Clemente Memoria


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Con ojos casi siempre llorosos no a causa del llanto sino por la propia vejez, puedo reparar con cierta fascinación las ajadas palmas de mis manos. Me embarga una pena verlas tan mustias, pero no alcanzo a echarles en cara el hecho de que ellas ya no conserven el recuerdo táctil de las mujeres que amé y otrora mil veces acaricié, aunque en la mente sí las siga teniendo bien presentes.

Es gracias a ellas que hoy puedo recorrer plácidamente aquellos cuerpos como quien pasa el rollo de una película de amor y detener la cámara a mi gusto para fijarme en un cuello que ya no sé bien de quien era pero que siempre me conmovió; en unos pechos que tampoco recuerdo a quien pertenecen pero que durante varios años me hicieron creer en algún dios; en una cintura delgada que reclamaba por mis brazos que en aquel entonces eran fuertes; en cierto pubis de musgo rojizo, un matorral de lujuria que tanto se aparecía en mis ensueños como en mis pesadillas; o hasta en un par de labios gruesos de un rojo oscuro como sangre de toro brioso brotando entre las venas, siempre sedientos de besos de salacidad.

Lo más curioso de todo, es que a menudo me acuerdo de algunas partículas de los cuerpos y no de los rostros o los nombres. Sin embargo, otras veces recuerdo un nombre y no tengo muy clara la idea de a qué cuerpo correspondía

Pero existe un nombre que recuerdo junto a su cuerpo. Claro que es el de mi mujer. Es que estuvimos tantas veces juntos, ya sea en el dolor pero sobre todo en el placer, que se me hace imposible borrarla de la memoria. Como no fuimos solamente cuerpos que han vivido los años, ella, mientras pudo, supo muy bien cómo hacerlo.

En aquel entonces me bastaba una miradita de sus ojos saltones para que se me pusieran los nervios de punta. Es que mi mujer parecía verle a uno hasta el hígado. Y hasta puede ser que ella imaginara que yo tenía mis cosas por ahí, sin embargo, jamás me hizo una escena de celos, esas porquerías que termina por corroer la convivencia.

A un Paso Entre Falso y Buen Compañero


No es imperioso que uno se pique desnecesariamente, ya que actualmente vivimos en un mundo lleno de gánsteres de internet, de reality shows, de comida industrializada y productos de belleza que parecen ser milagrosos, por lo que suele ser cada vez más difícil saber lo que en realidad es falso y lo que es real.

Sin embargo, ¿cómo es posible descifrar si una persona está siendo verdadera o falsa? Al final de cuentas, un sinnúmero son capaces de sonreírnos durante el día entero, mientras por la espalda ponen cara de vómito y expresan todo su repudio.

Por suerte, ni todas las personas a nuestro alrededor son así. En todo caso, como siempre existen dudas, la cuestión es ¿cómo uno puede tener tanta certeza?

Pues le diré que según Stephan Labossiere, coach en Relacionamiento y autor del Best Seller “¿Dios, donde está mi Boaz?”, existen tres señales claras que pueden ayudarnos a descubrir si uno está tratando con verdaderos amigos o no. Para ello, bastaría con que se haga tres preguntas a usted mismo, y reevalúe criteriosamente entonces si los más allegados merecen mismo su atención.

¿Ellos son generosos o sólo quieren recibir? – Hay ciertos amigos que no piensan dos veces antes de llamarlo cuando están necesitando de algo. Ellos ya saben que usted estará siempre dispuesto a ayudar, y su carácter torna la vida de ellos mucho más fácil. Sí, son aquellos mismos capaces de permanecer días, semanas, y hasta meses sumidos y sin hablar con usted. No en tanto, cuando necesitan de ayuda, usted es el primero de la lista. ¡El amigo número uno! Pero cuando llega el día en que usted finalmente precisa de él, cualquier disculpa es dada, mismo las más descabelladas para sacar el cuerpo a la jeringa. Ellos nunca le ofrecen una mano y, por lo que usted bien sabe, eso jamás sucederá. Esta es una señal clara de que usted está tratando con falsos amigos. Amigos de verdad se importan con los otros y no miran sólo para sí mismos y su propio ombligo.

¿Ellos hablan lo que piensan en su cara? – Ni siempre es fácil decirle a un amigo lo que realmente sentimos y lo que pensamos sobre él. Algunas veces, uno se desahoga con otras personas sobre un determinado asunto. Sin embargo, para muchos, amigos que hablan por la espalda pasan lejos de ser amigos verdaderos. Empero, esa visión puede ser peligrosa, teniendo en cuenta que hasta los mejores amigos tienen sus momentos de debilidad. Por tanto, bastaría con evaluar si ese comportamiento es constante: ¿ellos están siempre hablando de usted por la espalda? Si es así, ahí sí que usted tiene un problema a resolver. En todo caso, otra manera de saber e ir directo al asunto, es cuestionar su amigo sobre ello. Si él es confiable, le ira confesar la verdad de una vez y resolver el asunto, en cuanto que el otro no lo admitirá para protegerse.

¿Mis amigos se sienten felices por mí? – Primero hay que pensar que somos todos humanos, y por eso es natural que a veces nuestros amigos tengan un poco de celos de nuestras conquistas. Eso no es lo que ira determinar si usted tiene amigos falsos o no, pero sí la frecuencia con que eso acontece. Si ellos nunca están felices por usted y la situación ya está fuera de control, entonces, tal vez sea el momento de rever los amigos que tiene. Pondere bien, pues este tipo de amigo siempre tiene algo negativo a decir o destronar lo que es importante para usted. Los verdaderos son lo contrario de ello: se orgullecen de verlo a usted conquistando sus objetivos y destacándose más que ellos mismos, en cuanto los falsos quedan con rabia porque usted se está saliendo mejor que ellos. Cuando el amigo es amigo, tentará siempre encontrar una forma de resolver los celos que siente por usted, no en tanto, cuando no lo es, generalmente no consigue entender eso como un sentimiento egoísta.

Por lo menos, creo que es mejor que usted observe a su rededor y esté consciente de quien lo está cercando. ¿Será que ellos son amigos de verdad, y que de vez en cuando luchan con algunos problemas, o son amigos que están constantemente creando problemas para usted? Al final de cuentas, ¿quién necesita de personas negativas y egocéntricas zumbando a su alrededor?

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

No Queme su Filme con Ella


Piense mejor sobre lo que mencionaré a seguir, mí subyugado amigo, pues la película a que me refiero es otra. Por tanto, antes de que se le ocurra cometer ciertos actos perdularios en su vida, considere que el respeto de una mujer es como la virginidad: “después que la pierde, nunca más la consigue de vuelta”. Además, al contrario de lo que muchos caminantes piensan y opinan, si está casado, ellas no estarán dispuestas a largarlo sólo porque acabó de pegarlo en una viciosa mentira o porque lo atrapó in fraganti en los brazos de otra… Excepto que ello justamente ocurra durante aquellos días temperamentales e histéricos que mensualmente las mujeres tienen.

En todo caso y al contrario de lo anteriormente dicho, ciertos eruditos en asuntos tan ambiguos afirman que hay otras maneras más sutiles de mantener una mujer lejos de usted. Así que, para todo aquel que no hace el papel de indigno adúltero patán pero mismo así está soltero contra su propia voluntad, le propongo que descubra lo qué puede acabar por quemar su filme junto a ellas y evite a todo costo los cinco malditos hábitos que mencionaré a seguir:

Gozar muy rápido: Suele ocurrir, claro. De hecho, si acontece, es un escenario lamentable, no obstante incontrolable, cuando el hombre alcanza el orgasmo antes que su pareja. Por tanto, cuando los dos estén ejecutando los principios facundos del amor y tal hecho ocurrir, no se le ocurra pedir disculpas y alegar ser el culpado; apenas preocúpese con que ella se complazca también. Tanto sea con masturbación o sexo oral, con tal de que del mismo modo ella lo alcance.

Desistir fácilmente: Recuerde que una persona que desiste de las cosas con facilidad, difícilmente consigue construir alguna cosa en la vida -o en la cama-. La admiración es esencial para lograr mantener un relacionamiento vivo, pero si usted tiene ese espíritu derrotista estampado en su rostro, entonces está fuera de escena. Además, recuerde que personas que desisten rápido, generalmente no son muy confiables que digamos, pues tienden a decir una cosa y hacer otra.

Ser muy celoso: Muchos afirman que los celos son una cosa divertida. La falta de ellos en un relacionamiento puede llegar a levantar sospechas de ambos lados, una vez que la sensación que se siente es que nuestra pareja no tiene miedo de perdernos. No en tanto, sentir celos demás también puede llegar a ser patético. Por supuesto que eso no significa que usted debe ponerse paranoico cuando ella sale con amigos hombres, ni pretender dar trompadas en cualquier sujeto que mira para ella en un bar o en la calle. Razone que al hacer ese tipo de cosas, usted demuestra que no tiene autoconfianza. Es natural tener instinto protector, empero, canalice sus sentimientos para probar lo cuanto usted se importa por ella, y no cuan inseguro es.

Odiar su empleo y no hacer nada para mudar: Si usted no tiene ambiciones y detesta lo que hace, entonces, mi amigo, prepárese para permanecer solo en esta vida. A nadie le gusta rodearse de personas que se la pasan reclamando constantemente de la vida y de su carrera profesional y al mismo tiempo no salen del lugar. Doctos en el asunto afirman que las chances de que alguna mujer se sienta atraída por un hombre cobarde que teme mudar su propia vida, son muy remotas.

Obvio que ni todo el mundo tiene el empleo de los sueños, pero si usted es demasiado perezoso para mudar o al menos aspirar por algo diferente, será muy difícil que pueda convencer a una mujer de que usted tiene control e integridad. Evidente que tampoco hay necesidad de amar locamente lo que se hace -hasta porque eso sería una ilusión-, pero al menos lo que usted necesita es tener un plan, un hobby o hacer cualquier cosa que lo entusiasme… Menos masturbarse, obvio.

Mandarse mudar cuando es conveniente: Hay quienes afirmen que existen tantas incertezas a nuestro alrededor y tantas personas actuando por conveniencia, que todo lo que sea diferente se destaca. Por consiguiente, la mujer está siempre en busca de alguien con quien ella pueda contar en los momentos cruciales, pero si usted, como una vil rata se le ocurre abandonar el barco antes de que su hunda, o sea, justamente cuando ella más lo necesita, eso hará, automáticamente, que usted deje de ser atrayente a sus ojos.

Con todo, leyendo este asunto hasta el final, es posible notar que ciertos sujetos de carácter egoísta no están dispuestos a que nadie se lo eche en cara sin que tenga que arrepentirse más tarde de ello, y a su vez quieran parecer notables productos del sistema económico-político-social que nos guía: la ostentación… Mismo que ellos no sean ricos y tengan que endeudarse para parecerlo, no obstante anden con agujeros en los calcetines… ¡Bueno, esa ya es otra película!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

La Felicidad Eterna Dura 5 Años


Calma, hay casos y casos, mí apasionado lector. Como lo es el de aquél sujeto de muy buena familia -tal como gustaba apuntar mi abuela-, buena pinta y elegante como un príncipe y que era codiciado por las más bellas damiselas de alta estipe, que tuvo la infeliz idea y aquella innata debilidad humana de venir a enamorase de una mujer de medio pelo -otra referencia clásica de mi abuela para identificar los de clase media baja. Evidente que en cualquier lugar del mundo, ellos podrían haberse amado sin tragedia, pero en ese ambiente en que les tocó vivir, ambos fueron condenados al ostracismo y no pudieron ser felices eternamente.

Quizás por causa de esa amplia hornada de similares historias de amor frustrado que todos conocemos, fue que el investigador español Rafael Santandreu, autor del libro “Las Gafas de la Felicidad”, no teniendo nada mejor que hacer, se le ocurrió pasar un largo periodo estudiando de qué manera se dan las relaciones amorosas, las frustraciones y de donde surgió la idea de la monogamia. En todo caso, su principal conclusión después de un largo ensayo, es que para ser felices eternamente, “los humanos deberíamos cambiar de pareja a cada cinco años”… ¡Una extraordinaria resolución!

Indudablemente que al enterarme de ello, podría mencionar que no sé si existe realmente un tiempo exacto para vivir perenemente dichoso al lado de otra persona, algo posible de ser medido en números para determinar cuándo es que la felicidad va terminar, pero es elemental que la recomendación de Santandreu no deja de ser una buena teoría, especialmente si sirve para hacernos pensar en cómo andan nuestras relaciones conyugales y cuáles son los motivos que nos hacen permanecer al lado de personas que, teóricamente, amamos.

¿Por qué digo, “teóricamente”? Es que muchas veces, los vivientes nos olvidamos de preguntarnos cuál es el sentimiento que impregna nuestra relación. Por veces nos quedamos tan acomodados y confortables que, mismo teniendo que convivir con diversos problemas gigantescos en nuestra vida, preferimos mantener esos problemas que ya conocemos, en lugar de salir a buscar algo nuevo. Quizás eso se deba al hecho de que lo nuevo siempre asusta.

En todo caso, ¿en base a qué, este investigador atribuye todo ese histórico de monogamia en nuestras vidas? Pues pienso que se debe a la existencia de una relación de amo/esclavo, en la cual el hombre posee a la mujer y la mantiene prisionera de una relación… Que muchas veces no es la ideal.

¿Hace sentido? En algunas culturas puede que un poco más, y menos para otras, pero el caso tanto da. Existen lugares, aquí mismo en nuestro terruño, en que hombres son libres para mantener diversas relaciones mientras la mujer debe permanecer quietita en casa… De por sí, juzgo que eso ya es un indicio de que hay algo extraño.

Santandreu acredita que esa nueva manera de observar los relacionamientos, es lo que permitiría disminuir problemas como celos, dependencia material y psicológica, y quizás hasta disminuir los índices de violencia doméstica… “El amor sentimental del futuro será itinerante: ninguna pareja tendrá pretensiones de que dure toda la vida”, comenta este licenciado en dolores de codo ajeno.

Tal anacrónico raciocinio hace con que mucha gente piense -mismo no teniendo materia gris entre oreja y oreja-, como es posible que así sea, si nuestros antepasados pasaron la vida entera juntos. Aunque aquí cabría preguntarse: ¿cuál era esa expectativa de vida que ellos tenían?

Actualmente, a cada año que pasa, la expectativa de vida aumenta por cuenta de mejoras en la salud, nuevos medicamentos y avanzos en la tecnología, por tanto, las relaciones tendrían más tiempo para durar. Sin embargo, uno debe preguntarse: ¿Será que estamos preparados para ello?… ¿Es posible amar y mantener tesón por una misma persona con quien durante 30, 40 o 50 años dividimos la vida, la cama, las cuentas, las frustraciones, y, claro, las alegrías?

El secreto, mi febril leyente, tal vez no radique en querer colocar un plazo de validad en el relacionamiento, y sí en mantener los ojos abiertos y establecer ciertos parámetros para la pareja, los que les irán mostrar cómo es que anda el índice de felicidad en su casa.

Mirar para el relacionamiento con sinceridad es extremamente importante, así como buscar ser feliz. Así que, cuando eses índices no estén bien, la pareja puede intentar mudar los caminos, las manías, los objetivos, las vivencias… Aunque siempre es bueno recordar que lo más importante no es tener alguien al lado, más bien, diría que es ser sincero consigo mismo y recordar que ni todo el mundo precisa buscar la misma cosa en la vida… Ser feliz es lo que realmente importa, de la manera que sea.

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Las Cosas Crueles que la Mujer Realiza


¿Ya se preguntó qué infeliz individuo jamás se sintió rechazado, despreciado y muchas veces vilipendiado por una mujer? Muchos afirman que el problema radica en que ellas reclaman de la condición superficial de los hombres en el relacionamiento. Sin embargo, dos por tres las féminas practican maldades de propósito cuando sienten que están dominando la situación, o cuando están con deseo de venganza. Algunos otros mal pensados afirman que esas son actitudes maléficas que parecen pertenecer a la genética femenina, y por tanto les gusta realizar huelga de sexo, chantaje emocional, encanto por interés. Estas serían algunas de las “actitudes Maquiavélicas” que las mujeres ejercen con los incautos mortales del género opuesto. Por tanto, si está dispuesto a perder algunos minutos, vale la pena conferir una pequeña lista de sus malas conductas:

No atienden el teléfono / dan en número equivocado – De repente, usted estaba súper confiado cuando anotó el celular de ella en la lista de sus contactos, pero cuando la llamó, descubrió que el número no era correcto o se quedó hablando con la caja postal porque ella nunca atendió a sus llamadas… Sí, muchas féminas hacen esas cosas, dan el número equivocado en vez de decir que no quieren dar su número.

Abusan de su buena voluntad para beber gratis – No todas, claro, pero algunas mujeres salen de casa con el objetivo de entretenerse y divertirse sin pagar nada en un bar o en una discoteca. Ellas se aprovechan del interés de algunos individuos que les ofrecen una dosis de licor para iniciar una conversa. Pero ellas pronto desconversan y aprovechan la bebida gratis quedando “disponibles” para el próximo que aparecer.

No terminan el relacionamiento hasta aparecer otro pretendiente – Obvio que no se puede generalizar, pero muchas mujeres, para no quedarse solas, terminan el relacionamiento sólo después de tener un otro engatillado. Mi amigo, si ella comenzar a provocar discusiones fútiles o mostrarse fría y distante, abra el ojo… Ciertamente usted será su próxima víctima.

Chantaje emocional – A la mayoría de los hombres no les gusta ver una mujer llorando. Empero, muchas de ellas se aprovechan de la situación para conseguir lo que quieren. Además de crear un drama lleno de lágrimas, ellas son capaces de inventar las historias más esdrújulas para mostrarle lo cuanto están molestas.

Practican violencia física – Aprendimos desde niño que no debemos pegarle a una mujer, pero infelizmente algunas féminas usan ese aspecto masculino para ganar espacio. Para las mujeres con esa mentalidad, parece ser perfectamente aceptable dar una bofetada en el rostro del hombre si él le dice algo que la irrita, pues ella sabe que difícilmente el individuo revidará. No es cuestión de doler o no, es simplemente una actitud equivocada.

Critican a su pareja en público – Algunas mujeres sienten necesidad de dividir sus problemas conyugales con los otros, y muchas veces colocan a su pareja en una situación ridícula contando para los otros las cosas que el sujeto hace por equívoco.

Ellas no revelan si están solteras o comprometidas hasta el último momento – Usted ya utilizó todos los piropos y argumentos posibles, y le parece que está haciendo progresos con la linda chica que acabó de conocer. Pero cuando usted se siente seguro para pedirle su número de teléfono, ella sonríe descaradamente y le dice: “Ya tengo novio”. Esa información tendría mejor bienvenida al inicio de la conversa. No hay problema alguno en ella tener novio, pero si nos aproximamos con cortejo y floreos, ella podría dejar claro desde el inicio de que está comprometida.

Recusan el sexo para “probar un argumento” – Una cosa es no estar de buen humor, y otra cosa es usar el sexo como una “palanca de poder”. Muchas mujeres se declaran en huelga como una forma de protesto para que sus hombres realicen alguna mudanza de comportamiento. Pienso que lo más fácil sería decir lo que está errado y mantener una conversa civilizada. Sin embargo, debemos admitir que es una técnica eficaz. Es sólo mencionar la palabra “huelga”, que ya cedemos que ni corderitos.

Ellas testan sus parejas constantemente – Usted está pronto para salir con sus amigos, cuando por de pronto su novia lo llama y le pide para que mude sus planos y salga con ella. Ne existe ningún motivo especial, ella sólo quiere tenerlo por cerca. Ella sabe que usted ya tenía planeado aquella salida con sus amigos hace una semana, pero ahí surge aquella tirada: ¿Si tú realmente gustas de mí, vas a venir, no? Esa es una trampa, mi amigo. Ella lo está testando, y eso es ridículo.

Les gusta causar celos – No sé, pero por algún motivo inexplicable, algunas veces, descaradamente, frente a usted, ellas ejecutan algunas caiditas de ojos para otros sujetos, sólo para dejarlo con celos.

De mi parte, pienso que quienes proceden así no es más que mujeres inmaduras y manipuladoras… Pero vaya uno a entenderlas.

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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