Una Cirugía para Vaginas Desgastadas


Viendo lo que sucede actualmente por detrás de los polígonos de Babilonia y bien enfrente a los triángulos de las Bermudas, confieso que no puedo dejar de convivir histriónicamente con el triste destino de los seres pensantes que se niegan a mantener el equilibrio dentro de sus vaporosas ropajes idealistas, como se puede observar en el caso citado por doña Deena Beasley desde Los Ángeles, California, en un reportaje que fue divulgado por la agencia Reuters.

Claro que no pretendo aquí que la bienquista lectora se alarme con tan notorias revelaciones, aunque estas hagan referencia al médico ginecólogo y cirujano plástico de reconstrucción, Dr. John Miklos, de Atlanta, Estados Unidos, ya que el dicho cuyo se define como un “alfayate médico”, por considerarse un excelente especialista en cirugías realizadas para remodelar y remozar las partes íntimas de la mujer… Más claramente, en las “chichulas” en declino.

Pues bien, este médico, que viene actuando como cirujano ginecólogo hace casi 20 años, –vaya vulgar placer-, cita casos de pacientes que dicen haber obtenido un mejor desempeño sexual después de realizarles la “vaginoplastia”, un procedimiento -para quién no sabe-, realizado para apretar quirúrgicamente el canal de la vagina, la cual ya se encuentra alargada por la edad, partos, y, lógicamente, por otros vastos y dilatados usos que ellas le dan en su vida cotidiana.

De acuerdo con las palabras del Dr. Miklos: “Las mujeres llegan a la clínica y me dicen que no sienten más deseo de tener relaciones sexuales porque no sienten nada”… “Yo les garanto que si un hombre no sintiese nada, él tampoco querría hacer sexo”. Lo que para mi no deja de ser un comentario de lo más ambiguo.

Lo sorprendente de la información, es que la cirugía cosmética realizada en los genitales femeninos, resulta ser un pequeño segmento del mercado de la cirugía plástica en los Estados Unidos, pero que últimamente está creciendo abrumadoramente, y ya se estima que millares de mujeres se sometan a esa intervención todos los años… Lo que de inmediato llevó a mi vecino a comentar: “Le deben estar dando como en bolsa”

En todo caso, la expansión de esa oficiosidad quirúrgica ocurre a pesar del alerta realizado en 2007 por el “Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras” –Acog, por su sigla en inglés-, que cuestionó fuertemente la validad médica del procedimiento y la seguridad de la cirugía cosmética en el órgano sexual femenino. Tanto es así, que a comienzo de este año la entidad debatió esta tendencia en su encuentro anual, realizado en San Diego, California… ¿Se pasaron varias horas hablando de eso mismo?

“No fue comprobada la eficacia en ninguno de esos procedimientos, y existe un alto potencial de daños”, escribió la ginecóloga Cheryl Iglesia, de Washington, una ex-miembro del comité de la Acog, en un editorial que fue publicado en la revista “Obstetricia e Ginecología”, edición de junio… “Las mujeres están siendo engañadas o están confusas sobre lo que es normal… y sobre lo que constituye una condición para la cual pueden obtener ayuda por medio de tratamiento”, escribió en su artículo.

Críticos, como de ese palmario tipo que siempre existen, apuntan que la tendencia es de lo más reciente que existe en servicio destinado para las mujeres en busca de un ideal imposible de la perfección física, que a su vez es estimulado por la pornografía en la Internet y la propaganda de cirujanos que pueden no estar explicando todos los riesgos, como: infecciones, cicatrices, dolor y pérdida de las mismas sensaciones que algunas pacientes buscan mejorar… Pero que entre nosotros, convengamos, sin ellas es difícil vivir.

Por otro lado, el psicólogo Harriet Lerner, especializado en cuestiones femeninas, comenta: “Mismo cuando las mujeres son informadas sobre las potenciales complicaciones, como insensibilidad del clítoris… ellas pueden no querer mudar de idea si tienen en mente de que precisan de una apariencia más joven o de una vulva más perfecta o más deseable”… O quizás, la quieran tener más presentable cuando la desfilen ante sus amigas, ¿no?

En todo caso, más de 2.140 mujeres se sometieron a cirugías de “rejuvenecimiento vaginal” durante el año pasado sólo en los Estados Unidos, conformen indica la “Sociedad Americana para la Cirugía Plástica Estética”. Pero la “Sociedad Internacional de Cirujanos de Plástica Estética” estima que el total en el país pase de 5.200 sólo en 2010. Aunque los especialistas también dicen que esas cifras no incluye muchos procedimientos realizados por los ginecólogos… Y, ya que están con las manos en la masa, ¿por qué no aprovechar?

La Acog alerta no apenas para los riesgos de la cirugía en los genitales, enfatizando que la respuesta sexual femenina es inducida por factores psicológicos, y no por la apariencia de su famosa “chichula”. Por tal motivo, la entidad pidió que sus miembros para que estén conscientes de como ellos pueden estar influenciando inconscientemente a una paciente al hablar sobre la cirugía y los aleatorios resultados pos operatorios alcanzados en la horizontal.

Otro dato interesante, es que en EUA, los médicos dicen que desde adolescentes hasta mujeres en la casa de los 70 años -principalmente estas últimas-, quieren conversar sobre la intervención quirúrgica, que puede llegar a costar entre 2.500 a 12.000 dólares y no tiene costumbre de ser cubierta por los planos de salud.

“Yo les digo a todas las pacientes que ellas son normales de la manera que son”, avisa el Dr. Miklos, que anualmente realiza cerca de 180 “labioplastias” para cortar el exceso de piel alrededor de la abertura vaginal… “Nunca sugeriría que ellas se hiciesen una labioplastia… ¿Cual es el tamaño cierto de una nariz o de la pera? Eso es con cada individuo. Es su derecho decidir”, afirmó el doctor…

Aunque convengamos, mi queridísima lectora, yo pienso que no debe ser nada delicado usted tener que caminar por la calle y sentir como sus labios inferiores parece que aplauden o van haciendo beru-beru, o, al llegar la noche, al usarla en la hora del “vamos ver”, tener que escuchar inoportunos barullos como si ella fuese el din-dong del campanario de la iglesia… ¡Ay, que horror!

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El Casamiento Gay Amenaza la Humanidad


Podría haberme abstenido de publicar este post, pues comprendo que este es un tema muy delicado para ser abordado en pocas líneas, sabiendo además que muchas personas aun lo consideran un tabú, llegando hasta dar vuelta su cara exponiendo visibles muecas de repulsión. En todo caso, en mi introspectiva mente, maduro que esos individuos de cerebro ignaro hacen como el avestruz. Piensan que no queriendo ver, las cosas se solucionan más fácilmente… Puro engaño.

Pero al afrontarme con una nota distribuida hace pocas semanas por la agencia Reuters, no pude hacerme el distraído y decidí reproducirla para lograr buscar avivar la reflexión del lector, y azuzar la peculiar característica que rige esta columna y de quien la escribe.

La referida nota expresa lo dicho por el papa Benedito XVI en los últimos días del año que se fue, donde enunciaba que el casamiento homosexual es una de las varias amenazas actuales para la familia tradicional, y que ya está poniendo en jaque “el propio futuro da la humanidad”… ¡Me pareció ser un pronunciamiento apocalíptico demás para ser dicho por un personaje público de gran envergadura!

Por consiguiente, muchos prójimos también coinciden en decir que fueron las declaraciones más fuertes ya proferidas por un pontífice y dirigidas contra el casamiento homosexual, palabras que fueron expresadas durante un pronunciamiento de año nuevo para diplomáticos de casi 180 países acreditados en el Vaticano, donde también fueron abordadas cuestiones económicas y sociales contemporáneas.

Según Benedito XVI, la educación de los niños necesita de “ambientes” adecuados, y “el lugar de honra cabe a la familia, que a su vez está basada en el casamiento de un hombre con una mujer”.

“Esa no es una simple convención social” manifestó el pontífice, “y si, la cédula fundamental de cada sociedad. Consecuentemente, políticas que afectan a la familia amenazan la dignidad humana y el propio futuro de la humanidad”.

En varios países, principalmente los localizados en la parte del mundo llamado de “más avanzado”, las autoridades eclesiásticas católicas no se cansan de protestar contra las iniciativas que estén volcadas para la legalización de los casamientos gay.

En los Estados Unidos, uno de los principales paladinos de esta causa es el arzobispo de Nova York, Timothy Dolan, y justamente uno de los prelados que será consagrado cardenal por el papa en el mes de febrero.

En una reciente carta, Dolan criticó al presidente Barack Obama por su decisión de no apoyar una prohibición federal contra el casamiento homosexual, e alertó que esa política puede “precipitar un conflicto nacional de enormes proporciones entre la Iglesia y el Estado”.

La Iglesia Católica, que tiene 1,3 billones de seguidores en todo el mundo, -ya tuvo más-, pregona que las tendencias homosexuales no son un pecado, pero que los actos homosexuales lo son, y que los niños deben crecer en el seno de una familia tradicional, con un padre y una madre.

“La unidad familiar es fundamental para el proceso educacional y para el desenvolvimiento de los individuos y los Estados; de ahí la necesidad de tener claras políticas que promuevan la familia y auxilien en la conexión social y en el diálogo”, expuso Benedito XVI a los diplomáticos.

No en tanto, el casamiento gay ya es considerado legal en varios países europeos, como España y Holanda, y algunas de las religiones que autorizan el casamiento gay y hasta la ordenación de mujeres y homosexuales como clérigos, tienen perdido muchos fieles para el catolicismo, y el Vaticano parece haber olfateado la oportunidad y tomó medidas para facilitar tales conversiones.

En 2009, Benedito XVI decretó que los anglicanos que se convirtiesen al catolicismo podían mantener una jerarquía paralela, donde lograsen preservar parte de sus tradiciones. Una grande parte de esa migración del anglicanismo para el catolicismo, envuelve fieles que consideran la Iglesia Anglicana como liberal demás.

Creo que debo dejar una interrogación en abierto para que el estimado lector la desmenuce con su característica astucia… ¿Será que la Iglesia está queriendo volver a la época de la inquisición y la persecución de quienes no se atienen a sus dogmas morales, aunque tal acosamiento sea realizado de una forma más moderada?…

Cada uno que piense como le convenga… ¿No?

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