Urgente, Compro Libro de Recetas


No sé muy bien cómo se puede responder o considerar una afirmación, cuando en determinados momentos escucho a personas que emiten comentarios totalmente fuera de contexto y sin cabimiento alguno. En todo caso, hago excepciones cuando estos mismos vienen de los políticos, quienes, trastornados por razones obvias a causa de su temple, tienen por costumbre aseverar contenidos un tanto escatológicos.

Si bien me doy cuenta que ésta no es una enfermedad mental que atañe solamente a los hombres públicos de nuestro continente, ya que escucho que del otro lado del océano, una baronesa que integra los escaños del Partido Conservador Inglés, Anne Jenkin, aseguró en medio de un debate que era realizado sobre la indigencia en Gran Bretaña, que “los pobres van a los comedores públicos porque no saben cocinar”.

Lo cierto, según lo informa el “Daily Mail”, es que esta baronesa que integra el “Partido Conservador del Reino Unido”, terminó por desatar un inexorable escándalo en su país luego de realizar un peyorativo comentario en momentos en que se discutían los índices de pobreza en Gran Bretaña.

En ese momento el Parlamento examinaba el documento: “Alimentando Gran Bretaña”, que trataba sobre las causas de la pobreza y sobre los índices alarmantes de indigencia en el país de la nonagenaria reina que le gusta dar regalos caros a su nieto querido, cuando de repente a Jenkin se le ocurrió expresar su frase polémica.

Primero, Justin Welby, el arzobispo de Canterbury, máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra, denunció: “Es tremendamente chocante que esto suceda en nuestro país y necesitamos impedirlo”.

Sin embargo, ni corta ni perezosa, Jenkin manifestó otra postura sobre lo expuesto por el prelado, cuando le sobrevino la voluntad de mencionar: “Los pobres van a los comedores públicos porque no saben cocinar”, frase señalada en alusión a los “bancos de comida” que proliferan en el Reino Unido debido a los altos índices de pobreza.

“Hemos perdido nuestras destrezas para cocinar… Los pobres no saben cocinar”, dijo ella, tras intentar explicar lo que los indigentes podrían ahorrar en dinero si supieran hacerlo.

No teniendo más remedio, tras recibir varias críticas, Jenkin admitió: “Cometí un error, dije estupideces sin guion”, pero no quiso dar el brazo a torcer, y aseguró que su punto básico es válido y apuntó: “La vida es considerablemente mucho más barata si se sabe cocinar”.

Empero, a pesar de tanto aviso previo y frente a tanta desgracia que nos rodea, continuamos a ver que los que tienen el poder siguen haciéndose de ciegos y sordos degradando como pueden a sus congéneres mientras discuten estupideces en “cumbres” y/o “reuniones de negocios” que más parecen patéticos concursos de discursos e incidentes bochornosos… ¿Cuándo terminará esta pesadilla?

(*) Visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/

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Próximo Round: Insectos vs. Humanos


Incontables veces uno escucha pronunciar a nuestro alrededor un montón de comentarios despectivos y displicentes: un bochorno, un estorbo, una mugre, un inútil, palabra esta última que de por sí lo dice todo cuando tenemos que clasificar lo que supuestamente ya no sirve para nada.

Pero como no siempre es posible tener ideas originales, pienso que ya basta con tenerlas simplemente practicables, pues por lo menos eso nos posibilitaría tornarnos capaces de producir una idea, mismo cuya bondad intrínseca de ella esté de antemano demostrada por el hecho de que otros la han tenido antes y puesto muchas veces en ejecución.

Apoyado en este tipo de filosofía insípida, también entiendo que a un montón les gustaría alargar un poco más el remanso de la cama, aprovechar mejor el buen sueño de la mañana, que, tal vez porque tenemos de él una conciencia vaga, sin duda es, de todos sueños, el más reparador.

En fin, no sé porque menciono todo esto, pues, a bien verdad, lo que debía citar era que los invertebrados son seres indispensables para la Tierra: polinizan los cultivos, reducen la cantidad de insectos dañinos para el ser humano, filtran el agua y alimentan el suelo de nutrientes que lo mejoran; además de ciertas ocasiones hacernos la vida imposible.

Sin embargo, lo que se ve, es que mientras en 40 años la cantidad de humanos en el mundo se duplicó hasta llegar a ser hoy más de 7.000 millones de habitantes en todo el planeta, el número de insectos, gusanos y crustáceos ha llegado a disminuir un 45%, conforme lo reveló un trabajo que fue difundido hace poco en la revista “Science”.

Ben Collen, de la “Universidad College London”, y coautor del referido estudio, llegó a explicar: “Nos sorprendimos al descubrir que las pérdidas de invertebrados eran similares a las de los animales más grandes, puesto que hasta ahora pensábamos que los invertebrados eran más resistentes”.

No obstante según los investigadores, dos factores han estado contribuyendo para la desaparición de los invertebrados: la pérdida de hábitat y el cambio climático… Sin necesidad de mencionar el matamoscas, el insecticida en aerosol y otras preciosidades más que usamos a diario.

Por su vez, un otro estudio que llegó a ser publicado en la misma revista, alcanza a describir de manera sorprendente una relación de causa-efecto entre la desaparición de especies animales y el aumento de conflictos, del crimen organizado y la explotación infantil a escala mundial.

Es que según este estudio realizado por investigadores de la “Universidad de California”, en Berkeley, todo radica en que la desaparición de empleos y la penuria alimenticia podrían provocar directamente un alza del tráfico de seres humanos.

¿Entendió? No importa, no se preocupe, pues quizás se deba más bien a la sencilla razón de que no es sólo en la vida despierta el lugar exacto donde las palabras que decimos dependen del humor de la ocasión, y por veces nos desviamos por caminos y travesías del cerebro que ahorita mismo me es imposible reconstruir y describir con suficiente precisión.

En todo caso, hay que tener en cuenta la revelación del profesor Justin Brashares, autor principal del estudio, quien explicó: “Este artículo describe el declive de la fauna como una fuente, y no como un síntoma de conflictos sociales”… Y advirtió: “Millones de personas dependen directa e indirectamente de animales salvajes para sus ingresos y subsistencia y este recurso disminuye”.

Siendo así, cada uno que saque sus propias conclusiones delante del pasmo generado por esas pituitarias obsesiones universitarias, mientras yo mismo he de buscar controlar mis inquietudes en cuanto me entrego de alma en puño a creer que utopías sordas y paralelas musicales se encontraran un día en el infinito… ¡Extraordinario!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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