Ellos También Burlan la Ley


Mismo después de practicar atrocidades en los campos de concentración nazistas, algunos ex guardias de Auschwitz que huirán para Estados Unidos continúan a recibir beneficios, como previdencia social, incluso después de ellos dejar el país. Una investigación realizada por la agencia de noticias “Associated Press” (AP), revela que una brecha legal del Departamento de Justicia de EUA permitió que el pago continuase a ser realizado. Todos los nazistas y sospechosos que decidieron salir del país antes de ser deportados, recibieron seguro social. La “AP” calcula que la cuantía paga a estas personas sea alrededor de los dos millones de dólares.

Ese es el caso de Jakob Denzinger, de 90 años. Después de ser guardia en el Campo de Auschwitz, Polonia, él huyó para EUA y tuvo su propia versión del sueño americano. En Ohio, tuvo una empresa de plásticos en la ciudad de Rust Belt Akron. Al final de la década de 1980 poseía dos buenos coches, una casa a orillas del lago, además de inversiones en el ramo petrolífero e inmobiliario. Cuando fue descubierto y amenazado de perder la ciudadanía, se mudó para Alemania, en 1989. Pero aun hoy recibe un seguro social de U$ 1.500 por mes, valor equivalente a casi el doble de un salario líquido de un trabajador croata de clase media, y vive en una agradable casa a orillas del do rio Drava, en Croacia.

Así como Denzinger, decenas de otros nazistas mintieron sobre su pasado para entrar en EUA después de la Segunda Guerra Mundial y se tornaron ciudadanos americanos. Ese develamiento es resultado de más de dos años de entrevistas realizadas por la “AP”, investigaciones y análisis de grabaciones obtenidas con base en la Ley de Libertad de Información. Aun así, el Departamento de Justicia niega que tenga usado el beneficio del seguro social como herramienta para retirar los nazistas del país.

De acuerdo con los registros, el Departamento de Estado de los EUA y la Administración da Seguridad Social expresaron serias preocupaciones sobre los métodos utilizados por la Secretaría de Investigaciones Especiales para expulsar los nazistas. Los funcionarios del Estado también afirman que hubo negociaciones con los sospechosos para que ellos saliesen del país voluntariamente.

Desde el año de 1979, la “AP” descubrió que por lo menos 38 de los 66 sospechosos, que salieron de los EUA, continuaron recibiendo los beneficios del seguro social. Hace 15 años hubo una tentativa de acabar con esa brecha, pero la propuesta encontró resistencia por parte de los miembros de la Secretaría de Investigaciones Especiales. Desde entonces, por lo menos diez nazistas continúan recibiendo los beneficios.

La Administración de Seguridad Social confirmó los pagos a siete que son fallecidos. Un sospechoso confirmó el recibimiento durante entrevista a la “AP”. Otros dos luchan para mantener los beneficios, y afirman que la ley les garantiza el beneficio. De los 66, por lo menos cuatro aún están vivos, viven en Europa y reciben el seguro.

Hasta marzo de 1999, 28 sospechosos de ser nazistas ya habían recibido US$ 1,5 millón en beneficios. Los primeros a firmar acuerdos para continuar recibiendo los beneficios fueron Arthur Rudolph y John Avdzej hace más de tres décadas. En una comparación, un hombre con un sueldo medio de U$ 44.800 por año y que tenga completado 65 años en 1990, un año después de Denzinger, recibiría cerca de US$ 15 mil por año en beneficios de la Previdencia Social, de acuerdo con el “Urban Institute”, un grupo de políticas públicas sin fines lucrativos de Washington.

La Administración de Seguros Sociales se negó a conceder el número total de supuestos sospechoso nazistas que recibieron beneficios y los valores de esos pagos. El portavoz de William Jarrett dijo que la agencia no rastrea datos específicos para casos nazistas. Jarrett también afirmó que no hay excepción en el derecho de privacidad en los EUA… “La ley no nos permite divulgar informaciones sólo porque el individuo es un criminoso de guerra nazista”, aclaró.

Ya el portavoz del Departamento de Justicia, Peter Carr, comunicó por e-mail que los pagos de seguro social nunca fueron usados como un incentivo o como una amenaza para persuadir sospechosos nazistas de emigrar voluntariamente. Según él, el departamento se opuso a la legislación de 1999 porque quería que los sospechosos dejasen el país inmediatamente para que los sobrevivientes del Holocausto no necesitasen convivir con ellos.

No en tanto, de acuerdo con el departamento, hasta hoy, apenas diez sospechosos fueron procesados después de salir del país… “Los números muestran claramente que casi ninguno de esos criminosos fue acusado, mucho menos punido. Si esa decisión americana de expulsar los nazistas fue realizada con base en la suposición de que ellos serían acusados en sus países de origen, fue una mera ilusión” comentó el jefe cazador de nazistas del “Centro Simon Wiesenthal” de Jerusalén, Efraim Zuroff.

En su casa en la ciudad croata de Osijek, Denzinger no quiso comentar el caso. Ya su hijo, que vive en EUA, confirmó que su padre recibe los pagos… “Esto no está saliendo del bolsillo de otras personas. Mi padre pagó para el sistema. Además, él continua pagando 30% de lo que recibe en tasas” afirmó Thomas Denzinger, que agregó: “Él reconstruyó su vida. En la época fue convocado por el gobierno alemán y no tuvo elección.

Por su vez, las autoridades croatas abrieron este año una investigación sobre los servicios de Denzinger durante la Segunda Guerra Mundial. Ellos no quieren comentar sobre la investigación en cuanto aun ésta se encuentra en curso. La noticia, no en tanto, no fue bien recibida por los congresistas.

(*) Si le parece bien, visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/… Libros y e-book disponibles en Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; y en: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

El Candidato Engañador


Cada vez que hay elecciones, por mucho que se quiera evitar, siempre termina colándose entre los punteros algún candidato de mal gusto que nos hace recordar que los habitantes de esta tierra somos mucho menos civilizados y racionales de lo que a nosotros nos gusta pensar.

Claro que también están los perdedores, un pelotón aupado por la prensa y los intelectuales, más bien compuesto por políticos al estilo “correctitos” que deberían ser los mejores indicados para manejar un país urbano, educado, compuesto por una gran clase media y poblado por gente racional…

Por supuesto que esa no es la composición del electorado y por ello, es que cada elección deja siempre una estela de derrotados cuya inmensa campaña y perpetua presencia en las páginas de los periódicos y en las ediciones de los noticieros, nos hubiesen hecho pensar en un resultado mucho más halagador. Pero es muy probable que ellos sean, en estas y en las venideras elecciones, los mimados del sistema que se irán siempre con las manos vacías.

Esta usual discordancia entre resultados en las urnas y la presencia en los medios, debería hacer meditar a la prensa sobre los políticos a los que está dando cabida. Algunas veces por intereses directos en un candidato, otras porque existe un bien intencionado interés en la victoria de alguno, y la mayoría por simple pereza y facilidad para conseguir una entrevista, ya que son los políticos poco representativos los que terminan haciendo más bulla en periódicos, revistas y programas.

En muchos países se acusa a la prensa de perjudicar o beneficiar candidatos al darles más o menos tiempo al aire. Pero pienso que en Latinoamérica no tenemos ese problema, porque los mimos de la prensa a un candidato parecen no servir en absoluto para conseguirle votos entre la gente.

Este fenómeno termina convenciendo al pueblo de que la prensa no se preocupa en lo más absoluto por sus inclinaciones. Lo que por fin genera una élite engañada que cree que está ganando solo porque sus candidatos aparecen mucho en la televisión y siembra el rencor entre los triunfadores, que siempre sienten que fueron marginados.

Sobre todo, nos deja la impresión que se premia más a las relaciones públicas que a las ideas y genera una clase política más preocupada de ganarse a los editores que a los electores… ¡Vale pensarlo!

Antiguos Males de Vuelta al Viejo Mundo


De acuerdo con un reportaje divulgado por la agencia EFE, desde que la crisis de la deuda explotó en mediados de 2010 y Grecia fue objeto de un plano de rescate por parte de la Unión Europea (UE) y del Fundo Monetario Internacional (FMI) a cambio de duras medidas de austeridad, cerca de medio millón de personas perdieron su empleo, decenas de millares de empresas cerraron, y el número de personas que viven debajo de la línea de la pobreza aumentó drásticamente.

No en tanto, una de las facetas más duras de esta crisis, es la de los individuos sin un techo donde vivir, un fenómeno hasta entonces casi desconocido en Grecia, pero que ahora es muy común distinguir en la capital.

Georgios Markuris, un técnico en informática que trabaja en la Universidad de Atenas, nunca pensó que iría llegar a ser uno de los 20 mil griegos a los cual la crisis los privó de una casa.

Markukis, que también trabajó como músico y hasta ya viajó para América Latina para aprender la música local, relata como llegó a esta situación de pobreza… “Perdí mi empleo y entré en una profunda depresión. Me transformé en otra persona. Perdí mis amigos y mi familia. Hace tres meses me vi en la calle, sin hogar”, explica.

Durante el último año, el número de ciudadanos viviendo en las calles aumentó el 25%, y la gran mayoría tiene “un perfil totalmente diferente” del que tenía antes, explica Olga Theodorikakou, coordinadora de la asociación humanitaria “Klimaka”.

“Ellos eran gente de clase media. Hasta poco tiempo atrás tenían un trabajo y una casa, y el único factor que los transformo en ciudadanos sin techo, fue el desempleo”, indica la coordinadora de la ONG.

Markuris reconoce que él es un “suertudo”, ya que encontró abrigo en la asociación Klimaka, a la vez que indica que en todo el país esta asociación cuenta con apenas 300 acomodaciones disponibles, o sea, una para cada 67 personas sin hogar.

El problema está relacionado, según Spyros Psikhas, ex representante griego en la federación europea de asociaciones de ayuda a los sin techo, con el hecho de Grecia no reconocer a las personas que no tienen casa como siendo un grupo en riesgo de exclusión social, lo que impide que existan políticas adecuadas para luchar contra el creciente problema.

“Grecia carece de un verdadero Estado de bienestar social. Los desempleados receben un auxilio durante un año, pero después se quedan sin nada. Los trabajadores autónomos ni siquiera tiene derecho al auxilio desempleo”, explica Panos Tsakloglu, profesor de la Universidad de Economía y Negocios de Atenas.

“Hasta reciente época, era la familia quien evitaba que estas personas cayesen en la pobreza, pero ahora esto también está fallando”, acrecienta el profesor.

La ONG Médicos del Mundo (MdM), dispone de cuatro centros en Grecia y hasta el año pasado parecía impensable que los paquetes que distribuyen fuesen recibidos por la población local de un país que, desde 1981, hace parte de la UE, una de las regiones más prósperas del planeta. Pero eso ya no es más así: si hace un año apenas 7% de los atendidos por la MdM eran griegos, ahora son más del 30%.

“Cuando una persona pierde su empleo en Grecia, debe comenzar a pagar por los servicios médicos. Tal vez se piense que el precio no es alto (5 euros por consulta), pero si las familias dependen inclusive de la caridad para poder comer, entonces sí es mucho dinero”, cuenta Nikitas Kanakis, presidente de MdM Grecia.

Sólo en Atenas, las organizaciones de caridad distribuyen cerca de 20 mil refecciones diarias. Uno de esos locales es el centro Kyada, donde por vuelta de 2 mil personas se amontonan en las filas donde es fácil reconocer a los nuevos pobres. Sus ropas denotan su reciente pertenecimiento a la clase media y en sus rostros es evidente su desazón con la situación actual. La comida -un plato de arvejas y una rebanada de pan- se termina rápido, y los que se quedan sin comer esbozan resignación y se conforman con una bebida.

Psikhas se queja que el trabajo social del Estado está teniendo que ser substituido por las ONGs: “Creo que los políticos no se dan cuenta de lo que nos viene por delante”.

Olga considera que los nuevos habitantes sin techo para vivir son “fácilmente reintegrables” a la sociedad, ya que son personas cualificadas y en edad productiva… “Pero si ellos pasaren mas de un año en la calles, se acostumbrarán a eso y acreditarán que ya no habrá ninguna salida. Entonces las posibilidades de poder volver a una situación normal serán muy pocas”, alerta ella.

El marinero Giorgos es uno de ellos. Hace dos décadas trabajaba en la poderosa flota comercial griega… “Viajábamos por el Mediterráneo. Me gustaba mucho España”, recuerda el hombre. Hace años, vive en la calle, a merced de las intemperies, de las drogas, de la miseria. Al momento, da una tragada en su cachimbo de heroína y se sumerge en el pesado y placentero sueño de sus recuerdos, intentando olvidar lo que lo cerca ahora.

Estos relatos pueden dejar la sensación de que los habitantes de Grecia y otros países de la UE están volviendo a la época medieval, pero creo que todo no pasa de un poco de la misma medicación que por aquí ya hemos tomado antes con una falta total de contención, donde contábamos con gobernantes ávidos de poder que han dado el peor ejemplo y donde vivíamos en una crisis total de ideales y utopías. Entonces, olvidarse de que orden no es represión indiscriminada, códigos de convivencia no son “viva la Pepa” sino respeto por el otro… eso es lo que ellos han sabido conseguir.

No olvidarse que no somos “culpables”, pero sí responsables por nuestro mal voto, nuestra indiferencia y nuestra miopía y frivolidad al no dar importancia a los primeros síntomas de abuso y desigualdad social, cuna asquerosa de todos los males.

No es fácil volver a tener lo que perdimos, pero el primer paso es entender qué es lo que dejamos caer… ¿No le parece?

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