Existen Vaginas Laboriosas


La muy noble y antigua labor de tejer a mano -con o sin agujas-, es una actividad que cualesquiera enseguida suele asociar con la imagen de plácidas y rechonchas abuelitas de cachetes colorados sentadas en oportunas mecedoras junto al fuego del hogar. A menudo, en la cabeza de muchos, esta estampa se completa con un travieso gato barcino sin raza definida, que intenta arrebatarle el ovillo.

Por supuesto que no me equivoco cuando lo menciono, pero antes de explayarme de vez en el tema, he de recordarle al más lioso lector, que consta en los manuales elementales de psicología aplicada, capítulo comportamientos, que las personas de injusto carácter son con mucha frecuencia cobardes. Sin embargo, para Casey Jenkins no, ya que ese tipo de actividad de punto y encaje no pasa de una acción feminista.

En realidad, es que Casey, una artista australiana, dentro de los más vastos sentidos que uno suele darle a esa virtuosa palabra, un cierto día dio con una curiosa forma de actuar contra la discriminación de género. En verdad, esta mujer, de 34 años de edad, no hace más que entretenerse realizando labores de tejido desde un ovillo que guarda nada menos que en su notoria vagina.

Actualmente, siempre dentro del marco de su proyecto “Off My Womb”, y en medio a esa proparoxítona diversión olímpica, Casey se encuentra tejiendo una linda bufanda blanca, una tarea que según ella le insumirá un total de 28 días, aunque en estos momentos la pieza está algo más que mediada… El problema de la demora, es que seguidamente se le enreda la madeja o hay que quitarle esos negros vellos encaracolados que insisten en querer enmarañarse en la pulcra lana.

En todo caso, buscando ser más explícita, durante una entrevista ella expresó: “Si miras con seriedad la vulva, notarás que es sólo una parte más del cuerpo femenino. Ella no tiene nada de chocante o atemorizante… no te va a comer”…, (hasta porque no tiene dientes)… “Para mí, es una ocasión de intimar con mi propio cuerpo”, agrega.

Por tanto, a diario, la hiladora de Casey, sin dejar caer una única lágrima, inserta un ovillo de lana en su vagina, donde el objeto permanece por horas. Durante ese tiempo, ella va devanando el ovillo y tejiendo la bufanda, afirmando que el proceso no le resulta doloroso… Salvo a cada vez que tiene que colocar un ovillo nuevo.

“Sé que es algo inusual, y que además limita bastante mi movilidad, porque estoy literalmente atada al tejido, así que no puedo levantarme y salir a pasear”, cuenta sin descaro en las declaraciones que dio a la cadena local “SBS2”.

Pero por increíble que esto pueda parecerle al más diáfano lector, Casey continúa con su afanosa tarea incluso cuando menstrúa… Aunque el tejido le quede rojo. E imagino que sea de un rojo como son rojos la aurora y el poniente, rojo como la ígnea lava de los volcanes, rojo como el fuego, rojo como la misma sangre que desangra.

“Durante la menstruación, tener que tejer se me hace infernalmente complicado, porque la lana se pone pesada y hay que tironearla”, detalla ella sin escrúpulos, y sin nada mencionar sobre los hedores resultantes.

Como fuere, Casye, que se define como una verdadera “craftivist” (palabra que podría traducirse al pie de la letra como “artesano activista”), pertenece a un grupo de artistas y artesanos obreros que utilizan su condición de trabajo como herramienta para diversas reivindicaciones sociales… Incluso la que el lector está pensando ahora.

“Cuando decides mostrar la vulva públicamente, esperas reacciones de repulsión y miedo, y a menudo aciertas… Pero si la muestras como algo cálido, benigno e incluso aburrido, puedes lograr que la gente se cuestione esos temores y actitudes negativas”, concluye… Aunque pienso que eso de aburrido debe ser por otra cosa.

Ahora bien, si hasta incluso los ánimos más fuertes tienen momentos de irresistible debilidad, que es cuando el cuerpo no consigue comportarse con la reserva y la discreción que el espíritu durante años le ha ido enseñando, creo que no deberemos extrañarnos si un día Casye decide introducir el ovillo -incluyendo las agujas- en otro hoyo más oscuro y profundo… ¡Entonces habría que ver cuál sería su declaración!

(*) Para su comodidad, existen otras lecturas amenas a su disposición en mis libros. Viste el sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: