Continúan Limpiando el Armario


Hasta el momento no han surgido comentarios oficiales del Vaticano o del papa Francisco sobre ésta nueva ocurrencia de desvío de conducta por parte de un ungido por Dios, aunque nos deje la impresión de que el sujeto en cuestión fue, en este caso, investido por el propio Satanás.

En todo caso, la justicia norteamericana ordenó que el sacerdote de la Iglesia católica Joseph Maurizio Jr. permanezca en la cárcel hasta que sea juzgado por las acusaciones de pornografía infantil y de haber mantenido relaciones sexuales con niños durante sus viajes misionarias a Honduras… Nombre que de por sí suele sonar muy sugestivo para un clérigo depravado.

En realidad, Maurizio, de 69 años, terminó siendo preso el jueves de la semana pasada por agentes de inmigración y de aduana por causa de una queja criminal que alega que el padre dio golosinas y dinero a menores a cambio de poder molestarlos o asistirlos haciendo sexo, incluyendo un acto sexual con un adolescente de 14 años en una capilla. Estos tristes episodios acontecieron durante sus viajes misionarias a Honduras en 2009 y en años anteriores.

Por el momento, la Curia local determinó que el sacerdote sea apartado de la iglesia “Somerset County”, donde predicaba.

De acuerdo con las informaciones disponibles, Stephanie Haines declaró al juez Judge Keith Pesto, que autoridades policiales habían encontrado “material erótico infantil” en la cámara fotográfica del sacerdote cuando él volvía de viaje a otro país de América Central, en julio; y que en el presente los agentes federales están analizando otras 18.000 imágenes y deben decidir si éstas son criminales en un plazo máximo de tres semanas.

En la acusación presentada al juez, el caso de pornografía infantil está basado en dos fotografías de un jovencito hondureño con poliomielitis y desnudo, que fueron encontradas en el computador de la residencia parroquial. Otros agentes están revisando varios computadores y dispositivos de almacenamiento de datos.

La misma Haines dijo que dos niños de Pennsylvania, con edades de 7 y 5 años, formalizaron novas alegaciones de abuso sexual durante el final de semana siguiente a la prisión de Maurizio, pero tales acusaciones aún están siendo investigadas.

Por su vez, el abogado de defensa -o quizás abogado del Diablo-, Stephen Passarello, argumentó que el caso es frágil por estar basado solamente en dos fotografías y en acusaciones de abuso de por lo menos cinco años atrás.

Además, Passarello citó que de acuerdo con testigos de la defensa, el sacerdote es “un individuo absolutamente comprometido en querer ayudar algunas de las personas más desesperadas en el mundo”… Por lo que no es de dudar, sólo que practicando una ayuda de manera equivocada.

En vista de este Septiembre negro para la Santa Sede, es oportuno recordar algunos refranes, como: “La vida te da sorpresas”; o ¿Quién te ha visto y quién te ve?… O posiblemente se encaje mejor: “El éxito no es eterno”; y hasta un “¡Cuidá la flauta que la serenata es larga!

En todo caso, todo lleva a creer que ya no se está barriendo la basura para debajo del tapete… ¡Aguardemos los próximos capítulos!

(*) Por si está dispuesto, pase por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”. Allí lo aguardan algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Además, mis libros están en www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Anuncios

¿Usted ya Tiene Blutufe en Casa?


El otro día, mi vecino fue a una tienda y, de su bolsillo, sacó un pedazo de papel. Confirmó lo que estaba escrito, y le preguntó a la dependienta:

-Hola, ¿tiene pendrive?

-Sí, tenemos -le confirmó la chica.

-¿Qué es un pendrive? ¿Puede explicármelo? Mi hijo me pidió que comprara uno.

-Bueno, un pendrive es un aparatito en el que se guarda todo lo que hay en el PC…

-¡Ah!, es como un disquete -replicó mi vecino, con cara de asombro.

-No -impugnó ella- En el pendrive usted puede salvar textos, imágenes, músicas y películas. El disquete, que ya ni existe, solo guardaba textos…

-¡Ah!… Entiendo, quiero uno.

-¿De cuantas gigas? -inquirió la chica.

-¿Qué me dice?

-¿Qué de cuantas gigas quiere el pendrive?

-¿Y… que es una giga? -le preguntó.

-Es el tamaño del pen…

-¡Ah!, entiendo -afirmó-. Quería uno pequeño, que dé para llevar en el bolsillo, no muy grande, para que no tenga que andar con paquetes en la mano.

-Todos son pequeños, señor -le dijo ella-. El tamaño se refiere a la cantidad de cosas que puede guardar -aclaró.

-Ah, ya veo. ¿Y cuantos tamaños tiene?

-Puede tener 2; 4; 8; 16 gigas…

-Hummm, mi hijo no me dijo de cuántos gigas él necesita.

-En ese caso, lo mejor es llevar el mayor -aconsejó la dependienta.

-Sí, bueno, creo que sí… ¿Cuánto cuesta?

-Bueno, el precio varía conforme el tamaño… ¿Su entrada es USB?

-¿Cómo? -quiso saber mi vecino.

-Es que para acoplar el pen en el PC, debe haber una entrada compatible…

-¿USB no es la potencia del aire acondicionado? -buscó aclarar mi vecino.

-No, señor… Eso es BTU.

-¡Ah!… Sí, es eso… Confundí las iniciales… Pero, qué sé yo si la entrada del PC es USB -se justificó.

-El USB tiene unos dientes que se encajan en el PC. El otro tipo de USB es el P2, más tradicional, y aquí usted tiene que meter el pino en el agujero recóndito… ¿Su PC es nuevo o antiguo? Si es de los nuevos es USB, pero si es algo más viejos es P2.

-Creo que el mío tiene 2 años. El anterior tenía disquete. ¿Se acuerda del disquete? Cuadradito, negro, fácil de cargar, casi no tenía peso. Mi primer PC funcionaba con esos disquetes que había, tipo galleta, grandotes y cuadrados. Era bien más simple… ¿No cree? Los de hoy ni tienen entrada para disquete… O es CD o pendrive. ¡Qué cosa!… Bien, no sé qué hacer. Mejor le voy a preguntar a mi hijo.

-Claro -concordó la chica-. ¿Pero por qué no le llama? -sugirió atenciosa.

-Bien que me gustaría, pero mi móvil es nuevo y tiene tantas cosas que ni aprendí aún a marcar…

-Déjeme ver -solicitó ella-. ¡Guau!… ¡Es un Smartphone! Este es bien bueno… Tiene bluetooh. woofle, brufle, trifle, banda larga, teclado touchpad, cámara fotográfica, flash, vídeo, radio AM/FM, TV digital… También puede enviar y recibir e-mail, torpedo direccional. Micro-ondas y conexión wireless…

-¿Blu… Blu… Blutufe? -tartamudeó mi vecino, asombrado-. ¿Y micro-ondas? ¿Entonces da para cocinar?

-No, no señor -replicó ella, sonrisa escondida- Es que usted me hace gracia… Es que este funciona en el sub-padrón y por ello es mucho más rápido.

-Y… ¿Para qué sirve el blutufe ese?

-Es para poder comunicar un móvil con otro, sin cables…

-¡Qué maravilla! ¡Qué gran novedad! Pero, vamos a ver, ¿los celulares no se comunican unos con otros sin cable? Yo nunca he necesitado de un cable para llamar a otro celular… Cable, en un celular, que yo sepa, es sólo para cargar la batería.

-No, ya veo que usted no entiende mucho de esto -afirmó la chica, sonriente-. Mire, con el bluetooh usted pasa los datos de su móvil… Por ejemplo, su guía de teléfonos…

-¡Ah! ¿Y antes necesitaba de un cable?

-No. Tenía que cambiar el chip…

-¿Quéee?… Ah, sí, el chip… Entonces, hoy, ¿ya no es necesario el chip?

-Sí, es necesario, pero el bluetooh es bastante mejor.

-Que bien esto del chip… ¿Mi celular tiene chip?

-Momentito, déjeme ver… Sí, tiene chip…

-¿Y yo que hago con el chip?

-Si usted necesita o quiere cambiar de operador, portabilidad, eso…

-Sí, lo sé… Claro que lo sé. ¿No iba yo a saber una cosa de esas, tan simple? Entonces, imagino, para conectar todo eso y después de un curso de dos meses, ¿sólo necesito clicar en unos doscientos botones, no?

-¡Noooo! Es todo muy simple… ¡es fácil de aprender! ¿Quiere llamar a su hijo? Escriba aquí su número, teclee y apriete el botón verde… Ya está llamando -le avisó la chica.

En ese momento mi vecino sujetó el celular con la punta de los dedos, temiendo ser llevado por los aires… hacia otro planeta.

-Hola, hijo, soy papá… Sí, dime, hijo, tu pendrive es de cuantas… ¡Ay! ¿Cómo es el nombre?… Ah, gracias, ¿cuantas gigas?… ¿4 gigas? Vale, y hay otra cosa… ¿Cómo era?… Ah, nuestra conexión es USB?… ¿Sí? Vale… ¡qué locura! Bien, hijo, te llevo el pendrive…

-¿Qué edad tiene su hijo? -preguntó la dependienta.

-Va cumplir 10 en septiembre…

-¡Oh, que rico!

-Pues sí, señorita, me llevo uno de 4 gigas con conexión USB…

-Ok, señor… ¿Lo quiere para regalo?

Más tarde, ya en su oficina, mi vecino examinó el pendrive, un minúsculo objeto, menor que un encendedor, capaz de gravar películas… Pero… ¿Dónde iremos a parar? -piensa abstraído. Lo mira con cierto recelo, y al notar su celular, que está sobre la mesa, piensa: “Máquina infernal”, y se da cuenta que todo lo que necesita es de un teléfono capaz de marcar números y recibir llamadas. Se da cuenta que en ese momento tiene en sus manos un dispositivo sofisticado, tan complejo que nadie que no sea especialista sabrá comprender.

Ya una vez en casa, entrega el pendrive a su hijo y le pide para ver cómo funciona. El niño, inserta el dispositivo en el PC y se abre una ventana en la pantalla… Seguidamente, con el ratón, el niño abre una página de Internet en inglés. Selecciona unas palabras y un “heavy metal” infernal invade la habitación y los oídos de mi vecino. Después de un otro click se acaba la música, y el niño comenta:

-Bueno, papá, ya bajé la música. Ahora, me llevo el pendrive a cualquier sitio y donde haya una entrada USB, lo inserto y puedo escuchar la música… En mi móvil, por ejemplo.

-¡Ah!… ¿Tu celular tiene entrada USB?

-Claro… El tuyo también.

-¿Ah, sí? ¿Eso quiere decir que yo puedo gravar músicas en un pendrive y escucharlas en mi celular?

-Sí, claro que sí, papá -le confirmó su hijo.

Esa misma noche, antes de dormir, mi vecino le dio un beso a su mujer, y le dijo:

-¿Sabes que tengo Blutufe?

-¿Cómo es eso? -ella inquirió asombrada.

-Blutufe… No me vas a decir que no sabes lo que es, ¿no?

-No me fastidies, viejo… Déjame dormir -protestó.

-Cariño, ¿te acuerdas de cómo era la buena vida, cuando el teléfono era teléfono, un grabador era un grabador y un toca-discos sólo tocaba discos? ¿Y sólo había que pulsar un botón?

-Claro que me acuerdo. Pero hoy día es bastante mejor. Varias cosas en una sola… Mira, hasta tienes Blutufe y conexión USB también… Qué bárbaro, viejo.

-Pero, vieja, pienso que con tanta tecnología envejecemos más rápido… Me quedo mal sólo de pensar cuantas cosas hay por ahí que nunca usaré…

-¡Ah!… ¿Y por qué?

-Porque yo aprendí a usar el PC y el celular y ahora veo que todo lo que aprendí ya está sobrepasado.

-Hablando de eso, tenemos que cambiar la TV -sugirió ella.

-¿Qué?… ¿Se estropeó la nuestra?

-No, pero la nuestra no tiene HD, tecla SAP, slowmotion y reset.

-¿Todo eso?

-Todo…

-¿Y la nueva, va a tener Blutufe?

-Buenas noches, viejo, dormite que no te aguato más…

Bueno, pienso que el protagonista del cuento bien podría ser cualquiera de nosotros o alguien que haya nacido en los años 40, 50, 60 e, incluso, en los 70… ¿Por qué no?

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

A %d blogueros les gusta esto: