El Superdotado de Ojos Sesgados


Estoy casi convencido de que ciertos temas logran captar la atención inmediata de cualesquier leyente no por causa del hecho en sí, sino más bien por la curiosidad que el humano siente luego de enterarse de un acontecimiento que le parece “bárbaro”, sin la necesidad expresa del protagonista pertenecer al grupo de cualquiera de los pueblos que en durante el siglo V penetraron en el imperio romano.

Por tanto, luego de tan meditado análisis filosófico, no hay más remedio que ponerle el acento a la “i”, ya que acaba de ser divulgado que un ex director de un colegio japonés acabó por ser detenido la semana pasada bajo sospecha de haber mantenido relaciones sexuales pagas con más de 12.000 mujeres, incluyendo menores de edad, durante muchos de los viajes que él realizara a las Filipinas, conforme lo ha divulgado la prensa local.

Este hombre de carácter superdotado en asuntos en la horizontal, fue detenido después que fuera presentada contra él una denuncia de una adolescente de 13 años, que se dice víctima del acusado.

Todo indica que sin tener que hacer de mejor, Yuhei Takashima se entretuvo durante un periodo de 27 años, catalogando de manera minuciosa nada menos que 150.000 fotos de esas féminas en 400 álbumes, supuestamente porque deseaba “guardar lindas recordaciones” de sus relaciones íntimas. Por lo menos fue lo que informó la agencia de noticias “Jiji” y otros medios de comunicación.

Por su vez, el demente y dinámico de Takashima, de 64 años, afirmó a la policía que comenzó a pagar por sus relaciones sexuales cuando fue enviado por tres años a una escuela japonesa en Manila, en 1988, según lo apunta la agencia “Jiji”.

Después, como le gustó su performance, pasó a establecer un ritmo de tres viajes por año a Filipinas, acumulando así un total de 65 estadías, de acuerdo con los chismosos de la prensa.

Según los cálculos matemáticos poco infalibles, el japonés habría mantenido relaciones sexuales con 12.600 mujeres, de 13 a 70 años… O sea que mientras caminase y tuviese dientes, nada le caía mal.

En todo caso, cuando consultados, los integrantes de la policía de Kanagawa, una localidad cerca de Tokio, no llegaron a confirmar las informaciones dadas por la prensa.

Ergo, una vez que uno se ha enterado de tan prosaico asunto, cabe preguntarme si Daniel-Françoise Auber, el compositor francés autor de muchas obras para la escena, óperas, ballets y música religiosa, debería oír también esta historia para luego controlarse, o acreditar entonces que las utopías sordas y las paralelas musicales se han de encontrar un día en el infinito delante del pasmo y de las pituitarias obsesiones terrenas que cuchichean en la Realidad insidiosa que nos rodea… Lamentable… ¡Nunca lo sabré!

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El Presidiario Castigo del Fumante


A veces consigo ponerme a meditar con aquella inconmensurable postura de frade de piedra que de vez en cuando me adjudico, que entre esa hipocresía acomodaticia en que se nos antoja decir a los otros que todo está bien en el huero del Señor, y esa honestidad brutal de pretender tirarle en la cara del prójimo todos los defectos que le detectamos, seguramente tiene que haber un término medio de sensatez y sentido común.

Algunos caminantes también cuestionan esa prudencia, y debaten por ejemplo: si ¿es lícito emitir opiniones adversas hacia actos, vidas y obras de algún fulano, un individuo que no ha solicitado para nada nuestro parecer y que no demuestra el más mínimo interés en enterarse de nuestra evaluación?

Pienso que eso de no ayudar es de egoístas, pero ayudar sin que se nos pida también puede ser generoso y agradable si uno se da cuenta de que, por timidez o confusión, el otro no puede verbalizar su pedido de auxilio… Pero eso de ayudar de forma machacante y sobreactuada, igualmente es una de las mil formas de romper la paciencia y puede llegar a convertirse en delito grave contra terceros.

Todos ya sabemos que el camino hacia el infierno está “sembrado de buenas intenciones”, por lo tanto, mejor dejemos a los otros hacer su vida aunque a nosotros no nos parezca la mejor vida…. Claro, dentro de los conceptos de religiosidad en que cada uno fuimos adiestrados.

En todo caso, en otras religiones esos excesos de celo pueden comprenderse aun sin que logremos justificarlos, como por ejemplo sucede cuando uno se basa en lo que menciona la agencia de noticias EFE, cuando publica una información que bien parece ser inusitada, al narrar que un joven marroquí de 18 años terminó por ser condenado a tres meses de prisión, tan sólo por haber sido visto fumando un cigarro en la calle, en plena luz del día, durante el Ramadán, el mes de ayuno musulmán; aunque ellos afirmen que dicha información les fuera concedida por los encargados de la defensa del muchacho.

Pues bien, el hecho aconteció durante el último sábado del noveno mes del año lunar de los mahometanos en una avenida de Rabat, y el juzgamiento ocurrió el martes siguiente en el Tribunal de Primera Instancia de Salguei, según alcanzó a explicar el abogado Mustafa Lembarki.

Por su vez, el consciente pero insensato juez que quedó encargado del caso, llegó a rechazar inclusive que la familia pagase una fianza para conseguir la libertad provisoria del joven.

Circunstancialmente, el muchacho fuera visto fumando un cigarro -que no era de mariguana- por una patrulla rutinera de la policía. Al ser interrogado, él confesó que estaba con dolor de cabeza por causa del ayuno, y que compró los cigarros para suavizar su situación, así como defendió su derecho de no ser obligado a realizar el ayuno.

Ce por be, la policía lo hizo pasar por un examen médico para comprobar si era verdad que el joven poseía alguna enfermedad que pudiese exentarlo del ayuno, pero los clínicos no encontraron ningún problema que lo impidiese.

Para quién no sabe, el artículo 222 del Código Penal marroquí establece penas que varían de entre 1 y 6 meses de prisión, y que además obliga a pagar una multa a “todo aquel pecaminoso individuo notoriamente conocido por pertenecer al Islam y que quiebre ostensivamente el ayuno en un local público durante o Ramadán”.

Durante el Ramadán, ya sea en invierno o en verano, el musulmán no puede comer, beber, fumar o hacer sexo desde el nacimiento del sol hasta su puesta, debiendo consagrar esas largas horas al retiro y la meditación. La quiebra y/o la falta de respeto al ayuno, tienen por costumbre resultar en sanciones legales en un gran número de países islámicos…

En todo caso, el desayunado de mi vecino me afirma que esa omnipotencia prepotente del riguroso ayuno cuaresmal que se impone a todo muslime, no coaduna de forma alguna con sus creencias y su fe, advirtiéndome que, bajo el pretexto de instaurar una abstinencia sexual, al final esa cuestión no le hará bien a nadie, y que es una de las maneras más eficaces para ganarse el odio… ¿Será? Bueno, imagine entonces el preciado leyente, lo que ocurriría si en lugar de lugar haberlo encontrarlo fumando, a usted lo pescasen comprando condones… ¿No es notable?

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Las Mancebías son Casas Peligrosas


Un grupo de doncellas que ejercen con mucha entrega particular una ancestral y solariega profesión en una mancebía belga, logró frustrar un atraco en aquel lupanar donde cumplen sus meritorias y sofocantes funciones muchas veces en la horizontal.

Hasta ahí, nada demás, dirá el sagaz lector. Aunque debo aclararle que lo más sorprendente de todo ello, es que estas damiselas lo lograron haciendo uso de sus herramientas de trabajo… Que no eran exactamente aquellas partes anatómicas pudendas que ellas utilizan para divertir al más anhelante de sus clientes.

En todo caso, el desconocido malhechor, una vez que ingresó y quedó postrado ante tan categórico escenario, ya que su pretensión era robar armado con una navaja, terminó recibiendo por la cabeza una lluvia de objetos contundentes, como vibradores y otros juguetitos sexuales que estas chicas utilizaban en su diaria labor, forjando a que el individuo se asustase y se pusiese en fuga sin más.

Y así resulta que estas belicosas muchachas del placer, acabaron por frustrar el atraco y provocaron la huida del incognito agresor que tan sólo trató de robar a mano armada -no con aquel mendrugo- en el colorido prostíbulo que ellas velaban, las que para defenderse de una intimidación masculina diferente, pasaron a utilizar de otra manera todo tipo de juguetes sexuales, según llegó a informar la fiscalía de Tournai, una localidad situada al oeste de Bélgica.

En todo caso, según cuenta la agencia de noticias Belga, poco antes del mediodía, “el hombre que no le gustaban las mujeres”, de navaja en puño terminó por irrumpir en el local nocturno, que se encuentra situado a una centena de metros de la comisaría central de la Policía Federal de Tournai, con el objetivo de hacerse con el dinero de la caja del establecimiento… Lo que puede llevar al inocente leyente a pensar que el tipo era medio ido, primero, porque erró la hora del atraco; y segundo, porque nunca se debe asustar a una mujer en ropas menores… o sin ropa. ¡Resulta peligrosísimo!

Como se ve, las pendencieras empleadas del prostíbulo reaccionaron con un vigor diferente ante las amenazas del desvariado hombre, por lo que éste logró llevarse únicamente una parte de la caja, tras lo que se dio a la fuga. En todo caso, para felicidad de él, por el momento, no fue detenido.

(*) Para continuar entreteniéndose con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene mis libros impresos o en versión e-book, que ahora están disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante … Desde ya, le doy las gracias por adquirirlos.

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