Horacio Verbitsky -muy cercano a los Kirchner- según las cuales Francisco no había denunciado las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar argentina de 1976-1983.

“Ese fue un problema serio para el Papa durante los primeros días después de su elección”, dijo un ex funcionario argentino que desempeñó un rol clave en acercar a la presidenta argentina con Francisco. “Algunos de nosotros empezamos a buscar quién podía desmentir lo que estaba diciendo Verbitsky, y convencimos a Alicia Oliveira, una respetada activista de derechos humanos, de que hiciera una defensa del Papa”.

Oliveira era, también, una muy cercana amiga del Papa en Argentina. Días más tarde, cuando Fernández fue al Vaticano, llevó con ella a Oliveira. “Oliveira ayudó a romper el hielo entre los dos, y así fue como se inició la relación entre ambos”, dijo el ex funcionario. Mi opinión: Tal vez el Papa no haga declaraciones públicas sobre Argentina, pero está practicando una diplomacia silenciosa muy activa en su país.

En todo caso, su mensaje de “Cuiden a Cristina” se debe, entre otras cosas, a que cree en la democracia, a que ambos se han ayudado políticamente, y a que posiblemente compartan opiniones sobre temas que son centrales para Francisco, como el aborto.

Pero creo que hay otra razón tanto o más importante: el Papa quiere que Argentina esté en paz, porque difícilmente lograría credibilidad como mediador en conflictos más complejos como el de Medio Oriente si ni siquiera pudiera mantener la armonía social en su propio país, donde probablemente tiene más autoridad moral que en ningún otro lado… Sin embargo, pienso que sean cuales fueren sus razones, da la impresión de que su diplomacia privada está funcionando en Argentina.

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

La Flama del Fanatismo y la Intransigencia


A cierta altura de la vida ya no nos puede extrañar que hayan temas mundiales que perduran en el cotidiano como si estos fuesen un apéndice de nuestra existencia, principalmente cuando estos envuelven beligerancia, fanatismo, e intransigencia que esconden intereses más económicos que políticos o religiosos, y todo porque estos mismos temas son los que se mantienen interminables a costo de la obcecación y testarudez de algunos líderes, mientras los humanos caminan como si fuesen ovejas de presepio.

En un caso específico y, salvando las distancias, se puede decir que fue así desde la época de Abraham y Moisés, nombres de hombres citados en el Antiguo Testamento como patriarcas de la Tierra Prometida (Israel), el uno como fundador y el otro como el conductor que devolvió al pueblo a su patria tras el exilio en Egipto.

En aquella época los territorios no estaban vacíos. Tan solo había diversas tribus que los habitaban, como los filisteos, fenicios, moabitas, idumeos, hititas, madianitas, amorreos, amonitas y algunas menos expresivas.

Se puede afirmar que los filisteos son los actuales palestinos que ocupan una mínima parte del territorio (Gaza y Cisjordania), el que consideran que les fue arrebatado tras la Segunda Guerra Mundial, cuando por acuerdos entre las potencias de Gran Bretaña y EE.UU, e impulsados por su comunidad judía, dieron el beneplácito para la creación de Israel en 1948 en los territorios que entonces eran protectorado de la ONU bajo el control británico, luego de haber sido, hasta 1919, parte del Imperio Turco-Otomano.

Quien se recuerda de su época de estudiante, sabe que durante su historia, estos mismos territorios han sido un excelso teatro de conflictos y el eje de disputas geopolíticas entre varias potencias, y todo por causa de sus intereses económicos (reservas de petróleo) o intereses políticos (los del Estado judío).

Durante décadas, los palestinos se han sentido desplazados y han vivido la diáspora que, por siglos, también les tocó vivir a los judíos hasta la creación de Israel. Además, no se puede descartar que otros intereses están en juego, como los de vecinos incómodos: Egipto (que mantiene relaciones con Israel), Siria, Irán (que amenaza con borrar del mapa a ese país), Irak, Jordania, Líbano y -mirando desde lejos-, una compleja Turquía.

Pero los más recientes problemas parece que siguen siendo consecuencia de cierta intransigencia de los líderes de ambas comunidades (Netanyahu y Habbas) que se han alejado de la línea moderada del extinto Yasser Arafat de Palestina o Yitzhak Rabin (primer ministro de Israel asesinado por causa fanatismos religiosos).

Esto significaría la reanudación de la Intifada, o Guerra Santa, si este término le gusta más, pero de cualquier modo que se le llame, no significa nada más que la continuación de consecuencias impredecibles.

Consiguientemente, y por todo lo que ya se vio, profeso que el mundo tendría que estar atento a esta llama interminable de beligerancia, fanatismo, e intransigencia que esconden otros intereses que suponemos pero que no nos cuentan.

Ojalá que la tregua acordada por estos días surta efecto… Los escépticos así lo esperan.

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