Una Mera Similitud Verdadera


Puede que muchos lectores no lo recuerden ya, pero hace más de un año llegó a circular en la prensa una noticia horrenda y escalofriante. Uno de los titulares decía: “El Sendero Luminoso recluta en las escuelas”. Tal primicia contaba la espeluznante escena ocurrida en una escuelita de Vilcabamba, Perú, donde algunos terroristas de la mencionada facción habían ingresado para inspeccionar cuánto “material” había en dicha academia. En el mismo artículo, se decía que al menos 30 o 40 niños y casitas humildes fueron captados para que formen parte del grupo armado.

Pero en días recientes recordé otro libro que, aunque no trata de lo mismo, guarda una estrecha relación con el tema. El nombre el libro se llama: “Abril Rojo” y fue escrito por Santiago Rocangliolo, quien obtuvo el Premio Alfaguara, en el 2006.

Consta en sus páginas que, Félix Chacaltana, protagonista de la obra, no es más que es un esmerado fiscal que deambula tras las huellas de un misterioso asesino en serie. La primera pista que obtuvo fue un cuerpo calcinado y mutilado. Pero sus perseverantes averiguaciones lo llevan a relacionar los actos macabros con acciones de los resurgentes senderistas.

Dicha historia se desarrolla durante un proceso de elecciones del año 2000, posterior a los enfrentamientos internos que la guerra civil que se vivió en el Perú entre los ochenta y noventa. Al principio, Chacaltana cree con vehemencia en la formalidad de los procedimientos de la Policía, hasta que se ve enfrentado a los actos de corrupción, y se convierte en una víctima del abuso de poder de sus superiores.

En la lectura, con el pasar de las hojas, los fantasmas, los traumas y los cadáveres dan cuenta del infierno que tuvieron que experimentar quienes infortunadamente disfrutaron de alguna vinculación con este episodio.

Aunque todo parece ficción, los métodos de ataque senderistas descritos, así como las estrategias contra subversivas de investigación, tortura y desaparición, eran totalmente reales. Muchos de los diálogos eran citas tomadas de documentos senderistas o de declaraciones de terroristas, funcionarios y miembros de las Fuerzas Armadas del Perú que participaron en el conflicto… Parece mentira, pero no lo es.

(*) Si quiere continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

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Hay Brujas que ya no Vuelan Alto


Siendo gobernado por la invisible mano de la elocuente grandeza existencial de Cervantes -aunque hay quien diga que es por los textos de Quevedo-, hoy he de insinuar con esmero mis adyacentes palabras, buscando el recto y profiláctico propósito de anunciar que el cabalístico lector no necesita alarmarse por el momento; no obstante al mismo tiempo le recomiendo que se mantenga en alerta por si una situación similar acontece en la esquina de su casa; no vaya a ser que ocurra algo parecido como en Suazilandia.

Y ello se debe a que las brujas que por allí vuelen a más de 150 metros de altura, de ahora en adelante serán multadas y arrestadas.

En todo caso, las estólidas autoridades de ese pequeño y paupérrimo país africano, buscando evitar posibles colisiones etéreas en el futuro, acaban de establecer una dura normativa de control aéreo, con la cual procuran de algún modo garantizar la seguridad de los cielos y evitar los vuelos no registrados.

Por consiguiente, las escobas de las brujas pasaron a ser consideradas “un aparato de transporte aéreo como cualquier otro”, conforme lo informa el periódico sudafricano “The Star”, y según lo cita la agencia noticiosa RT.

Buscando ser un poco más enfático, el director de marketing y asuntos corporativos de la “Autoridad de la Aviación Civil de Suazilandia”, Sabelo Dlamini, prescribió que “Las brujas que se desplacen en escobas no pueden volar por encima del límite de 150 metros”… Lo que me parece muy lógico desde el punto de vista de las oscuras pitonisas que habitan en aquel terruño.

Por tanto, quedó establecido que de ahora en adelante todas aquellas hechiceras que vuelen por debajo de esa altitud, no sufrirán ninguna clase de penalización.

Puede que el menos mosqueado de los leyente se sorprenda con esto, pero las autoridades de dicho país insistieron en la seriedad de la normativa, ya que la brujería no es cosa de broma en esta nación del sur de África, donde mucha gente, aunque no las pueda ver, aun cree en ella.

De cualquier modo, como para demostrar que el asunto para ellos es serio, la ley también impone el mismo límite de altura para aviones de juguete o cometas que a cualquier pibe irreverente se le antoje remontar en el espacio aéreo del país.

Y todo ello puede que tenga origen en el acto practicado por un detective privado de mala hierba y chismoso, que acabó por ser detenido tiempo atrás en dicho país por estar grabando imágenes con la ayuda de un helicóptero de juguete que estaba equipado con una cámara de vídeo.

Parece que dicho detective fue acusado de operar una aeronave no registrada y de negarse a ser interrogado por las autoridades sobre su volandero juguete, el primero de este tipo en el país africano.

En todo caso, para finalizar esta cuestión, ya que lectores cautivos y mujeres inteligentes poseen total prioridad en este espacio literario, sintiéndome totalmente polimorfo al pretender mostrar el anverso de los tapetes, todo lo aquí dicho puede parecer una campaña “anti-fábulas”, sin embargo, todavía soy de aquellos que prefieren cigarros a hormigas… ¿No es espléndido?

(*) Si quiere continuar a entretenerse con otras lecturas amenas, mi adicto leyente, tiene varios de mis libros impresos o en versión e-book, disponibles en el sitio web: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante

Hombres Ven la Mujer como Objeto


Cuando muchas historias de este tipo comienzan a cruzarse en mi vida, siento que llegó el infalible momento en que debo escribir algo sobre el asunto, mismo que nadie se interese por lo que digo. Aunque lo que en realidad ha ocurrido esta vez, es que diversas personas se han puesto a conversar sobre los exotéricos motivos que lleva a los hombres a “querer creer siempre” que harán sexo con la mujer que pinta a su frente.

Es como aquella vieja historia de una chica cualquiera llegar a tener una relación súper legal y amistosa con un colega de trabajo, con el tipo de la academia, de la facultad, de la panadería, del supermercado, o de donde sea; y ahí que, cuando surge la primer chance, el sujeto le pasa una cantada o intenta algo más específico con ella. Y, convengamos gente, ella nunca tuvo esa intención, aunque parezca que ese (mal) amigo no lo entienda así.

Lo que percibo en ese tipo de conversaciones, es que muchas mujeres pasan a sentirse más sublevadas e irritadas que lo normal cuando eso les ocurre; pero como también acaba de aparecer un post increíble que menciona: “Estudio muestra que hombres heterosexuales ven las mujeres como objetos –literalmente”; encuentro oportuno establecer un punto de vista particular.

El estudio en cuestión es de la psicóloga Susan Fiske, de la “Universidad de Princeton”. Resulta que ella escaneó imágenes de cerebros de hombres heterosexuales en cuanto estos miraban iconografías eróticas de mujeres usando biquinis. Y el rastreo resultante, fue que la parte del cerebro que se activaba, era aquella que normalmente se enciende cuando las personas van a utilizar alguna herramienta; o sea, que ellos veían a las mujeres como objetos inanimados que recibían una acción suya… Nada más.

Los sujetos que tuvieron más incidencia de ese tipo de comportamiento, fueron aquellos que consiguieron desactivar más rápidamente la parte del cerebro que lleva en consideración las intenciones de otras personas (el córtex medial pre-frontal). Ellos respondían frente a esas imágenes como si las mujeres fuesen no-humanas… Puede también que ellos hayan estado mirando muchas películas de ficción… No se sabe.

Esa explicación viene del libro “The Equality Illusion: The Truth about Women and Men Today” de Kat Banyard… Caso usted tenga interés en leerlo.

En suma, lo que esta psicóloga dice, es que los hombres –ni todos ellos, claro– miran a la mujer como si ella estuviese allí para servirles… Ya sea de pie o acostadas. Es casi algo así como si cualquier mujer fuese una muñeca inflable, y llevando luego el asunto para el sexo. Y profeso que pensar algo así es extremamente nocivo para la sociedad y las relaciones entre los géneros humanos.

Sólo que, al mismo tiempo, ese tipo de comportamiento es posible de ser mudado. Hay millares de hombres que tratan a las mujeres con respeto -por ejemplo, yo-, pues entienden que ni toda mujer se interesará por él, o que no está disponible, o que ni fue con nuestra cara. Por supuesto que las mujeres tienen y sienten voluntad igual que los hombres, pero hay que reconocer que son ellas mismas las que rigen sus decisiones.

El hombre puede entender eso, pero una gran parte de ellos no quiere –así como una buena parte de las mujeres tampoco-. Entonces cabe a nosotros, los hombres y mujeres conscientes de este mundo, colocar los límites y comenzar a luchar contra la exploración que ese tipo de pensamiento tan arraigado en la sociedad. Tenemos que tener en cuenta que ese es el tipo de idea que hace con que los estupradores se sientan bien, así como los agresores.

La mujer es un ser humano, mi piropeador amigo, y ella se siente ofendida cuando es tratada de otra manera. Claro que ellas también tienen deseos, voluntades, sueños y aspiraciones al igual que los hombres, y por ello no merecen nada más allá de respeto. Por consiguiente, considere que son ellas quienes toman sus propias decisiones y deben escoger con quien quieren dividir su tiempo, su cuerpo y sus deseos… Aunque después se arrepientan y lloren lágrimas de cocodrilo. Pero eso ya es otra historia.

Ya los hombres, con “H” mayúsculo -obvio-, deben repensar la relación que tienen con las mujeres. Si usted, mi iluso lector, siente que ese tipo de efecto acontece consigo, no necesita darse un tiro en la sien, pues puede luchar contra esa sensación, abrir su cabeza, mudar de posicionamiento. No se olvide que nada es constante en este mundo caótico en que vivimos.

Considere que los estudios de este tipo de asunto, sirven para que la gente note que la sociedad, da la forma en que está constituida hoy, causa daños permanentes en nuestro cerebro… Y no hay pildorita que ayude. Claro que mudar no es tan simple así. Salir del patrón impuesto por la sociedad también no lo es. Pero todo eso es valioso, liberador y hace con que usted consiga apreciar el mundo con un poco más de clareza especulativa. Y esa mudanza está en las manos de cada uno… Inclusive de ellas.

Dejar de repetir posturas que no acrecientan nada al mundo sólo depende de cada uno de nosotros. Es algo así como la vieja historia de Matrix… ¿Cuál es el color do su comprimido?

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Las Fiestachas de Don Silvio


Con la mayor naturalidad posible, afirmo a los recepcionistas leyentes que, ante tales infortunios, casi siempre uno se atormenta, se tortura, teme por lo peor, y cree que el mundo le va a pedir cuentas y prueba cabal y real; pero resulta que tarde nos damos cuenta que el mundo ha seguido su camino, pensando ya en otras cosas.

Sin embargo, resulta que en las fiestas privadas que eran realizadas por el ex-primer-ministro de Italia, Silvio Berlusconi, no solía ser así, pues sin cualquier recato se exhibían no apenas chicas despampanantes haciendo striptease después de despojarse de fantasías de monjas y enfermeras, sino que ahora se ha ventilado que también las habían vestidas de Barack Obama y hasta como el propio promotor de la Corte que estableció los procesos contra dicho político con cara de ángel… Sólo la cara, obvio.

Pues en efecto, estas desarropadas informaciones fueron divulgadas durante el testimonio dado por Karima el-Mahroug, la bella chica marroquí que quedó más conocida como Ruby, y la que está en el centro del escándalo.

En todo caso, las declaraciones de Ruby fueron realizadas durante el juicio establecido contra tres ex-auxiliares de Berlusconi, los que son acusados de contratar como prostitutas a la marroquí y otras mujeres de vida difícil, y sus palabras acabaron por confirmar la atmosfera sexualmente cargada que había en las fiestas “bunga bunga” que eran promovidas por don Berlusconi a las escondidas.

Tales acusaciones, que fueron conceptuadas hace pocos días, no incluyen el caso contra Berlusconi, que es procesado en paralelo por haber pagado para hacer sexo con una menor -El-Mahroug tenía 17 años muy bien llevados en aquella época- y de intentar encubrir el caso.

Pues bien, esta chica marroquí, que ahora tiene 20 años, dijo que participó de cerca de seis fiestas, usando su apellido, Ruby, y que después de cada una de ellas el ex-premier le entregó un sobre con 3 mil euros en notas de 500 euros… Un buen salario, dirán algunos desarropados de sentimientos.

Pero además, ella contó que posteriormente recibió 30 mil euros de Berlusconi, de manos de un intermediario. Y según afirmó Ruby, Berlusconi quería que ella usase el dinero para abrir un salón de belleza, mismo sin ella tener cualquier conocimiento profesional para trabajar en esa área… Hasta porque su presteza era en otra cuestión.

Por lo demás, El-Mahroug llegó a negar enfática que Berlusconi le haya dado 5 millones de euros… Incluso, por qué Silvio no es loco. Y arrepentida por su sainete, reconoció públicamente que llegó a contar esa farsa a sus colegas de entretenimientos y hasta mismo a su padre, cuando inventó que recibiría dicha cuantía como una forma de “ostentación”, pero que eso fue una mentira piadosa para parecer que era más importante que las demás.

Los tres auxiliares de Berlusconi, Emilio Fede, uno de los ejecutivo del imperio de la media del ex-premier; Nicole Minetti, una ex-funcionaria del área de salud y política; además del agente de talentos Dario “Lele”’ Mora, están siendo acusados de reclutar mujeres bonitas para actuar como prostitutas en dichas fiestas, y de estimular la prostitución, inclusive de menores. En todo caso, como no son bobos, ellos niegan las acusaciones.

Hasta el presente, El-Mahroug ha dado declaraciones cuidadosamente orquestadas para los medios de comunicación desde que el escándalo salió a flote, pero ella nunca había realizado un testimonio formal y público.

Por supuesto, demás está decir que tanto ella cuanto Berlusconi niegan que tengan mantenido relaciones sexuales… Parece que en los encuentros, ellos sólo se entretenían jugando al ludo… ¿No es magnífico?

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Las Alocadas Etapas de la Pasión


Parapléjico de verbosidad emocional, siento que el retumbo acústico del gentío arrastra afirmaciones que indican que “estar apasionado” es mucho más que una simple delicia. Es aquel momento en que el mundo se pone más interesante, donde cualquier cosas que uno haga con la persona querida es divertido, interesante y nuestra energía parece triplicar. Las ganas que uno tiene bajo ese auspicio, es que esa sensación dure para siempre y que uno pueda vivir en ese nuevo mundo para siempre.

Sólo que la pasión acaba, mi amado lector. Claro que no se puede negar que la mudanza que uno siente bajo esas sensaciones físicas trae consigo diversos beneficios, pero el mundo encantado en que pajaritos vuelan a su alrededor y las personas danzan en cuanto usted pasa, tiene un plazo de validad: dura de 18 a 48 meses.

Después de ese período, mi amigo, lo que uno siente puede convertirse en amor, comodidad, o hasta terminar y pasar a ser una bella historia en la memoria de quien la vivió. Cuando todas las alteraciones químicas ligadas a la pasión paran de existir en su cuerpo, aparecen valores como la complicidad, los intereses en común –y no aquellos forjados por las hormonas que le hacían gustar hasta de Fórmula 1-, la tolerancia, el respeto, la voluntad de relevar pequeños atritos y, claro, la confabulada intimidad que la pareja construyó.

Pero antes de llegar al amor -o al odio-, inadvertidamente usted pasa por tres las diferentes etapas de la pasión. Ellas pueden sucederse seguidas una después de otra, pueden tener un orden diferente de la presentada a seguir, o hasta pueden mezclarse y virar menos etapas, pero siempre estarán presentes.

Los sentimientos románticos – Justamente en este momento su cuerpo está lleno de hormonas -dopamina, oxitocina e endorfina- que resolvieron promover una alteración cerebral y amplificar sus sensaciones de euforia, palpitación, manos que tremen, humor inestable, dependencia de la persona amada, o le hacen ignorar los defectos del otro y transforman la nostalgia en un sentimiento fuertísimo.

Esa es la hora crucial en que usted sólo piensa en la persona amada, su espíritu queda medio que abobado y el deseo sexual pasa a ser intenso, de una manera que usted nunca pensó que sería posible sentirlo… A veces espléndido.

La atracción física – Es cuando usted comienza a volver para la Tierra, sus pies están casi tocando el suelo y, así de cerca, consigue ver un poco más claramente quién es la persona con quien usted se ha envuelto emocionalmente. Por tanto, esa es la hora en que usted se pregunta si es eso mismo que quiere para el resto de su vida.

Justamente ahí, es que le aparece la falta de sueño, sus pensamientos quedan distantes y el apetito desaparece. Claro que usted todavía siente aquellas sensaciones increíbles de la primera etapa, pero como la convivencia y la intimidad ya son mayores, entonces el idealismo, la imagen que usted había creado de la otra persona pasa por mudanzas… A veces trágicas

Emoción y aceptación – Pues esto es lo que llaman del momento decisivo en todo relacionamiento –y, por ello mismo, el que acaba con el sueño de muchas parejas locamente enamoradas-. Las hormonas que circulaban en su cuerpo de alguna forma disminuyeron, y le queda más fácil visualizar las cualidades y defectos de su pareja y, gustar de lo que se ve en ese instante, ni siempre parece ser la opción escogida… Finiquitó su pasión.

Es aquí cuando acontecen las primeras peleas, discusiones y la famosa DR (discusión de relacionamiento), para decidir cuál será el futuro de los dos. Al llegar a este punto, el sentimiento puede que se haya convertido en amor, puede haberse transformado en comodidad y puede, también, haberse convertido en una repulsa mutua. Y es aquí que los dos deciden si van, o no, continuar juntos para el resto de sus días.

En todo caso, le recuerdo al leyente, que el escritor español Noel Clarasó dijo un día que “el hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos”, -advirtiendo en tiempo- “que los amantes más célebres de la historia vivieron siempre separados”. En todo caso, más pertinente fue Honoré de Balzac, que por experiencia propia, nos advirtió: “Es más fácil quedar bien como amante que como marido; porque es más fácil ser oportuno e ingenioso de vez en cuando que todos los días… ¿No es notable?

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Hay Mucho Dimorfismo Sexual


El maestro de la ciencia ficción Isaac Asimov planteó cómo sería el asunto de la reproducción si los seres vivos nacieran de un trío, en lugar de necesitar una pareja. En su novela de los setenta “Los propios dioses”, una especie procedente de otro universo se reproduce mezclando material de tres sexos, y la cría resultante es siempre más inteligente que sus progenitores. Hay más fantasías literarias sobre el tema “número de sexos”; desde humanos sin sexo a hombres y mujeres con la actividad sexual tan disociada de la reproducción que el ser XX o XY no influye a la hora de sentir atracción por otra persona. Pero, dejando de lado la ficción, ¿hay algún motivo para que haya sólo dos sexos, en vez de tres o más? Lo cierto es que a los investigadores ya les está resultando complicado explicar por qué hay dos. Y es que el sexo, tal y como lo conocemos, es un misterio. En principio, parece un invento demasiado caro como para que la evolución lo permita. Pero no se trata sólo del precio de una cena con velas.

Desde el punto de vista evolutivo, lo que cuenta es tener crías, y el sexo no es, en apariencia, la estrategia más eficaz para lograrlo. Algunos insectos, reptiles, anfibios, peces y plantas, entre otros organismos, son capaces de reproducirse sin sexo, por partenogénesis, dejando en sus descendientes una copia completa de su ADN. Los hijos, en este caso, son clones, idénticos genéticamente a los padres. Ese método tan independiente de procrear no se da en mamíferos, excepto en el laboratorio. Un grupo dirigido por el japonés Tomohiro Kono y el australiano Patrick Tam comunicó en la revista “Nature” que había logrado por partenogénesis una hembra de ratón. A la hora de tener crías, la partenogénesis parece, en principio, el método más eficaz. En concreto, doblemente eficaz que el sexo en pareja. No sólo porque los clones no necesitan encontrar a otros con quienes mezclar sus genes (no hay que buscar pareja), sino porque supone para la especie mantener a una enorme cantidad de individuos, los machos, que, pese a no tener crías, consumen tantos recursos como el resto.

Se cuestiona el macho – En 1970, el genetista británico John Maynard Smith imaginó el siguiente escenario: en una población de individuos aparece una mutación que permite a una hembra reproducirse asexualmente, sin colaboración de ningún macho. Toda su descendencia serán hijas también capaces de replicarse solas, y como no tienen que mantener a los machos, tendrán el doble de descendencia con los mismos recursos. El resultado es que una población de un millón de individuos con sexo podría ser reemplazado por los nuevos clones asexuales en apenas 25 generaciones.

No es una hipótesis descabellada, porque, además, se sabe que algunas especies por ejemplo, ciertas salamandras, producen mutantes capaces de clonarse. Sin embargo, hoy por hoy, el sexo es la estrategia que más seres vivos utilizan. ¿Por qué? ¿Por qué no han sido desplazadas de la naturaleza las especies sexuales, superadas por las asexuales?

Vayamos por partes. El sexo, al fin y al cabo, no es más que “intercambio de material genético”, como define Juan Carranza, catedrático de Biología y Etología de la Universidad de Extremadura, y experto en el estudio del papel del sexo en la evolución. Los especialistas creen que el sexo surgió muy al principio de la historia de la vida en la Tierra, probablemente hace unos 3.000 millones de años, en organismos procariotas (sin un núcleo celular diferenciado, como tenemos nosotros, los eucariotas, que aparecimos hace unos 1.000 millones de años). Por azar debieron surgir organismos capaces de intercambiar genes con otros, y generar descendencia. Es decir, “ya había sexo, aunque no ‘sexos’ masculino y femenino, que llegaron más tarde, cuando se ‘inventaron’ los gametos”, puntualiza Carranza.

Nadie duda de que el intercambio de genes tenga beneficios claros. Los clones son todos genéticamente iguales, mientras que el sexo hace que los hijos sean distintos de los padres; pues bien, gracias a esa variabilidad las especies se adaptan a un entorno en cambio permanente. Los clones sólo cambian por mutaciones espontáneas, que además, según la estadística, la mayor parte de las veces son perjudiciales. Otra ventaja de “bailar en pareja”: los hijos de especies con sexo tienen dos copias de cada gen –una del padre y otra de la madre–; y eso contribuye a “inactivar” las mutaciones perjudiciales: si un progenitor transmite a su descendencia una copia defectuosa de un gen, la copia sana del otro sexo puede compensar. Los clones no disfrutan de ese mecanismo, así que van acumulando “errores” generación tras generación.

Más saludable – Hay otras situaciones en las que el sexo es beneficioso. Cuando se tiene un parásito, por ejemplo, al huésped le interesa reproducirse sexualmente. Los parásitos suelen ser organismos más pequeños, y por tanto, tienen ciclos vitales –reproductivos– mucho más cortos. Como la selección natural actúa por generaciones, el parásito evoluciona más que el huésped; para mantenerse a salvo, el huésped tiene que inventarse una manera de evolucionar más rápidamente, y así logra cambiar el medio en que vive el parásito y “descolocarle”. Es una hipótesis del escritor británico Matt Ridley, llamada La reina roja, en referencia al capítulo de Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll, en que todos corren para mantenerse en la misma posición frente a un fondo en constante movimiento. Así, el sexo ayuda a combatir la enfermedad. “La constante recombinación genética mantiene a los individuos sexuales un paso por delante de sus parásitos”, escribe Ridley, con lo que se fortalece la resistencia a bacterias y virus.

A pesar de que todos los beneficios están demostrados, ninguno de ellos parece compensar el doble coste del sexo, al menos a corto plazo. Según los experimentos, para cuando las ventajas del sexo se hacen patentes, los clones ya han copado todos los recursos y “acorralado”, en apenas unas cuantas generaciones, a las especies sexuales. Como afirma Doncaster: “Puede que los clones estén abocados a la extinción por su incapacidad para adaptarse a los cambios ambientales; pero antes de que eso pase, son muy capaces de arrasar una población sexual”.

La guerra contra los clones – Sin embargo, Doncaster ha descubierto que el coste del sexo podría no llegar a ser el doble. Usando una simulación informática de genética de poblaciones, su grupo ha demostrado que las especies sexuales necesitarían sólo una “pequeña ventaja” para evitar ser eliminadas por los clones. La razón de esta “rebaja” en el coste del sexo es que los clones, como son iguales genéticamente, ocupan el mismo nicho ecológico, y por tanto, compiten por los mismos recursos. “Los clones compiten entre sí, además de luchar contra los individuos sexuales”, explica este investigador británico. Los clones, en cierto modo, se ven amenazados por su propio éxito reproductivo.

El otro “atenuante” del doble coste del sexo tiene que ver con el papel de los machos una vez que las crías han nacido. Lo explica Carranza: “Una hembra sin pareja sacará adelante menos hijos que otra que cuente con un macho que la ayude a conseguir recursos. En las aves monógamas, una hembra sola podrá criar tres pollitos, mientras que si el macho aporta recursos, la pareja podrá criar seis”.

Pero no siempre el macho “colabora en casa”. En las especies en que el macho fecunda a muchas hembras –poligínicas–, la energía del donjuán se va en eso, en buscar muchas parejas, y no en llevar comida a casa. Son especies con machos muy vistosos y, como corresponde a lo caro de la estrategia reproductiva, con pocas crías (las aves del paraíso, los ciervos…). De hecho, los expertos en evolución, incluida la evolución humana, asocian que haya mucho dimorfismo sexual (mucha diferencia entre el tamaño de machos y hembras) con la poliginia, mientras que la monogamia se relaciona con sexos de talla similar. En las especies con mucho dimorfismo, las hembras, al elegir pareja, van seleccionando siempre a los machos con los mejores genes, aunque no cuiden a las crías; en la monogamia, las hembras apuestan más, o también, por machos de menos lustre, pero más colaboradores, con lo que no se seleccionan siempre los supermachos y no se fomenta tanto la diferencia de talla entre los sexos. Los machos de la especie humana encajan más en este segundo modelo. O deberían.

La pregunta que queda por responder, por tanto, es: ¿por qué no se extinguen las especies poligínicas, dado que tienen menos hijos? Para quien se anime a responderla, el misterio del sexo está servido…

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Cereal Matutino Para Levantar Ánimos Caídos


Increíble notar como las personas de avanzada edad se olvidan de sus errores de juventud al juzgar a los más jóvenes. Son de esos que siempre tienen a mano la eterna muleta catequista del: “nosotros éramos muy distintos, teníamos ideales, había más respeto, podíamos equivocarnos, pero desde otro…”, etcétera, etcétera. Puede que todo eso que ellos mencionan tenga su parte de verdad, pero todos sabemos que la impaciencia de la juventud es básicamente la misma, más allá de las pautas existenciales de cada época.

En todo caso, la presuntuosa actitud de querer “descubrir la pólvora” cada día, y el escepticismo con el que se mira a los más viejos, no muda y es siempre el mismo. Claro que esa actitud que rondaba entre compasiva y burlona con la que nosotros tratábamos a los abuelos, no tenía la exteriorización despiadada de hoy en día, pero no podemos negar que era similar en la esencia.

Pero me he quedado pensando en la enorme cantidad de situaciones donde, a veces sin tomar demasiada conciencia, no se tolera en los demás lo que uno hace habitualmente, como eso de comerse las uñas, hurgar en la nariz a cuatro dedos, o impacientarse cuando el teléfono al que llamamos da ocupado, sin necesidad de nombrar otras cosas peor aún.

Pero como somos seres “racionales”, de eso no hay dudas, por momentos y en algunas situaciones usamos la “racionalidad” a nuestro antojo y cometemos el error de no ponernos en el lugar del otro, ese prójimo poco próximo y muy lejano que no es ni más ni menos que un ser humano racional con los mismos derechos que nosotros; entonces, ahora imagine el racional leyente poder deglutir todas las mañanas un cereal que le ayude a mejorar su vida entre cuatro paredes.

Bueno, por lo menos esa es la propuesta del “SexCereal”, que ha sido creado por la startup “BigLifeLiving”, cuyo objetivo principal es lograr mejorar la nutrición de los consumidores para que sus alicaídas vidas sexuales sean más satisfactorias.

Pues bien, de acuerdo con lo que menciona el sitio “SpringWise”, la plataforma creada para palanquear buenas ideas de emprendimientos ridículos al rededor del mundo, parece que dicho cereal fue desenvuelto por nutricionistas y posee versiones distintas para hombres y mujeres… La de ellos tienen un poquito más, elemental.

Ellos cuentan que en la versión masculina, el cereal contiene semillitas de sésamo negro y germen de trigo, los ingredientes que renuevan la energía y la testosterona, la hormona responsable por el apetito sexual de los hombres… De ánimo desmayado.

Pero en el caso de las mujeres, el producto contiene almendras, jengibre y semillas de girasol, que en realidad sirven para poder mejorar el equilibrio hormonal femenino… Principalmente por la noche y en la horizontal.

En todo caso, por si le interesa, le cuento que el producto ya está siendo comercializado y cuesta, en los Estados Unidos, US$ 9,95; y cada paquete contiene aproximadamente 300 gramas… Qué, de acuerdo con el apetito sexual de algunos, dará para pocos días.

Siendo así, entre los efectos menos dramáticos de lo aquí dicho con suma lealtad para el más desavisado amigo lector, y no por ello insignificante, juzgo que nadie tendrá el menor inconveniente en asimilarlo, pues como hablando y comiendo, comiendo y durmiendo se entiende la gente, sólo me resta preguntarle: ¿Usted probaría ese nuevo “cereal” sexual?… ¡Estupendo!

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