Fetiches en el Bunker de Hitler


Como del destino sólo Dios dispone y nunca se sabe cómo será el día de mañana, creo oportuno sugerir algunas ideas sobre qué hacer dentro de bunker o refugio, caso uno se vea obligado a utilizarlo. Sin duda estas ideas pueden caer de perilla para personas o grupos que necesiten el uso de un bunker de forma casual o inesperada y luego sobrevivir dentro de él sin que lo afecten las consecuencias.

Evidente que lo primero de todo es tener calma así que se ingresa en ese ambiente. El paso más importante, que es llegar a tiempo al refugio, ya ha sido conseguido, aunque en verdad eso por sí solo no garantiza la supervivencia de nadie. Lo sugerido es tranquilizarse y analizar la situación con la debida calma.

Con todo, se recomienda examinar primero todo el contexto previo antes de entrar en el bunker o refugio. Eso, porque no resulta igual que en el exterior exista una guerra termonuclear, un volcán en erupción, el choque de un asteroide o una horda de vándalos que desean entrar a la fuerza en ese refugio… Basta con ver lo que ocurre en las películas del tipo.

Pero una vez que ya se está adentro, se requiere realizar un horario de actividades para todo el mundo. Descansar y dormir es lo esencial -o sea, nada de lo otro-. Por tanto, esa actividad debe realizarse durante por lo menos 12 horas diarias. Eso ayuda a reducir el consumo de calorías y emite menos calor corporal, muy importante a menos que el bunker tenga aire acondicionado.

¿Sabe por qué? Porque sin una buena ventilación, cuando pasen 2 días, el olor corporal y las heces serán insoportables. Además, dormir restituirá la mente por los traumas previos -pérdidas de lo que sea, la incertidumbre del futuro, etc.- y le dará fuerzas renovadas para cuando ojalá logre salir vivo del bunker.

A más, el restante del tiempo ocioso puede ser consumido realizando juegos como cartas, teatro, crucigramas, etc., buscando con ello cohesionar el grupo y crear buen ambiente anímico. No olvidemos que el hecho de estar en un lugar cerrado puede provocar ansiedad, nauseas, mareos, “pasiones descontroladas”, desgana por el futuro, etc. Incluso en personas que nunca tuvieron claustrofobia.

Pues bien, ahora conceptúo que, posiblemente, por no tener lo antes dicho en su debida consideración, es que en ciertos casos algunos individuos llegan al extremo de lo audaz, insolente y desvergonzado -todo junto o en separado, tanto da-, mismo que una punta de esquizofrenia ya tuviese descompuesto su cerebro. Hago este alerta, porque mismo que ya hayan pasado más de 70 años de su muerte, Adolf Hitler sigue dando que hablar y, tal vez, de acuerdo como marchan las cosas para su lado, dicho asunto aun tenga mucho paño para manga.

Por ejemplo, al momento presente, ciertos investigadores han revelado un dato por demás curioso, osado y a la vez asqueroso con respecto al comportamiento sexual que el mencionado y estólido dictador alemán practicaba.

Publicadas por el periódico “Irish Mirror”, las denuncias se basan en informes de espionaje que fueron realizados a mando de agencias norteamericanas. Dicho material fue producido por Walter C Langer, jefe de espionaje norteamericano durante la época de la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con el contenido del informe, Hitler era adepto de una práctica conocida como “coprophilia”. Para todo imberbe que no está familiarizado con dicho termino, eso significa que el dictador tenía una “pasión” por el acto de ser “defecado por mujeres”, entre ellas, su sobrina.

Ese tal de Langer apunta en su informe, que “la práctica de dicha perversión representa la más baja profundes de la degradación humana”. Es más, según él, Geli Raubal, la sobrina de Hitler, habría participado de algunos actos sexuales de este tipo y luego contado para sus amigos después de haber huido de casa.

Otros relatos corroboran la versión sexual totalmente bizarra de Hitler. Por ejemplo, en un testimonio personal, la actriz alemana Renate Müller, afirmó que después de una noche de sexo con el dictador -que no fue gratuita-, él permaneció en el suelo, envuelto en sábanas como si fuese una pelota y la obligó a que lo pateara. Poco tiempo después de la revelación, la mujer se mató.

Recientemente, diversas revelaciones de naturaleza sexual sobre Hitler han estado siendo realizadas. Por ejemplo, un estudio reveló que el dictador tenía una “anomalía en el pene”, que, según personas próximas -que no se sabe si lo vieron desnudo-, eso lo hacía sentirse acomplejado por causa de ese defecto de fabricación… Que lo demostraba en su bigote ridículo.

Sé que lo mencionado puede parecer peregrino para los neófitos de siempre; sin embargo, habitando en un mundo absolutamente cuadrado, no puedo hurtarme de la satisfacción de poder exhibir otras formas que, por su propia y mágica sinuosidad, no se contrapongan a los cuadriláteros síntomas de la estupidez actual… ¡Terrible!

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Si no Beber, Haga de Todo


Mismo que sean desgracias nacionales notorias en mayor o menor grado, por veces no se puede explicar lo que sobradamente se justifica. El caso radica en que son muchas las razones que pueden inducir a la gente a beber, y claro que como en cualquier otra droga las causas pueden ser variadas… Propensión genética, características individuales o influencia del entorno social son factores que pueden impulsar a las personas a la bebida.

Dos estudios publicados en la revista científica “Alcoholism: Experimental & Clinical Research” han indagado las causas del alcoholismo, adicción en la que influyen factores biológicos, psicológicos y sociales, ya que hombres y mujeres experimentan distintos grados de ansiedad a lo largo de sus vidas, no obstante la ansiedad anticipatoria se muestre en aquellas personas que temen enfrentarse a una situación por los síntomas ansiosos que ésta les pudiera provocar.

Por consiguiente, parar de beber muda la vida mucho más de lo que cualquiera pueda imaginar. Por lo menos es lo que atestigua en base a su propia experiencia el creador del proyecto “One Year No Beer” (“Un Año Sin Cerveza”, en traducción libre), que pasó a desafiar a las personas a largar el alcohol por un ano.

Estudios realizados sugieren que los individuos que logran parar de beber se sienten 20% más productivos en el trabajo, y a la vez comen menos que las personas que beben.

Por ejemplo, el ex jugador de futbol profesional norteamericano, Andy Ramage, dice que se le ocurrió el desafío One Year No Beer porque estaba bebiendo frecuentemente con amigos y conocidos… “Después de cuatro años, yo no aguantaba más las resacas,” comenta Andy… “Decidí que lo mejor era intentar parar”.

Estimulado por la renuncia de la rubia bebida, Ramage escribió un libro contando sobre su propia experiencia, y lanzó el proyecto “One Year No Beer” como un desafío al rededor del mundo.

“Miles de personas ya se inscribieron,” comenta Andy. “Ahora tenemos personas de 42 países intentando el desafío. En esto no hay estigma ni rótulos. Es solo intentarlo durante 30 días. Luego intentarlo por 90 días más y entonces ver como se siente”.

Otro estudio que fue realizado en junio de 2015 y publicado en la revista “Obesity”, descubrió que personas acostumbradas a consumir alcohol comían 30% más que aquellos que no bebían. Con respecto a eso, Ramage dice: “Yo perdí 19 kilos y mi porcentual de gordura corporal cayó de 30% para 10%… Para mí, los efectos de la resaca eran los peores”… “Cuando uno larga el alcohol, puede mantener una dieta saludable, ya que no está comendo más aquel pedazo de pizza que sobró para poder curar la resaca y sus consecuencias amargas. Ahora yo peso 76 kilos, un nivel que nunca alcancé cuando me estaba encharcando de cerveza”.

Y si el tema es sentirse feliz con uno mismo, según Ramage: “La magia realmente comienza a acontecer en un periodo posterior que surge después de seis semanas y los dos meses. Que es cuando uno empieza a saber cómo pugnar contra los altos y bajos de la vida sin necesidad del alcohol”… “Definitivamente yo sufría de una ansiedad terrible después de beber. Eso es muy malo para la salud mental de las personas, y cuanto más yo caía en ese agujero, más difícil era salir de él”… “Cuando estaba bebiendo, sentía que siempre había una nube pairando sobre mí. Desde entonces, nunca más sentí esa sensación”.

En paralelo a la abstemia idea de Ramage, voluntarios de un experimento que llevó adelante la “New Scientist”, afirman que ellos se sintieron aproximadamente 17% más eficientes después de un mes sin beber.

Si de comparaciones se trata esto aquí, pienso que ha de ser como si uno se detuviese a mirar el río, la boca del mar, nombre más que los otros justo porque es en estos lugares donde el océano viene a saciar su inextinguible sed con labios sorbedores que se aplican a las fuentes acuáticas de la tierra. Obvio que son imágenes, metáforas, comparaciones que ciertamente no hallarán lugar en la rigidez de una oda, pero que se le ocurren a uno en horas vespertinas, cuando lo que en nosotros piensa está sólo comenzando… ¡Salud!

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Beber o Amar, el Efecto es el Mismo


Antes de responder nada piense bien en lo que dirá, pues quién nunca se agarró una de aquellas soberbias borracheras después de haber tenido una decepción amorosa, que tire la primera piedra… Mismo que el tejado ajeno sea de vidrio.

Pues bien, por causa de esos invertebrados asuntos y para intentar entender la relación existente entre estas dos cosas -de borrachera y decepción se habla-, un estudio reciente que fue publicado en la revista “Neuroscience and Biobehavioral Reviews”, muestra que la “hormona del amor”, la oxitocina, y el alcohol, tienen efectos casi idénticos en nuestros cerebros… En los que tienen, evidentemente.

El tema es que la oxitocina es considerada la hormona asociada al amor, abrazos, orgasmos y todas las aventuras íntimas del humano -de pie o en la horizontal-. Sin más, ella desempeña un papel -que no es el del rollo higiénico- enorme en la correlación materna, como también ha sido apuntada como una molécula llave librada en nuestra relación con pares románticos. Sin embargo, cuando tenemos un surto del componente en un determinado momento íntimo, las hormonas suprimen áreas del cerebro, como el córtex pre frontal y circuitos corticales límbicos, que son los que controlan el modo como percibimos sentimientos de estrés, inhibición y ansiedad… Lo que no deja de ser una fatalidad.

¿Por acaso esa sensación le suena familiar? Pues le diré que ese fue exactamente el pensamiento que llevó a los investigadores de la “Escuela de Psicología de la Universidad de Birmingham” a observar para las semejanzas entre la oxitocina y el alcohol.

En un comunicado, el Dr. Ian Mitchell, uno de los investigadores, se arriesgó a decir: “Nosotros pensamos que era un área a ser explorada, por eso, reunidas las investigaciones existentes sobre los efectos de ambos casos, quedamos impresionados con las semejanzas increíbles entre los dos compuestos”.

Por tanto, el estudio no hizo más que comparar la respuesta neurológica a la oxitocina ingerida por vía nasal y al consumo de alcohol. Entonces fue descubierto que los dos compuestos tenían un efecto sorprendentemente semejante… Dejaban a cualquiera mamado hasta las patas.

El Dr. Mitchell completó su explicación mencionando: “Ellos parecen tener como albo específico los diferentes receptores del cerebro, pero con todo causan acciones comunes en la transmisión de un neurotransmisor inhibidor en el córtex pre frontal y en las estructuras límbicas”, anunció.

En realidad, estos circuitos neurales controlan el modo como percibimos estrés o ansiedad, especialmente en situaciones sociales como entrevistas, o tal vez hasta mismo en los momentos que queremos convidar a alguien para un encuentro. Por eso, tomar una dosis de compuestos como oxitocina y alcohol puede hacer con que estas situaciones parezcan menos asustadoras… Principalmente para los más tímidos.

Sin embargo, si cualquiera ya se despertó una mañana de sábado o domingo con dolor de cabeza y lleno de memorias oscuras o embarazosas, sabe muy bien que el alcohol no es una droga milagrosa, por tanto, con la oxitocina no suele ser diferente, pues la investigación encontró que los efectos negativos de las substancias también son los mismos. Ambos pueden tornar a las personas más agresivas, arrogantes, envidiosas y socialmente menos inclusivas. Por perjudicar nuestra capacidad de percibir el miedo y la ansiedad, ellos también pueden colocarnos en situaciones de riesgo.

No obstante el oxitocino leyente tenga que reconocer que una vez pasado el momento, ya examinado el escenario con más cautela, por veces surgen imágenes rescatadas mientras nos quedan sólo las vacías y álgidas referencias a disposición de la sed de revivirlos otra vez en nombre de la obra inacabada… ¡Reverberante tema!

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De Cerebro Maltratado


-¿Cómo le va, doctor?… Hoy llegó encima de la hora.

-Me va bien, gracias a Dios. Y confieso que hoy día me siento mucho mejor, ya que pronto se podrá prevenir con anticipación los efectos que pueda producir la ingesta excesiva de alcohol en el cerebro.

-Si lo dice por mí, doctor, no se preocupe. ¡Soy abstemio!

-Usted siempre atajándose de las indirectas, mi amigo. No sea pedante. Piense que si el descubrimiento llega a ser efectivo, será de gran auxilio para muchos.

-Entonces, ¿por qué no es más directo y me cuenta lo que sabe? Déjese de rodeos y no haga como el perro antes de echarse.

-Me alegra mucho saber que mis relatos sosiegan su ansiedad, amigo…

-Al final de cuentas, doctor, ¿usted va a contarme cuál es el asunto, o prefiere continuar con esa cháchara voluble?

-¡Calma, amigo! Resulta que un grupo de científicos de la “Universidad Complutense de Madrid”, ha descubierto la existencia de una molécula capaz de prevenir los efectos que el consumo abusivo de alcohol genera; aunque hasta el momento esa molécula era estudiada en relación al apetito.

-No entendí, doctor. Disculpe la lentitud de mi raciocinio.

-No necesita excusarse, mi amigo. No todos logran ser rápidos de entendederas. Pero con respecto a lo que mencioné, el efecto de la molécula, denominada oleoiletanolamida, se ha probado en ratas, donde los investigadores lograron reducir la neuroinflamación y los efectos tóxicos que produce la ingesta de alcohol en el cerebro.

-¿Por acaso usted es inhumano, o cosa que valga? Porque a mí me duele la agresividad de sus palabras, quizás tanto, o más, de lo que les pueda doler lo que les hacen a esos pobres animalitos que usan de cobaya.

-Si no fuera por ellos, mi amigo, la medicina no habría avanzado y las muertes humanas sumarían ya varios miles de millones. Así que mejor dejemos de lado esas sentimentalidades, y observe el avanzo de hoy en este tema.

-Si usted lo dice, doctor… ¿Qué ha ocurrido?

-Muchas cosas. Por ejemplo, Laura Orío, de la Universidad Complutense de Madrid, ha explicado que los niveles elevados de alcohol en la sangre producidos por una ingesta intensiva, acaban provocando un impacto negativo en el cerebro, ya que en él se da una respuesta inmune e inflamatoria descontrolada que provoca mayor toxicidad cerebral, que afecta, entre otras áreas, a la corteza cerebral.

-¿En todos, doctor?

-Evidente que hablo de los que tienen cerebro, lo que no es su caso… Por suerte usted es abstemio. Pero como le decía, la molécula usada en esta investigación, fue descubierta en 2001 por otro equipo de investigadores españoles, que la hallara en el chocolate negro y también en el cuerpo humano, donde se genera de forma natural, ya que se libera desde el intestino y viaja al cerebro.

-Por si no lo sabe, doctor, he oído que el chocolate blanco fue inventado para que los africanos se puedan embadurnar al comerlo. ¿No es hilarante?

-Mejor dicho, “disparatado”, como lo es el imbécil que repite una sandez tan grave.

-Dele nomás, doctor. Noto que hoy, usted está muy agresivo… Mejor que termine su relato antes que me den ganas de agarrarlo a trompadas.

-Como sé que no tengo un espíritu pendenciero, mi amigo, no me importa lo que usted piense. Sin embargo, continuando con el tema, le cuento que esta molécula había sido estudiada en relación al control del apetito. Pero para este estudio, los investigadores administraron a los modelos animales alcohol y la citada molécula a la vez, y comprobaron que esta última es capaz de reducir la neuroinflamación exacerbada.

-¿Y a qué conclusión llegaron?

-Según esta científica, el compuesto tiene propiedades antiinflamatorias frente al daño cerebral, aunque aún no saben si serviría para amortiguar la resaca, ya que en este estudio no se ha comprobado esto, aunque “no es descabellado” pensar que podría tener algún efecto, ya que en estudios previos han constatado que podría actuar frente a la anhedonia…

-¿A la qué?

-Al estado emocional negativo, que debe ser la síndrome que usted sufre, mi amigo. Pero no se preocupe cuanto a su sintomatología, pues los resultados han sido buenos, y “en un futuro se podrá conseguir una buena terapia farmacológica para tratar cualquier tipo de abuso al alcohol”, y quizás actuar mejor frente a su anhedonia.

-Para mí, llega. Me marcho, doctor, antes que pierda los estribos con usted… ¡Chau!

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¿Maniático o Masoquista?


No hay caso, todo el mundo tiene sus propias manías. Por ejemplo: verificar si el gas está desligado, sumar los números de la chapa del auto que está a su frente, organizar ciertos objetos con simetría y por ahí va. Un sujeto original en estos asuntos es el jugador y galán inglés David Beckham, quien tiene por manía, a más de coleccionar enamoradas indiscretas, la costumbre de guardar siempre en su heladera un número par de latas de refresco. Por tanto, las manías son una especie de atavismo.

Bajo la óptica de las teorías evolucionistas, algunas de ellas fueron esenciales para el desenvolvimiento y la preservación de la especie humana… Mismo que esto nos deje la impresión que no ha servido de nada.

A mayor sensación de incertidumbre, es más probable que aparezcan las manías. Generalmente, y especialmente en psicología, todo está bien hasta que algo se convierte en un exceso; así, tener ciertas manías es completamente normal. El problema surge cuando empiezan a coartar el tiempo y la estabilidad de la persona.

Doctos afirman que las manías son consecuencia de los pensamientos obsesivos que previamente circulan por la mente. Esto hace que la ansiedad aumente y se generen una serie de comportamientos contra los pensamientos obsesivos y así disminuir la ansiedad. De hecho, cualquier tipo de manías suele ir acompañada de otras acciones igualmente exigentes, por lo que la vida cotidiana de cualquiera acabará plagándose de comportamientos esclavizantes.

Una muestra exacta de lo aquí registrado, mi sensato leyente, surgió hace más de dos años en Corea, donde germinó un fenómeno que quedó conocido como “mukbang”, que consiste en grabarse comiendo y pasarlo en vivo en la web… Antes de ir al retrete para aliviarse, obvio.

Quien mejor representa este prototipo es Park Seo-Yeon, una mujer coreana de 33 años que se convirtió en una de las principales celebridades del mukbang. Conocida como Diva, ella se dedica todas la noches a preparar cenas como para toda una familia y comerlas sola enfrente a una cámara para el asombro o delicia de miles de estólidos espectadores de la web.

En un reportaje con la “BBC”, Diva cuenta cómo el mukbang pasó a ser uno de sus principales ingresos financieros. Esta actividad que la lleva a comerse desde tres pizzas hasta tres kilos de carne en una única noche le significa un sueldo de hasta 9.300 dólares por mes. No obstante los gastos para realizar esos banquetes le cuesten hasta 3.000 dólares por mes… El resto e para caramelos y papel blanco en rollitos.

El programa de Diva consta de tres partes, una donde cocina la cena, después otra donde come, y una última donde se dedica a hablar con sus espectadores a través de un chat que acompaña el “streaming”. Cada una de esas partes tiene una duración de aproximadamente 1 hora… ¡Haya aguante!

A pesar de que Diva cocina ella misma un tercio de sus cenas, todo el resto le llega a través del delivery. Como consecuencia, muchas marcas se han ofrecido como “sponsors” de su streaming. No obstante, Diva primero pruebe la comida para luego decidir si acepta la oferta de la empresa.

La reina del mukbang explica que sus fans la siguen por causa de las gustosas comidas que muestra en pantalla y por el gusto con el que las come. Muchos de ellos son personas que están a dieta y encuentran una satisfacción masoquista en verla comer. Asimismo, otro tipo de masoquista son los pacientes que se encuentran internados y miran su show para contrarrestar las comidas poco gustosas que tienen que consumir en el hospital. Una vez, incluso, recibió el agradecimiento de una fan que dijo haber superado su anorexia gracias a que la veía comer.

En todo caso, los fans agradecidos pueden realizar donaciones a través de la web donde se publica el streaming. La plataforma se queda con una comisión de entre el 30 y 40% de éstas, y Diva utiliza el resto para engordar su cuenta bancaria… Lo que no deja de ser una manía especulativa.

En fin, ni filosofías ni manías sirven para remendar zapatos. Por tanto, lo que resta es meter el pecho del pie en la carretera y providenciar que las amenidades de los terráqueos resulten simples, surreales e indoloras… ¡Delirante!

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¿Dónde Guardó su Relación Vital?


En la película Náufrago, producida en 2001, el actor Tom Hanks encarna el personaje de un hombre exilado y solitario en una isla deshabitada. Un accidente aéreo lo colocara en esa terrible situación. A partir de ese momento pasa cuatro años sin conversar con humanos… Inclusive su mujer, su suegra, el perro… Por tanto, no había semejantes para él amar, odiar, competir, ayudar y ser ayudado.

Claro que Chuck Noland (el personaje interpretado por Hanks) así como cualquiera de nosotros, no aguanta un cotidiano sin narrativas. Principalmente, porque contar y oír historias es el alimento del alma, el contenido que existe dentro del paquete. Fuera de las islas desiertas, vivimos cercados por historias nuestras y de los otros.

Creo que debe ser por esto que nadie larga la TV, internet, celular, la radio, el libro, el cine, teatro, el circo, la ventana… Principalmente las almas chusmas.

Existe una especie de una concupiscencia en querer saber la vida de los otros. Es más, posiblemente haya una pasión oculta dentro de nosotros en querer relacionar nuestra historia con la historia de todos aquellos que vamos encontrando y desencontrando, al punto de uno llegar a tener un tipo de orgasmo anímico si descubrimos una similitud entre ellas.

Todo radica en estar vivo, que nada más es que hablar y oír… Mismo que muchos sólo escuchen mientras los otros hablan. En fin, todo tipo de comunicación se da ya sea por la voz, o como decía Confucio: por las señales que nos libran de la ansiedad, del miedo, de la angustia, o también a través del silencio o del estruendo.

Chuck Noland, al encontrar en los destrozos del accidente una pelota de voleibol, la transforma en un otro. En su caso, no en un único otro. La pelota es de la famosa marca Wilson. Pronto, es así que él llamará a ese otro que acabó de crear. A partir de ahí se tornan compañeros. Y mientras él le cuenta sus historias, ella lo escucha paciente. Chuck también imagina lo que ella le diría. Seguramente, sin ella él moriría.

Es posible sobrevivir sin empleo, sin dinero, sin reconocimiento, sin techo. Es posible sobrevivir en situaciones límites: en la cárcel, en Gaza, en la guerra, en lugares húmedos o áridos. Pero es imposible existir sin alguien además de nosotros. Somos hechos de diálogos.

Cuantiosos en su tempo de niñez tuvieron ese tal amigo imaginario. Para muchos era un osito de esos comunes y corrientes. Le llegaban a contar sus historias más íntimas y esos mismos llegan a jurar que su amigo imaginario conversaba con ellos. En mi caso, recuerdo que cuando vi el primer muerto en mi vida, fue con mi amigo imaginario que dividí mi espanto y perplejidad.

Ese tal amigo imaginario que teníamos, un cierto día lo tiramos a la basura o se lo regalamos a otro. En mi caso, había completado siete años y supuse que no necesitaba más de él, pues en ese momento ya dialogaba con personas diferentes de mí y había ganado un libro da mi tía. El primer amigo de mi biblioteca.

Esos son nuestra pelota Wilson en la isla desierta. La página en que la gente rascuña frases, trazos, números. El corazón que le regalamos a los amores y amigos, el corazón que negamos a los enemigos. Todas esas son trocas que hacemos y que nos hacen. Mismo porque son ellas las que garanten nuestro equilibrio en la cuerda bamba.

(*) Visite el blog “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, http://guillermobasanez.blogspot.com.br/

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¡Ojo! No De con la Lengua en los Dientes


Parece un dato interesante, pues mucho se habla por ahí de qué en el universo de los nuevos relacionamientos, saber lo cuanto debemos revelar sobre nosotros mismos es algo así como pisar en huevos… Un simple silogismo, porque es evidente que no me refiero a los de uno, y si a los de gallina.

El asunto es que de acuerdo con el pronóstico profetizado por facundos estudiosos del asunto, resulta que si uno abre muy temprano sus sentimientos con la otra persona, corre el riesgo de sonar desesperado o chiflado. No obstante eso de esperar un poco más, por otro lado deja la sensación de que uno no se importa, o que es vago y distante.

Tal vez por ello la profesora de Psicología de la “Universidad de Massachusetts”, Susan Krauss Whitbourne, llega a sugerir que cuando se trata de auto revelación, uno necesita descubrir el punto de equilibrio perfecto de acuerdo con la fase en que la relación se encuentra. Según ella, querer dividir muchas emociones luego de cara -bien antes de saber lo que la otra persona piensa sobre uno-, puede llegar a complicar las cosas. Pero a su vez, si uno es introvertido y tiende a dividir menos lo que siente, casi nunca encontrará la hora cierta de bajar la guardia, afirma Whitbourne.

En un artículo que fue publicado en la revista “Psychology Today”, esta especialista calcula que todo buen oyente tiende a gustar de personas que cuentan bastante sobre sus vidas. Eso se debe a que cuando alguien le revela sus sentimientos y emociones, ellas tienen la sensación de conocer mejor al individuo; como si pudiesen prever de antemano cómo es que el otro irá reaccionar en determinada situación…. “Estamos constantemente intentando adivinar lo qué las personas harán y por qué lo harán”, garante Whitbourne.

En todo caso, visto ser imposible querer santificar mediocridades con lógica surreal, enumero a seguir algunos puntos importantes que el leyente debe apreciar:

Extroversión y ansiedad – El gran psicólogo norteamericano Carl Rogers, fundador de la terapia centrada en el individuo, acreditaba que la mayoría de las personas con dificultades psicológicas tenían miedo de dejar trasparecer lo que sentían. De acuerdo con Rogers, uno se siente ansioso porque creció en un ambiente donde los padres, profesores y otros adultos nos hicieron sentir constantemente deficientes. Esa ansiedad fue traducida por él en “falta de voluntad en dejar que los otros nos conozcan”.

¿La solución? Una buena dosis de auto revelación para percibir que no existe nada de errado en mostrar nuestras emociones. Para este psicólogo, parece que es más fácil uno abrirse con un terapeuta, por no existir miedo al ridículo o retribución.

Intimidad: una conquista – En un relacionamiento verdaderamente íntimo, los consortes saben que pueden revelar todo. Ellos sienten que pueden confiar uno al otro sus secretos más particulares. No en tanto, llegar a tal punto de intimidad no es una cosa que suele suceder de la noche al día. Sólo a medida que los lazos de los cónyuges se van estrechando, es que ambos pasan a tantear continuamente en cuales áreas y cuánto de sus vidas deben revelar.

Obviamente que no hay problema en contar a cualquiera que usted detesta cebolla. Sin embargo, pretender confesarle a alguien que uno mal conoce, que su primer casamiento acabó por causa de una traición, también no es la mejor manera de recomenzar a relacionarse.

Empatía y conexión – Cuando alguien revela alguna información personal, es probable que uno espere el mismo grado de sinceridad de la otra parte. ¿Pero será que la gente pasa a gustar más de otro/a, simplemente por trocar elogios y reclamaciones sobre nuestra propia experiencia de vida?

Pues le diré que en 2013, Susan Sprecher, una psicóloga de la “Universidad de Illinois”, desenvolvió un estudio que buscaba analizar el grado de reciprocidad entre extraños. Su objetivo era observar si la cantidad de informaciones particulares trocadas mutuamente, influenciaba de alguna manera el nivel de aprecio que uno sentía por el otro. La situación fue creada para simular el momento en que uno encuentra a alguien por primera vez y quiere pasarle una buena impresión, claro.

Sprecher concluyó que personas que evitan dividir sus emociones y sentimientos, sea por timidez, ansiedad, o por no tener lo qué decir, tiene más chances de iniciar relacionamientos con una gran desventaja a futuro. Todo, porque en vez de zambullirse de cabeza cuando la conversación está poniéndose más íntima, generalmente esos individuos hesitan hasta el punto de perder la oportunidad de “conectarse” con el otro sujeto. En estos casos, Whitbourne recomienda: “Intente comenzar por asuntos más neutros, como puede ser su preferencia por determinada estación del año, por ejemplo, y de a poco vaya hasta donde ambos se sienten confortables para la ocasión”.

Bueno, en cuanto a mí, reafirmo una vez más preferir los énfasis griegos, cuando lo Sublime quedaba restricto a Euterpes y viajes musicales en busca de lo Humano… Cosas sanas, nada más, como eso de participar de enduro en Cochabamba, extraer la raíz cuadrada de wiskis redondos o confundir tragedias de Sófocles con comedias de Platón… ¡Formidable!

(*) Si le parece, dese una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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