Aún Ignoramos las Hipótesis Migratorias


Existe aquella máxima que afirma que nuestro pasado sólo existe en el “presente” de la memoria de la gente que hoy alcanza a percibir el tiempo y el espacio. Por consiguiente, no debemos despreciar el razonamiento de que toda la creación y grandiosidad de los pueblos y culturas de las que venimos, han sido reconstruidas de a poco por afanosos historiadores que se han basados en diferentes fuentes, y especialmente en documentos que fueron creados por orden de quienes -en su momento y antojo- han manejado el poder. Y esto, por supuesto, deja muchas dudas y vacíos de certeza.

Esto mismo, si analizado por otro ángulo, permite decir que quienes más aportes hacen a la “construcción del pasado de un país” son los arqueólogos, que son los individuos que se dedican a buscar e interpretar códigos, monumentos, tumbas, y todos los demás etcéteras del caso, y pasa a ser un trabajo que hoy es mejor facilitado por causa de las nuevas tecnologías desarrolladas.

Así pues, gracias a sus aportes nos enteramos de que la inmensa selva amazónica ha sido una cuna de civilizaciones, ya que allí llegó el hombre hace doce mil años, como lo señalan Rostain y Saulieu, y ha sido una región donde se domesticaron diversas plantas, sosteniéndose de esta forma un punto de vista diferente a aquella que indica que las creaciones culturales vinieron de los Andes, pues en realidad fue al contrario.

Durante el III Encuentro Internacional de Arqueología Amazónica, efectuado hace pocas semanas en Flacso, el arqueólogo ecuatoriano Francisco Valdez, que dirige las excavaciones del proyecto Santa Ana-La Florida, en el sur de la Amazonía ecuatoriana, logró sorprender a muchos al indicar que en esa zona existieron civilizaciones hace más de seis mil años, y de que en dicha región el cacao se cultivó antes que en México y Guatemala.

Soy de los que opinan que mucho desconocemos del verdadero pasado en nuestro continente y, por tanto, de allí la importancia de que una vez por todas los gobiernos sudamericanos se tomen en serio las investigaciones arqueológicas, que a más de consolidar nuestro pretérito, posibiliten a que posteriormente aquellos sitios puedan convertirse en lugares de peregrinación turística, y a su vez con ello resuelvan algunos problemas económico-sociales a la vez que vayan mostrando al resto del planeta que la gran población que habitó nuestra América era genial.

En todo caso, también puede llegar a ocurrir que cuando las hipótesis migratorias se aclaren, nos sea posible encontrar nexos lingüísticos con lejanos pueblos… ¡Aguardemos!

(*) Si es de su interés continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: