La Boda


108-la-boda

Las historias suelen contarse por centenas, pero en este caso en particular ella será única, como también es único es el proceder del personaje.

…Cierta tarde Roberto estaba sentado en el café, cabeza apoyada sobre una de las manos, pensando seriamente en la manera de solucionar sus problemas. En eso, Francisco entra y, sin decir nada, se sienta frente a él.

-¡Qué suerte que apareciste!… ¡Estaba necesitando de una segunda opinión!

-Qué… ¿Tienes algún problema de salud?

-No, pero déjame que primero te cuente qué es lo que está ocurriendo conmigo, y luego verás que me encuentro en un callejón sin salida.

-¿Tan grave así es tu situación?

-Depende del ángulo lo mires, Francisco. Pero el caso, es que tengo dos novias: Olga, que tiene una par de piernas espléndidas, y Eva, con ese busto insinuante y adorable… Pero hasta aquí no hay misterio, pues doy cuenta de las dos sin problema alguno… Sin embargo, verás que surgió una traba enorme, puesto que para complicarme la vida, las dos resolvieron que quieren casarse este año, y yo ya no sé qué hacer, con cuál de las dos debo hacerlo.

-Si tú no me estás tomando el pelo, sin duda el caso es más que complicado. Creo que sólo te lo puede resolver un psicólogo. ¿Ya has consultado con alguien?

-No, pero tengo una conocida… Creo que tienes razón. Mejor lo consulto con la psicóloga, para que ella me ayude a resolver este dilema.

Pasadas algunas semanas, los dos amigos se encuentran nuevamente, momento en que Francisco le pregunta:

-¿Y ahí, resolviste tu problema? ¿Con cuál de las dos te casarás?

-Sí, lo resolví. Me voy a casar con las dos el 29 del mes que viene. Con Olga en la capilla que está cerca de su casa, a las tres de la tarde, y con Eva a la siete, en la Iglesia de San Pancracio.

-¿Estás loco? ¿Dónde se vio, a alguien casarse con dos? Te vas a convertir en bígamo… ¡Iras a la cárcel!

-Esa es la única solución que encontré para resolver este problema crucial, mi amigo. Mi psicóloga piensa que es una óptima idea. Dijo que conviviendo con las dos, al fin voy a resolver a quien amo más y con quien me adaptaré mejor al matrimonio.

¡Enloqueciste de vez! -Gritó Francisco, que se levantó y se marchó del lugar, abalanzando la cabeza, inconformado con tanta idiotez.

El día que estaba marcado para la realización de las dos ceremonias de casamiento, Roberto se vistió como manda el figurín. Se había comprado traje oscuro, como indica la moda, y una corbata plateada.

Cuando estaba cerca de la hora del primer compromiso, él mudó de idea y resolvió que primero debía despedirse de su psicóloga para agradecerle su apoyo.

No fue exactamente una consulta clínica, pero en medio de la conversación, ambos se subieron al coche de Roberto y se fueron a pasar la Luna de Miel en un balneario. A la psicóloga le gustaba la playa: la encontraba más excitante que las montañas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: