Por Causa del Maldito Rayo


Abra sus ojos y no se eluda, mi amigo, porque al contrario de los vaticinios augurados por los que hacen profesión de azarar la vida de los demás, en verdad, el rayo puede caer dos veces en el mismo lugar.

Ha quedado más que confirmado que cosas así suelen acontecer con cualquiera, como es el reciente caso del atentado al teatro Bataclan, en Paris, acontecido el viernes 13 de noviembre último. Allí, un ciudadano americano que antes huyera para salvar su propia vida cuando desequilibrados terroristas atacaron las torres gemelas del “World Trade Center” el 11 de setiembre de 2001, también se encontraba presente para vivir otra azarada jornada de su vida.

Este hombre, de 36 años, identificado como Matthew -“alias el suertudo”-, contó cómo fue que sobrevivió al ataque al teatro Bataclan. Esa noche él acabó siendo baleado en la pierna durante la presentación musical que acontecía en la casa de espectáculos. Como se sabe, el teatro Bataclan fue uno de los puntos en que los dementes terroristas del Estado Islámico dejaron varias decenas de víctimas.

Una vez recuperado en parte del nuevo julepe -y de calzoncillos nuevos-, Matthew contó que estaba en la platea asistiendo a los californianos de la banda “Eagles of Death Metal” cuando hombres armados irrumpieron y comenzaron a disparar contra la multitud. Como él reconoció inmediatamente el sonido de tiros, corrió para la salida.

“Tal vez sea mi cultura paranoica americana”, comentó en entrevista dada al “The Telegraph”… “Aquel día yo corrí como loco por casi mitad de Manhattan, pero lo que yo pasé ahora en el Bataclan, fue mil veces peor”, confiesa… Una vez cambiada la ropa interior.

Como sea, en el último ataque que estuviera presente, Matthew fue derribado después de haber sido atingido por una bala. Sin embargo, él relata que consiguió arrastrarse lentamente para la salida cada vez que los asesinos paraban para recargar las armas Kalashnikovs, siendo que en el momento del ataque él estaba a cerca de tres o cuatro metros de los extremistas, y aprovechó los cuerpos de otras personas para protegerse.

“Yo avancé para adelante arrastrándome centímetro a centímetro. En un punto, vi el borde de la salida al alcance de mi brazo. Fui capaz de agarrarme a ella con un dedo, después con otro y luego con la mano entera”.

Una vez en la calle, agotado -y recagado-, se desmayó en la vereda, cuando Daniel Psenny, un periodista del “Le Monde” y otro hombre no identificado lo ayudaron.

Después de conseguir arrastrar a Matthew para dentro do su edificio, Psenny también fue baleado en el brazo al cerrar la puerta de calle para evitar la entrada de terroristas. Una vez abrigados, los vecinos ayudaron a contener el flujo de sangre de las dos víctimas que estaban demasiado asustadas y confesaron tener miedo de sangrar hasta la muerte, ya que permanecieron por cerca de tres horas esperando socorro. Matthew quedó tan atolondrado con lo acontecido, que llevó dos horas más para recordar el número de teléfono de su esposa y así contarle que estaba vivo.

Esta es la segunda vez que este norteamericano escapa vivo de un ataque terrorista. En 2001, él estaba casi en la puerta del “World Trade Center” yendo a una reunión de trabajo cuando un avión de la “United Airlines” atingió una de las torres gemelas… Lo que deja claro que algunas veces reuniones de trabajo suelen ser mortales.

Por tanto, mismo que la multitud aún no distinga las diferencias entre el “ad ovo” de Horacio, el ilusionismo hexaclorofeno de Colón o las extraordinarias joyas de Fabergé, lo importante mismo es uno saber que no se pueden hacer omelets sin quebrar huevos… ¡Espantoso!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Victorias´s le Medirá su Ritmo


Por la módica suma de US$75, a partir de ahora las damas ya pueden adquirir el flamante corpiño de la firma “Victoria’s Secret”, que además de ser cóncavo y convexo -dependiendo siempre del lado que uno lo mire-, la prenda se destaca por la capacidad de poder acomodar confortablemente los más diversos volúmenes “mamario-lactíferos” de las féminas.

Hasta aquí, lo dicho no parece nada del otro mundo. Sin embargo, el tal ajustador, además de acomodar de forma placentera las nombradas protuberancias, también le medirá el ritmo cardíaco de la dama que lo porte.

Es que la prenda íntima que lleva la marca de ésta famosa lencería, viene equipada con electrodos, por lo que la firma de moda aseguró que el precio de la prenda será de escasamente 75 dólares… Una pichincha

Y si a causa del tono y coloración depende su decisión de compra, el mismo se consigue en color rosa o negro, y se lo entregarán como un eventual reemplazo para las bandas de pecho utilizadas por deportistas para monitorear su actividad.

Para hacer su magia, -no necesariamente la de acomodar prominencias o servir de sombrerito para niños gemelos-, este bendito corpiño incorpora una serie de electrodos que se vincula con “wearables” que utilicen bandas de pecho, aunque el desarrollador del artículo no ha especificado con qué marcas y modelos es compatible esta prenda.

De este modo, conforme lo informó “RedUsers”, una firma reconocida en el mundo de la moda como lo es “Victoria’s Secret”, se sube a la ola tecnológica, en una industria que ya ha hecho suyas a las prendas de vestir.

Más específicamente y en particular, el sector se ha interesado últimamente en el monitoreo de la actividad física y la salud de los usuarios, tendencia evidente en relojes inteligentes y pulseras dedicadas al fitness, usualmente vinculadas a un smartphone… Por lo que pronto aparecerán los calzoncillos inteligentes que medirán en los hombres el “tamaño” de su salud… Imperdibles.

En realidad, según indica “Tech Crunch” en base a un análisis realizado por “Gartner”, las prendas llamadas inteligentes -mismo que nunca hayan pisado una escuela- ostentan un gran potencial de crecimiento en el mercado, yendo del 0,1 millones de unidades en 2014 a los 26 millones previstas para 2016.

Enterado de tales epifanías -con o sin recaudos-, luego pienso que la más humilde y esencial opinión de mi parte de nada servirá al leyente, pues la realidad nos muestra precisamente lo contrario. Pero aunque de lo esencial y profundo nada sepa, luego percibo que muchas palabras que oigo y leo no pasan de cortinas de humo, circunstancia por otro lado nada extraña porque las palabras, muchas veces, sólo sirven para eso, no obstante haya algo todavía peor, que es cuando uno se calla del todo y se convierte en un muro de silencio compacto. Y ante ese muro, mi amigo, no sabe una persona que ha de hacer… ¡Espléndido!

(*) Visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/

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¿Sabe lo que Ella Piensa Cuando lo ve Desnudo?


De comienzo ya le advierto que estando usted en las preliminares horizontales, a ella no se le antojará compararlo con un Brad Pitt o Hugh Jackman, u otro ejemplar cualquiera. En verdad, las mujeres no piensan tanto en uno desnudo como nosotros lo imaginamos, por lo menos es lo que afirma la psicóloga Jill Weber, PhD y autora del libro “Having Sex, Wanting Intimacy”…. “Ellas se ponen menos excitadas con el cuerpo masculino sin ropas de que con representaciones de actividad sexual real”.

Empero, mismo que el cuerpo semidesnudo del hombre no cause el mismo impacto que el de ellas a nuestros ojos, de por cierto que la susodicha estará confiriendo cada detalle en usted. En verdad, ellas nos observan de la cabeza a los pies… “Estudios de rastreo del movimiento ocular en mujeres muestran que ellas ‘miden’ los hombres tanto cuanto ellos las miden a ellas”, revela la escritora Tracey Cox. Por tanto, cuando usted se desvista frente a una mujer, tenga en cuenta para donde ella va mirar:

Irá reparar en sus manos, principalmente las uñas – Generalmente sucede antes de uno desvestirse, por tanto es el momento de la verdad: sus manos están prestes a tocar todo el cuerpo de ella… “Muchas mujeres creen que las manos de un hombre son sexy. Nosotras las imaginamos por todo nuestro cuerpo y eso puede ser un plus o no, dependiendo de cómo ellas se muestren”, informa Jennifer Landa, Ph.D y médica del “BodyLogicMD”. Por eso, preste siempre atención a la higiene de las manos y corte seguido sus uñas. ¿Uñas largas? ¡Jamás! A no ser que usted sea músico y necesite tenerlas más largas que lo normal. Caso contrario, no hay disculpas.

¡Ah, y le va mirar las uñas del pie también! – “Podemos no ver sus pies con tanta frecuencia, pero pies ásperos no combinan con las sábanas”, afirma Jennifer. Por tanto, considere hacer una visita a la pedicura si necesario, y nunca no se muestre con los pies descuidados, más pareciendo una lija.

Notará si usted se raspa, depila o no hace nada – ¿Usted es de los que recortan, raspa o deja crecer? “La mayoría de las mujeres de hoy espera que usted apare o raspe la región pubiana. Puede aumentar la accesibilidad y la sensibilidad”, cuenta Jennifer.

Observa su calzoncillo – “A algunas les gusta los calzoncillos comunes, otras los boxer o hasta los más largos, pero generalmente mujeres gustan de un tipo particular”, confirma Jennifer… “Si usted quiere saber la mejor forma de impresionar a su mujer con la ropa interior, entonces pregúntele antes de cual ella gusta”.

Espera que usted huela bien – “El olor y el sexo tienen un relacionamiento muy íntimo, entonces deje que ella elija el perfume que usted debe usar para estar más sexy para ella en la cama”, aconseja Jennifer. Sólo no mascare completamente su olor natural, pues él la atraerá aún más. Nuestro olor natural carga buenas dosis de feromona, una de las más poderosas formas de atraer a alguien.

Pensará en lo que usted piensa del cuerpo de ella – Así que ella se quitar la ropa, instantáneamente observará su reacción. “En verdad, eso tiene más a ver con ella de que cualquier otra cosa”, garante Tracey. La especialista explica que lo mejor en esos casos es mirar para el cuerpo de la mujer con cara de placer. Pero eso no suficiente, ¡háblele de lo que usted siente por ella!… “La mejor cosa que un individuo puede hacer, es elogiarla para dejarla más a voluntad”, revela Jennifer.

Le gustaría que las luces no fuesen tan claras – Para ponerse más confortable, tiente luz de velas o mismo el viejo truque de un paño en vuelta de la pantalla. Nadie se siente confiado y sexy con luz fuerte. Al mismo tiempo, la oscuridad total también no ayuda a conocerse mejor. ¿Entonces, por qué no un medio termo?

Mirará se usted alcanzó la erección – A ella le gusta de saber lo que te deja excitado. “Si usted no tiene una erección, la primera cosa que irá pensar es que la culpa es de ella”, comenta Tracey. Entre tanto, no hay motivo para estrés. Apenas dígale que usted está un poco nervioso y necesita de más tiempo (o de un viagra, si es el caso).

Incluso, irá verificar el tamaño del susodicho – ¿Tamaño realmente importa? Según un estudio publicado en 2013 en la revista “Proceedings of the National Academy of Science”, ¡sí!, pero otros factores, como altura, forma del cuerpo y tamaño del nene sin erección, impactaron las respuestas de las mujeres. Entonces relaje, no es sólo el tamaño que importa… “No es verdad que las mujeres adoran hombres con pene grande. Muchas veces el sexo es desconfortable y hasta doloroso”, resalta Tracey. Si el suyo es de tamaño medio, siéntase seguro. Mismo si él es menor que la media, no entre en pánico… Ahora es tarde, mi amigo.

Se preguntará si usted será hombre suficiente para ella – Mujeres adoran un hombre gentil en su día a día, pero muchas veces quieren un hombre fuerte y dominante en el cuarto, según Wendy Walsh, PhD y especialista en sexo y relacionamiento en EUA. En el momento del vamos ver, ella también irá observar ese quesito. “Sexo a la fuerza es la fantasía sexual número uno entre diferentes culturas”, revela Wendy. Por tanto, más tarde, cuando se le dé por hacer sexo oral, agarre el cuadril de ella con firmeza para que no consiga moverse. Eso irá dejarla más excitada, recomienda Wendy.

Se preguntará si usted hablará sobre sexo – La parte del cuerpo más importante en la cama es su boca, de acuerdo con Wendy. “La mujer se preguntará si usted va mostrar interés en saber cuáles son sus fantasías sexuales, o de qué ella más gusta en la cama y cómo se siente”. Cuanto más la mujer se siente deseada, más excitada se pondrá.

Tendrá recelo de pegar una DST – Disculpe, pero siempre existe la duda y la preocupación. “Uno en cada cuatro hombres carga bacterias clamidias, lo que puede llevar al cáncer de útero en las mujeres”, informa Wendy. Por tanto, la mujer casi siempre irá querer saber si usted está abierto a tener una conversa sobre el uso de protección, o si ya sale asumiendo que ella no espera que usted use preservativo. Usar protección o tener una discusión de antemano sobre el teste de DST irá aliviar la mente de ambas partes.

Ella quiere saber cuán confiable es usted en la cama – Dé lo mejor de un James Dean: “Un hombre que actúa como si supiese su camino en torno del cuerpo de una mujer es simplemente sexy, principalmente cuando él realmente sabe lo que está haciendo”, cuenta la educadora sexual Devi Ward.

Así pues, previendo sabiamente que las relaciones dichas “humanas” ya se han tornado un prosaico juego de virtudes prestidigitadoras, en que tanto hombres como mujeres adoran perder la ropa mismo que la Naturaleza bostece aburrida, ya vendrá el tiempo en que sustituiremos los deslumbrantes artificios gozosos por meras artimañas gaseosas… ¡Aguarde!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Todo Quedó a Medio Ventilar


Tengo el presentimiento de que quizás el distraído leyente no se haya enterado de tan aireado asunto, pero la verdad, es que más de 60 ciudades de todo el mundo se sumaron a una nueva “jornada sin pantalones en el metro”. Es que desde Sídney a Nueva York, pasando por Londres y Buenos Aires, varios miles de pasajeros de esas ciudades viajaron en los subtes durante un bochornoso domingo cualquiera del enero pasado, solamente en ropa interior, lo que terminó por provocar risas o miradas perplejas de otros usuarios de ese medio de transporte… Y es de suponer que estos oyeron un recitado de improperios que fueron proferidos por esas piadosas viejecitas que todas las tardes acuden a la iglesia de su barrio.

Pues bien, resulta que estos atrevidos viajeros formaban parte de la 13° edición internacional de “viaje en metro sin pantalones”, un tipo de chanza organizada este año en unas sesenta ciudades del desquiciado mundo en que vivimos.

El prosaico creador del calzonudo evento, Charlie Todd, quien incluso coordina la organización del programa en la propia Nueva York, fue uno de los primeros en quitarse el pantalón, sin perder el rostro serio, en el metro…. ¿El objetivo? “Divertirse”, explicó él… Y “provocar risas y sonrisas”, agregó.

Según testificó Todd, entre 3.000 y 4.000 personas, desde los tres meses a los 71 años de edad -estos últimos sin miedo de esconder sus arrugados pliegos de piel y las azuladas várices-, viajaron tranquilos con las piernas más frescas en el tren subterráneo de la metrópolis estadounidense, ya que, desde siete puntos diferentes, los participantes se dispersaron por las líneas del metro, para luego volver a reunirse en Union Square, en la propia Manhattan.

“Tenemos que actuar de manera normal… Recuerden mantener un rostro serio… Respondan de manera cordial que se les olvidaron si alguien les dice que no tienen pantalones… Y sí, hace frío, desafortunadamente”, les explicó Todd.

En todo caso, los participantes debían usar ropa interior, y aunque se permitían los diseños llamativos en sus taparrabos, los organizadores preferían que las personas copartícipes usasen una vestimenta normal, al menos de la cintura para arriba, para causar una sorpresa mayor en los demás pasajeros. Incluso, se alentaba el uso de trajes formales o de uniformes, así como llevar bicicletas, cochecitos de bebé, bolsas de la compra o maletines… Y las partes pudendas guardadas.

Pedro, uno de los solidarios con la idea, en calzoncillos rojos y de calcetines, parado sobre el andén, vestía un sombrero, mientras lamentaba que hiciese frío… “Pero es muy divertido”, declaró sonriente…Y con aquello morado.

Ya en Buenos Aires, y según lo constató la AFP, decenas de argentinos se sumaron a la jornada quedándose sin pantalones en los vagones del metro ante la sorpresa del resto de los pasajeros… La convocatoria local, que se hizo por la red social Facebook, señalaba que los participantes debían “estar dispuestos a quitarse los pantalones y poder mantenerse serios, sin gesticular o reírse por no traer pantalones”.

Mientras, algunos irreflexivos pasajeros los miraban risueños, sin embargo todos lograron permanecer imperturbables. Por su vez, cabe aclarar que las mujeres se quedaron con sobria ropa interior, y ellas y sus bombachas fueron las que más atrajeron las miradas de los tarados viajeros del metro.

“Todos insistan en decir que era una coincidencia en que otros también se olvidaron sus pantalones”, señalaban los organizadores, que también les prohibieron a los participantes a hablar entre ellos.

En el Viejo Mundo, precisamente en París, el encuentro se produjo en la estación Charles de Gaulle-Etoile, para viajar hasta Bastille, y donde más de 1.200 personas se habían inscrito en Facebook para participar.

Por causa del fuso horario, la ventilada jornada comenzó en Sídney, ciudad que al igual que Buenos Aires, se encontraba en pleno verano austral, donde un pequeño grupo se quitó el pantalón antes de aventurarse en el metro en el centro de la ciudad, cuando desfilaron parsimoniosos ante la mirada circunspecta de varios turistas. Además, otras personas se animaron a participar en Melbourne, Adelaide y Brisbane.

No muy lejos de allí, en el concurrido tren subterráneo de Hong Kong, unas 40 personas, entre ellas la australiana Bess Hepworth y su hijo de 18 meses, también se unieron a la diversión… “Es la primera vez que él se va a quitar los pantalones en público”, dijo la mujer de 37 años en referencia a su hijo… Por lo que da a entender que ella ya estaba acostumbrada a realizarlo.

En el colado continente de esta isla, en Pekín, un grupo de personas sin pantalones usó el metro, provocando miradas confundidas de otros pasajeros, -ya que a ellos les costó un poco abrir los ojos… “Quiero mostrar que (los chinos) nos hemos internacionalizado”, dijo Huang Li, de 22 años, vistiendo un bombacha azul con puntos… “Pero mismo así, la gente piensa que estoy loca”, añadió la joven.

Pues bien, en medio de toda esta humareda visual sobre rieles, donde algunos seres que por allí circulan dejan la vida transcurrir esperando que el planeta vuele en pedazos, y donde casi nadie espera vivir muy largo ya que andan apurados tragándose cada momento antes que los sorprenda el Apocalipsis, me parece que muchos de ellos no tienen tiempo para examinar el propio ombligo y tomar nota, como se usa ahora. Es que delante de esta insofismable prueba de prestidigitación geométrica, puede notarse como a cada día se ofrecen tesoros ante papilas babeantes… ¡Impresionante!

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

El Voto de la Democracia


Cualquiera sabe que hay muchas preguntas sin respuesta que carcomen el cerebro del votante cuando, al entrar en el soberano cuarto oscuro, él tiene que elegir la boleta que irá a parar en esas bocas de opinión que son las urnas; aunque ahora se cuente en algunos países con un sistema un poco más moderno y seguro por causa de la tecnología. Pero como fuere el sistema, al fin y al cabo su fin es el mismo.

Pero para muchos, mismo cumpliendo con su papel patriótico, también les queda algo directamente relacionado con ese tema, y que le sigue martillando la cabeza por querer entender el comportamiento de algunos patéticos ejemplares de la clase dirigente que, dos por tres, aparecen en los programas de noticias por verse envueltos con corrupción, coimas, valijas misteriosas, dinero en los calzoncillos, aeropuertos fantasmas, corralitos, censura, persecución, catástrofes evitables, o, al tener que realizar un trámite, estos patrios ciudadanos descubren a los mediocres funcionarios ninguneando por todas las reparticiones, etc., etc., etc.

Pero eso es vivir bajo la “Democracia”. Una doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno político de un Estado. Es el derecho que los ciudadanos tienen de ejercer de modo directo o indirecto, eligiendo, generalmente, por sufragio universal, representantes, en quienes delegan su soberanía para el ejercicio de funciones legislativas. Entonces, lo que resultó de aquellos papelitos colocados en la urna, es lo que después tendremos por laya dirigente.

Y en el supuesto de que vivimos “en” democracia, es pertinente meditar si vivimos “la” democracia. Pues vivir la democracia nos exige una acción volitiva cotidiana. Por lo tanto, es común exigir a la sociedad jurídicamente constituida, que proceda democráticamente. Pero, como colectivo e individuos, somos responsables de dar vida a la democracia. Ello requiere de audacia.

Empero, se oye decir que los héroes de la modernidad son los audaces. Los que, con más o menos capacidad y reflexión, hacen lo que otros no se atreven. Son de una época en la que hacer, es más que ser.

Pero claro, mal entendiendo el significado de las palabras, están los que “hacen” fortuna al calor de la oportunidad, sin el menor sonrojo por el modo inmoral de lograrlo. O los que, al ritmo de su palabra fácil, se apropian de la voluntad de los ingenuos que creen en sus falacias. Incluso los hay que crean miedo para consolidar sus posiciones de poder… Todos “hacen” lo inaudito. Son los admirables audaces del “hacer”.

En todo caso, también sabemos que hay otra versión de audacia, la de “decir”. La palabra permite afirmar lo que se le antoje al audaz. La tecnología puede registrar lo dicho, pero con su audacia la desmiente, argumentando que lo dicho ha sido mal transcrito o “sacado de contexto”.

Por consiguiente, vivir “la” democracia exige a todos, mandantes y mandatarios, la audacia de “ser” que ha desaparecido. No es común quien se precie de ser, porque es un esfuerzo doloroso que exige mirarse con sinceridad, sin el embellecimiento del ego y el adulo.

Es un riesgo que requiere rectitud moral. Hay quienes viven bajo las etiquetas que les pegó la vida en la frente desde su infancia. Se disfrazan de audacia para no ser ellos mismos, no saben que nadie resulta un fraude si es quien es, sin pretender ser lo que no.

Por eso pienso que es inaplazable recuperar la audacia de “ser” para poder vivir “la” democracia con entereza moral, sin resquebrajaduras, sin maquillajes. Solo así podremos entender la democracia como una profesión de vida.

Por otro lado, todo individuo debe concientizarse que aprender a votar; eso también ayuda mucho… ¡Si es que me entienden!

¿Bombacha es cosa de Hombre?


Un asunto que viene dejando mucha gente pensativa desde hace algunos días, es esa tal de bombacha masculina… ¡Ops! ¿No me venga a decir que usted nunca estuchó hablar del asunto?

¡Ah, entonces, mi carismático lector, no sabe lo que se está perdiendo! Pues esta es la última moda. Hasta Beckham la usa, a pesar de él preferir usar las bombachitas con puntilla de su esposa, sin necesidad de tener que llenar el ropero con las suyas —eso fue la propia Victoria Beckham quien lo contó para la impensa.

Apuesto que en el primer momento en que hablé de las bombachas masculinas usted frunció la nariz. Y apuesto también que así que toqué en el nombre de Beckham, el mujerío dio aquel suspiro profundo.

Bueno, no importa lo que el lector este pensando pues el artículo continua siendo una bombacha usada por hombres. Para su información, caso ya se sienta con ganas de entrar en la moda y las quiera adquirir, les digo que existen varias empresas que producen estos accesorios, pero los que ya adhirieron a la novedad dicen que las mejores son la gringa “Xdress” y la brasilera “Cuelcinha” (slipbombacha). Sin embargo, parece que la marca brasileira lleva ventaja sobre la americana, pues ya comenzó ganando adeptos por causa de su nombre compuesto, claro.

Como la curiosidad mata a las personas, tengo certeza de que los lectores ya estarán  preguntándose como serán esas nuevas “ropas intimas”’. Pues bien, aviso: son imágenes fuertes y nada apropiadas para ser vistas en horario de trabajo. Esa novedad va mucho más allá de los calzoncillos tipo hilo dental que ya se cruzaron en su camino… ¿Preparados?

Ahora, respire hondo… ¿Usted está seguro que ya consiguió superar ese estado mixto de choque/risa/deseo? Entonces continuaré a contarles sin sentir remordimiento de que el pasivo lector se convierta a esta nueva tendencia.

Pues bien, lo que los creadores de esta novedad dicen, es que la intención es dejar al hombre más confortable. El sitio de la marca “Cuelcinha” explica: “La empresa acredita que belleza, elegancia y bienestar pueden caminar juntos. Respetando la anatomía de su cuerpo, ofrece a sus clientes productos de excelente calidad, con elegancia, belleza, sofisticación, requinte, seducción y, principalmente, conforto”.

Según ellos indican, la intención de la empresa es ser referencia explorando siempre una óptima calidad, autenticidad única y el buen gusto.

Ya la marca americana “Xdress”, que existe — “pasmen” — desde 1987, deja claro desde la entrada en su sitio, que es un artículo destinado para los “crossdressing”. Y para quien no sabe, aviso que ese es el nombre con que son denominados los hombres que gustan de vestirse con ropas femeninas, mismo que su hábito no interfiera en su orientación sexual… ¡Ahhh!, que bueno que el punto quedó aclarado, pues por aquí se les llama de otra manera.

Ciertamente mi querido lector ya entendió un poco del concepto de esta nueva onda, y seguramente también ya vio algunas fotos en internet, o idealizó la suave textura del exótico artículo, y hasta se tomó un tiempito para pensar con calma en el asunto. Entonces, sólo me resta preguntar para las féminas:

¿Cual sería su reacción, si el varón a su lado, en la hora “fatídica del vamos ver”, al bajarse los pantalones, usted notase que su pareja está vistiendo una de esas lindas bombachitas masculinas?… No me va a decir que no sentirá una puntada de envidia… ¿O me equivoco?

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