Hoy Día el Cartero no va Muy Lejos


La película Marte (The Martian, en su título original), que fue basada en el bestseller de Andy Weir, y el hallazgo de pruebas que muestran que hay agua líquida han hecho del planeta rojo uno de los protagonistas de 2015. Y aunque pueda resultar tentadora la idea de imitar a los astronautas flotando por la elegante nave espacial recreada en el filme de Ridley Scott donde se los ve realizando experimentos mientras exploran el planeta rojo, una misión real podría parecerse más a la angustiosa parte en la que uno de los astronautas lucha por sobrevivir.

Pues bien, aprovechando el momento, la Nasa acaba de abrir un nuevo proceso de selección para reclutar astronautas. Algunos de los elegidos podrían formar parte de la primera misión tripulada que vaya a Marte en los años 30. Lo que para cualquier astronauta, viajar al espacio es, además de su trabajo, un sueño.

Pero una cosa es ir a la “Estación Espacial Internacional” (ISS), adonde se llega en unas horas; a la Luna, que supone un viaje de dos o tres días, y otra bien distinta es ser uno de los elegidos para una futura misión tripulada a Marte, cuya duración total rondaría los dos años y medio.

Lo cierto hasta ahora, es que para cada trayecto harían falta entre seis y ocho meses, a los que habría sumar una estancia en Marte de unos 500 días para que el viaje de regreso coincidiera con la alineación de planetas más favorable con el objetivo de acortarlo al máximo y consumir el mínimo combustible posible.

Sin embargo, la película también ha influenciado el ánimo aventurero de muchos jovenzuelos, por lo que el servicio postal británico, más conocido como “Royal Mail”, necesitó calcular con la ayuda de la Nasa, cuál sería el costo para enviar una carta al planeta Marte, al tener en cuenta el pedido de un niño de apenas cinco años.

El valor finalmente apurado corresponde a la estratósfera cifra de 11.602,25 libras, y justipreciado la cuantía apurada, es posible que ese precio sea muy superior a las actuales y futuras posibilidades del jovencito Oliver Giddings.

En la respuesta a Oliver, que también quiere ser astronauta, el Royal Mail explicó, días atrás, cómo fue que llegó al cálculo de la tarifa postal hasta Marte, diciendo lo siguiente: “El combustible de las naves es muy caro y eso afecta el envío de cartas en todo mundo”. Por lo menos eso fue lo que escribió uno de los responsables por el departamento de atendimiento al cliente, Andrew Smout, quien agregó: “La Nasa me confirmó que su última visita a Marte, usando el vehículo “Curiosity”, costó cerca de 700 millones de dólares”… “La nave espacial es muy pequeña, por eso la parte del almacenamiento es sobrecargado… Tomado por base el peso de la nave y cuánto cuesta el viaje a Marte, dijeron que enviar algo que pese alrededor de 100 gramas, costaría aproximadamente 18 mil dólares”, concluyó Smout en su carta.

Oliver, que actualmente vive próximo a Lytham St Annes, noroeste de Inglaterra, respondió al Royal Mail para agradecerles por haber dado retorno a su pregunta, diciendo: “Es muy caro enviar una carta a Marte. A más, ¡haría falta muchos sellos!”.

Juzgo que el pequeño Oliver, que sueña con convertirse en astronauta mientras mira el cielo estrellado, no sabe aún que durante el viaje tendrá que pasar muchos meses aislado en una nave y expuesto a la radiación, y que cuando llegue tendrá que sobrevivir en un planeta con un aire irrespirable en el que deberá protegerse permanentemente de las temperaturas gélidas y la radiación letal, por tanto, una vez que lo comprenda, puede que ya no esté más dispuesto a ir a Marte y mucho menos mandar cartas.

Independiente de lo aquí registrado y ante la inesperada generosidad del Royal Mail, lo sospechoso sería fingir que no oímos o no leemos, puesto que estos pequeños juegos de familia y de sociedad no tienen mayor importancia, ya que nadie se va a poner a sacar conclusiones precipitadas por el hecho de que hayamos acertado, sobre todo porque las personas que creen tener motivos para complacernos con una carta nunca podrán ser muchas, mismo que nuestra obligación sea comportarnos con naturalidad en todas las circunstancias de la vida… Mismo aquí en la tierra.

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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El Irreflexivo Celular Durante el Sexo


Uno tiene que rendirse a los hechos, mi amigo lector, que ciertamente es lo que nos permitirá estar en consonancia con esa falta del buen sentido común que a diario vemos impresos en los titulares de la prensa, momentos lujuriantes en que pasamos a relajar en la reconstituyente incerteza de que futuro nos será brillante y la prosperidad ira florecer en cualquier aldea.

Aunque incomodados por la violencia urbana, donde el surgimiento de prenuncios de lucha puede hacer con que cualquier tolo revele vestigios de luto, le digo que mismo así el momento continúa siendo de austeridad. Tanto, mi auspicioso amigo, que a pesar de la hostilidad de los retóricos, sofistas y moralistas profesionales que lo apuntan como el corruptor de la juventud, el Smartphone ya se ha convertido el invento tecnológico que más se ha incorporado al día a día de los terráqueos en el mundo moderno.

Mismo sin alcanzar a comprender la importancia que tuvo el manto que don Tertuliano tanto quiso un día abolir, le diré que reflexivas cifras nos muestran que cerca del 60% de los terráqueos tienen como primera actividad del día, apenas abren los ojos aun lagañosos, examinar su celular… ¡Impresionante!

A su vez, se indica que la plataforma Facebook es vista cerca de 14 veces al día por intermedio del Smartphone. O sea, que con socrática pomposidad, el celular está permitiendo que las personas permanezcan mucho más tiempo conectadas a la Internet, y nos mostrando que esa telúrica audiencia ya es mucho mayor que la alcanzada hoy día por la TV… ¡Que a cada día está más bodrio!

Las conclusiones son parte de un estudio que ha sido realizado en los EUA por la consultoría IDC. Pero los datos valen, en buena medida, también para cualquier país. Así que, con estas espasmódicas cifras en manos, las agencias de publicidad ya comienzan a postar anuncios fuera del horario comercial. La idea es alcanzar la audiencia en horarios alternativos: de mañana temprano, en fin de noche y durante los fines de semana. Sólo el año pasado, la publicidad móvil representó 1,2% del mercado online.

En todo caso, sin llegar a estar encubierto por aquella capa filosófica que Sócrates poseía para pronunciar sus frases abstinentes, un otro estudio que fue realizado por la empresa “Jumio”, una corporación americana de pagos móvil, muestra que las personas usan el Smartphone en situaciones de lo más inusitadas, como por ejemplo: un 9% de ellas checan el aparato durante la práctica de sexo, un 12% en cuanto toman baño y otros 19% cuando están en la iglesia… Aunque también se sabe que un sinfín de individuos pertinaces a veces se equivoca, y en la hora final erra el tiro y lo utiliza como papel higiénico… ¡Patético!

Por consiguiente, una muestra impactante de lo que significa el uso frecuente del aparato, es el aumento de 88% en las ventas de Smartphone en Brasil solamente en 2012. Con ello, muchas empresas ya comienzan a priorizar la internet en plataformas móviles en sus estrategias de negocios. En Brasil, 15% de las buscas en Google son realizadas por el celular. Por su vez, en la Netshoes, una tienda de artículos deportivos, el 5% de las ventas ya son realizadas por el Smartphone, y hasta el fin de 2013, ese porcentaje debe llegar a 10%.

Todo esto me lleva a concluir de una manera orgásmica, que ningún político ha conseguido alcanzar un hecho tan magno al mencionar sus ideas en discursos con socrática pomposidad. Empero, debemos respetar al filósofo que fue maestre de sí mismo, y quien se deleitaba espiando interlocutores atenienses bien en el interior de las pupilas y, de acuerdo con el grado de perplejidad con que era escuchado, tenía un pequeño orgasmo, cuya magnitud registraba en un gráfico existencial que sólo él comprendía… Misterio total y sobre el cual todos los sistemas se depositan hoy, particularmente los políticos… ¡Maravilla!

(*) Si es de su interés continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Tareas Hogareñas Acaban con el Deseo Sexual


Como si fuese una meticulosa gallina famélica, hoy voy directo al grano, mi estimado leyente, pues resulta que cuanto más tiempo un hombre casado dedica tiempo y se consagra (in)voluntariamente a ayudar en las tareas del hogar, como eso de cocinar, sacar el polvo, lavar los platos, etc., menos relaciones sexuales él tendrá con su esposa… O con quien se le antoje.

Pero mismo que usted lo repute, se lo afirmo en base a lo que señala un estudio que fue divulgado en el número de febrero de la “Revista Estadounidense de Sociología”. En todo caso, vale mencionar que esta investigación concluye de forma totalmente opuesta de lo que fue dicho en un otro trabajo publicado recientemente.

Y ya que nos referimos a él, menciono que el no menos flamante estudio realizado por la universidad de “Riverside”, en California, había concluido que los hombres que comparten las tareas del hogar mejoran la armonía en la pareja y, por ende, estos podrían llegar tener una vida sexual más satisfactoria. Como ve, mi amigo, su conclusión es exactamente todo lo opuesto a lo que anuncia la otra investigación sociológica que se dio a conocer esta semana.

Pues bien, lo que tenemos aquí, es que cuanto más tiempo un hombre casado -y dominado- se dedica a las tareas del hogar, como cocinar, lavar ropa, quitar el polvo de los armarios, planchar, etc., menos relaciones sexuales tendrá con su amadísima esposa, según lo afirma este último trabajo.

Empero, para que ahora usted no se me quiera poner haragán y se le antoje pasar el tiempo tirado encima del sofá al igual que gato de almacenero, le aviso que lo contrario sucede cuando el marido se dedica al jardín, a su automóvil o a limpiar la cucha del perro, que son las conclusiones a las que llegó este informe, donde se busca destacar “la importancia de los papeles tradicionalmente otorgados a cada uno de los sexos” y su influencia en la frecuencia de las relaciones sexuales en un matrimonio heterosexual… Aunque al esclerosado de mi vecino se le antoje decir que eso depende de muchas otras cosas.

“Resulta que existe una suerte de escenario sexual bien definido para cada género, en el cual manejarse según el género es importante para el desarrollo del deseo sexual”, afirma el escenógrafo Sabino Kornrich, investigador del Instituto Juan March, de Madrid, que perdió tiempo y dinero realizando el estudio junto a las sociólogas de la Universidad de Washington Julie Brines y Katrina Leupp… Si bien que a las malas lenguas se les ha antojado afirmar que, el problema de apetencia de este madrileño en lo erótico-sexual, tenga otros motivos no esclarecidos en el estudio.

Pero profundizándonos más analíticamente en las conclusiones escenográficas de dicho estudio, que se basa en las respuestas de nada menos que 7.002 encuestados, su resultado no debe llevar a los hombres a dejarse estar en el hogar, pues uno bien sabe que: “Rechazar nuestra dócil y obediente participación en las tareas hogareñas, -sin necesidad de tener que realizar encuesta alguna- desdichadamente y de antemano sabemos que ello ira provocar tremendos conflictos en la pareja y la insatisfacción de nuestras esposas”… ¿Después, quién las aguanta?

(x) Para adquirir las obras de este autor en ediciones impresas o e-book, solicítelas en el sitio www.clubedeautores.com.br/

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