Hitchcock Activa la Fisura Calcarina


No llega a ser un tema que nos haga temblar de miedo, pero un reciente estudio estadounidense acaba de comprobar que al ver películas de suspenso, la actividad cerebral de las personas mientras miraban las imágenes de esos filmes, le afinaba su atención y se “olvidaba” del entorno… Excepto aquellas que se comieron las uñas.

Me explico. Resulta que los investigadores del “Instituto Tecnológico de Georgia” han descubierto cómo los films de suspenso captan la atención del público… Y enriquecen a los estudios y productoras de películas.

Como sea, para alcanzar tal conclusión paradójica, sólo necesitaron medir la actividad cerebral de espectadores mientras ellos veían fragmentos de películas del género. Es que en las escenas donde el suspenso se disparaba, el cerebro reducía lo que la gente veía y se concentraba en el argumento de la película. Por el contrario, en los fragmentos en que el interés de la trama se reducía, los espectadores consagraban mayor atención a su entorno… Algo más o menos parecido con lo que ocurre con los films “XXX”.

Con todo, el estudio que ha sido publicado en la revista “Neuroscience”, incluye otra investigación adicional en la que los autores sugieren que este interés mayor en el suspense conllevaría un incremento de la memoria relativa a la trama.

Matt Bezdek, coordinador del estudio e investigador posdoctoral de psicología en el mencionado Instituto, afirma que “muchas personas tienen la sensación de que se está perdiendo algo de la historia mientras están viendo una buena película, y todo lo que está alrededor desaparece”. En su opinión, la investigación que coordinó, aportó “evidencias en el cerebro, para apoyar la idea de que la gente, en sentido metafórico, se ve transportada dentro de la narrativa”, informa el periódico español ABC.

Los participantes del estudio se introdujeron en una máquina de resonancia magnética, mientras miraban -gratis- escenas de una decena de películas de suspense, donde se incluían algunos títulos de Hitchcock como “Con la muerte en los talones” (North by Northwest) y “El hombre que sabía demasiado” (The Man who knew too much), así como otros largos conocidos del género como “Alien” o “Misery”. A más, las películas se proyectaban en el centro de la pantalla, y una suerte de patrón de tablero de ajedrez aparecía intermitente alrededor de los bordes.

Durante la sección -que no era matiné ni le ofrecían pop acaramelado- los investigadores descubrieron la existencia de caídas e incrementos en la actividad cerebral, concretamente en el surco o fisura calcarina, que es el primer sector en recibir y procesar la mayoría de la información visual que capta el cerebro… Del que lo tiene.

En consecuencia, cuando el suspense crecía, la actividad en las áreas de procesamiento periférico visual del surco caían y la actividad en las áreas centrales de procesamiento se incrementaba. Por ejemplo, durante la famosa escena del avión en “Con la muerte en los talones”, el cerebro redujo su foco visual al avión que se precipita contra Cary Grant. En cambio, cuando el personaje de Gran se escondía en el campo de maíz y el suspense caía, el comportamiento neuronal revertía su curso y la atención ampliaba su abanico… Quizás por ellos pensar que el actor daría otro fin a las espigas… ¡Pura suposición!

En esencia, cuando el suspenso es mayor, el cerebro desplaza la actividad en el surco calcarina para procesar información crucial e ignora el contenido periférico de menor interés.

Eric Schumacher, un profesor asociado de la “Escuela de Psicología del Instituto Tecnológico de Georgia”, afirmó que el mecanismo es “un distintivo neuronal del túnel de visión”, agregando que “durante los momentos en que la trama concita el mayor interés, los espectadores se concentran en la película y subconscientemente ignoraron los bordes en forma de tablero de ajedrez. Por tanto, el cerebro redujo la atención de los participantes en el experimento conduciéndoles al centro de la pantalla y dentro de la trama”.

Puede parecer lúdico, pero las imágenes en los bordes con forma de tablero de ajedrez, fueron usadas porque las neuronas en la fisura calcarina son atraídas por este tipo de movimientos. Mantener estas imágenes en los bordes sirviera a los investigadores para probar la idea de que en los momentos de tensión de la trama, se suprime temporalmente la respuesta usual de la neurona, y estas imágenes marginales se vuelven virtualmente invisibles para el espectador.

Para enfrentar tales suplicios, Plinio dijo: ¡Disciplina! Sí, porque frente a la enérgica e imperativa autoridad de su prescripción, el sabio latino y autor de “Naturalis historia” no nos pasó solamente la grande verdad comportamental, sino que también cayó fulminado tal cual Blancanieves luego que fue abandonada en la floresta… Por lo menos así lo cuenta la película al mostrar todo lo paradisiaco y calmo de los paisajes rafaelescos… ¡Cinematográfico tema!

(*) Libros y e-book disponibles en: Livraria Saraiva: http://www.saraiva.com.br; Livraria Siciliano: http://www.siciliano.com.br; www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante; y en: Plataforma editorial Bubok: www.bubok.es/

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Cerebro Disminuye por lo que Ve en Internet


Claro que no lo mencionó por usted, mi bienquisto lector, porque sé muy bien que la peculiaridad de su índole no le permite que pierda tiempo sentado frente a la ordenadora mirando ciertos asuntos de impudicia y obscenidad. Pero puede que tenga parientes, hijos o amigos que cayeron en esa falta de sujeción y hayan sido vencidos por las garras pecaminosas que -al igual que la viuda negra- a veces nos tiende internet. Y por entender que usted los quiere mucho, una vez enterado, pretenderá a todo costo evitar que mañana ellos sean unos lelos y a posterior unos imbéciles… O inversamente, ya que en este caso el factor final no alterará de manera alguna el producto que de ellos se obtenga.

Esta advertencia se debe a que ha quedado científicamente comprobado, que los individuos que pasan mucho tiempo mirando pornografía en Internet parecen tener menos materia gris en ciertas partes del cerebro, además de registrar una reducción de su actividad cerebral, de acuerdo con lo mencionado en una investigación alemana que fue publicada en Estados Unidos.

En realidad, el trabajo alemán encontró un “importante vínculo” entre el consumo masivo de pornografía y el volumen de materia gris en el lóbulo derecho y la actividad de la corteza prefrontal… “Hemos encontrado un importante vínculo negativo entre el acto de ver pornografía por varias horas a la semana y el volumen de materia gris en el lóbulo derecho del cerebro, así como la actividad de la corteza prefrontal”, escriben los investigadores del “Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano” en Berlín.

Al ser publicado en línea con la revista de la Asociación Médica Americana, “Psychiatry”, dicho estudio añade: “Estos efectos podrían incluir cambios en la plasticidad neuronal resultante de intensa estimulación del centro del placer”.

Los teutones autores del estudio, sin embargo, no pudieron probar que estos fenómenos sean causados directamente por el consumo de pornografía y, por lo tanto, afirman que es necesario proseguir un poco más con las investigaciones. Aunque, según ellos, la investigación sí les proporciona un primer indicio de que hay una relación entre el acto de ver pornografía y la reducción del tamaño y la actividad del cerebro como reacción a la estimulación sexual… Por lo que pronto estos usuarios se convertirán en sesudos vertebrados tarados.

En todo caso, para lograr realizar el estudio, los autores reclutaron a 64 hombres considerados saludables que tenían entre 21 y 45 años, a quienes les pidieron responder un cuestionario sobre el tiempo dedicado a ver videos pornográficos, que promedió cuatro horas semanales… O sea, ya eran semi-tarados.

El estudio principio por hacer tomografías computarizadas (MRI) del cerebro de cada uno para medir su volumen y observar cómo reaccionaba éste a las imágenes pornográficas… Si se especificar de qué tipo eran.

Pues bien, resulta que en la mayoría de los casos, mientras más pornografía esos sujetos miraban, más disminuía el cuerpo estriado del cerebro, una pequeña estructura nerviosa ubicada justo debajo de la corteza cerebral. Del mismo modo que estos científicos también observaron que cuanto mayor era el consumo de imágenes pornográficas, más se deterioraban las conexiones entre el cuerpo estriado y la corteza prefrontal, que es justamente la capa externa del cerebro a cargo del comportamiento y la toma de decisiones…

Como lo informado no deja de ser un sorprendente develamiento, eso ha llevado al necio de mi vecino a manifestar instantáneamente, que los políticos actuales deben estar dedicando muchas horas diarias al consumo de imágenes pornográficas en internet, visto sea el comportamiento de ellos y la calidad de sus decisiones… Pero en este caso, creo que nadie lo ha podido confirmar… ¡Por ahora!… ¡Por ahora!

(*) Si le parece, de una vueltita por http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog con algunas imágenes instantáneas del cotidiano. Mis libros están en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Al Descornado, el Codo le Duele Más


Ese asunto de que vengan y le digan a uno: “es que a vos te duele el codo”, se apoya en una expresión coloquial que significa que un individuo está sintiendo añoranza de alguien que partió, o porque está con envidia de algo o de otra persona, o hasta quizás porque fue abandonando por algún querido amor. Empero, tal expresión tiene diversos orígenes orales en el vulgo.

Obvio que además de significar un dolor muy fuerte, es un dolor que permanece por mucho tiempo, exactamente como cuando uno se golpea el codo contra algo, pues no para de doler y la molestia persiste por algún tiempo. Sin embargo, el principal significado para el “dolor de codo sentimental”, se basa en las personas van a un bar después de una desilusión amorosa, y allí permanecen durante cierto tiempo llorando apoyados en el mostrador pensando en la persona amada, al punto que el codo le llega a doler de tanto estar afirmado en uno solo.

Incluso, esa expresión que está relacionada a la perdida de alguien, es también muy utilizada para designar a quien tiene envidia de otra persona, por ejemplo, alguien que perdió algo para otra y ahora está sintiendo un dolor de codo. Por consiguiente, es un tipo de dolor proveniente del sentimiento de tristeza cuando uno gusta de alguien y no tiene su sentimiento correspondido.

Empero, a medida que descubrimos más sobre la base neural del amor, más nos aproximamos de una manera de poder curar sus males. En cuanto muchos desconfían de remedios contra el dolor de codo, hay una vertiente letrada que afirma que tales soluciones “antiamor” podrían ayudar a las personas a combatir esos pensamientos delirantes y suicidas por causa de amores no correspondidos, o evitar de cualquiera caer en las garras de un dolor implacable.

Opino que muchos se preguntarán como sería ese tal remedio capaz de curar el “amor del descornado”. No en tanto, la respuesta está en la revista “NewScientist” ya que todo indica que ella tiene un buen palpite sobre este doloroso asunto.

Para comenzar: ¿lo que es el amor? Para Shakespeare es “una marca cada vez más evidente que jamás se abala delante de las tempestades”. Ya para los neurocientíficos, suele ser menos poético: “un fenómeno neurobiológico clasificado en tres subgrupos: lujuria, atracción o afecto. Todos ellos aumentan nuestro éxito reproductivo y el deseo de tener hijos”, garanten los científicos.

De acuerdo con Helen Fisher, de la “Universidad Rutgers” de Nueva Jersey, cada aspecto tiene como base un conjunto de sistemas químicos sobrepuestos en el cerebro. Claro que existen maneras de disminuir cada uno de ellos, pero la científica alerta que ni siempre se trata de una experiencia agradable. Su equipo de estudio fue el primero a ensayar sobre esos “mecanismos neurales” engajados en la manera con que un viejo amor desaparece de la mente. Por tanto, creo que vale la pena conferir algunos pros y contras al manipularlos conscientemente:

Túnel de obsesión – Fisher descubrió que las personas que sufren de ansiedad después de un amor perdido, tienen mayor actividad cerebral en el “pallidum ventral” -región ligada al afecto- de que las personas que están felices en el amor. Esta actividad disminuyó a lo largo del tiempo, sugiriendo que el apego también disminuye.

¿Quién nunca se descubrió estar obcecado con los mínimos detalles de una persona? Los cabellos, por ejemplo, o el número de besos que ella le manda en un mensaje de texto. Esta “visión de túnel” recuerda algunos de los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Por su causa, Donatella Marazziti, de la “Universidad de Pisa”, Italia, buscó comparar la actividad cerebral de 20 personas con TOC y de 20 otras personas durante sus primeros espasmos de amor.

Fue cuando ella notó que ambos grupos presentaron niveles extremamente bajos de una proteína que transporta serotonina -una hormona que ayuda a regular el humor- en la región periférica del cerebro. Al analizar los apasionados nuevamente un año después, los resultados revelaron que sus niveles de serotonina volvieron a subir. Además, estos contaron no sufrir más con el foco obsesivo sobre sus ex parejas.

Veneno y antídoto – Drogas que impulsan la producción de serotonina pueden ofrecer alivio a personas con TOC, por tanto, hace sentido pensar que ellas también pueden ayudar contra el famoso “dolor de codo del descornado”. Estas drogas incluyen antidepresivos especiales llamados de “inhibidores de receptación de serotonina”, conocidos por atenuar emociones extremas y dificultar la formación de lazos románticos. Este es un efecto colateral destinado para individuos depresivos, pero puede ser la solución para quien está buscando desligarse emocionalmente de alguien.

Controlando lazos – Por otro lado, hay innúmeras otras substancias que vienen ayudando a las personas a crear lazos sentimentales, y estudios con animales nos muestran hasta donde es posible controlarlos. Por ejemplo, el ratón de pradera es un famoso monógamo, o sea, forma apenas un único lazo durante su vida. No en tanto, cuando Larry Young, de la “Universidad Emory” de Atlanta, Georgia, les inyectó una droga que obstruye la dopamina y la ocitocina, ambas cobayas se tornaron polígamos. “Eso nos sugiere que tal vez consigamos bloquear la ocitocina para conseguir soportar una relación de largo plazo”, afirma Young.

Como el amor divide las mismas bases neurales que el vicio, una hora uno tendrá que reabastecer su organismo de ocitocina o dopamina. Daría para hacerlo sin recurrir a píldoras, garante Young. Ejercicios físicos elevan los niveles de dopamina, en cuanto el contacto físico e interacción social pueden aumentar la liberación de ocitocina.

Terapia contra el dolor de codo – Otros grupos de estudiosos están tentando ayudar víctimas de trastorno de estrés pos traumático (TEPT) a substituir una memoria por otra emocionalmente más leve. “Terapias similares para tratar memorias de amor son una hipótesis”, considera Fisher. “Un día será posible estimular el cerebro para reducir la actividad en la región que controla el sentimiento de ligación con otra persona, acelerando así los efectos curativos del tempo”, acrecienta la especialista.

En todo caso, por ahora todavía vale lo que a nuestras madres dicen sobre ese tipo de dolor de codo: “no hay nada que el tiempo y un nuevo amor no pueda apagar”…

(*) Si desea seguir la misma línea y enfoque de este Blog, dese una vueltita por “Infraganti!!! Imágenes sin retoque”, un blog que contiene apenas instantáneas del cotidiano. Disfrútelo visitando http://guillermobasanez.blogspot.com.br/ y pase por mis libros en el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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