Póngale Música para que Quede Mejor


Ciertos vivíparos inconsecuentes piensan que si nuestra vida mereciese ser expresada a través de una banda sonora, no importando cual sea la orquesta que la ejecuta, en nada se compararía con aquella que debería acompañar el momento fatuo en que nos olvidamos de todos los problemas, relajamos y nos entregamos a disfrutar de algunos segundos en el paraíso. Especulan que “la pequeña muerte”, como dicen los franceses, o “en la hora del vamos ver” como dicen los criollos, también merece una música a su altura.

Al ponerse a pensar en este asunto tan delicado después de encontrar una “fuck playlist” en un computador prestado, a mi vecino se le ocurrió ver cuáles músicas aparecían allí, y se acordó de un amigo antiguo que guardaba en su auto un CD con el mismo nombre. Finalmente recordó la existencia de un filme que también habla sobre dicho asunto.

Claro que cada tipo de sexo merece una música diferente y eso hace con que la gente tenga una sensación, un recuerdo que permite que aquella melodía quede marcada para siempre. Por tanto, con la ayuda de amigos y vecinos, se ha realizado una benemérita lista con algunas canciones para acompañar uno de los momentos más dichosos del día o la noche… Que es para respetar el deseo del trovador leyente.

Sex and Violence – Es para un sexo salvaje, con sudor, música alta, cuerpos enloquecidos. Es a eso que este tipo de música le remite. Aquella cosa de primera vez de una pareja que tiene tesón guardada el uno por el otro desde hace siglos. Mucha pegada fuerte, tirón de cabello e uñas arañando la espalda… Y todo lo demás, obvio.

Noviazgo de portón – La primera vez merece esta banda. Ninguno de los dos sabe muy bien lo qué hacer, como hacer, donde tocar y, como es comprensible en esos casos, la precaución en ese momento no es exactamente una buena compañera. Pero el instante es dulce, es apetitoso, lleno de besos y con una persona que marcará su vida para siempre… Para el bien o para el mal.

Barry White – Cualquier música suya permite aquella sensación de sexo culpado. Por ejemplo: es aquel caso que usted nunca pensó en tener, o aquel tipo con quien ella tomó unas copas a más y él era tan seductor, que cuando se dio cuenta ya estaba en la cama de él. No importa la letra, pues si Barry White cantase “que lo cumplas feliz”, pude con que surja una fila de mujeres enloquecidas sin que ellas tengan esa intención.

I Touch Myself – No preciso decir más nada. Es el tipo de sexo más íntimo que usted ira poder probar en su vida: la masturbación. Es apenas con usted y su placer. Esa versión de música, cantada por Pink, llega a tener una performance mega sexy… Inspiración pura.

Sexo de chicas – Es casi un espejo. El cuerpo es igual, usted sabe dónde y cómo tocar, y posee toda aquella cosa sensual y delicada que sólo los cuerpos femeninos tienen. Esa música da el tono para ese sexo que más allá de ser dulce y lleno de miradas, uñas, caricias, tendrá conversas al pie del oído y confesiones… Que mañana serán olvidadas.

Sexo de chicos – Un sexo visceral, lleno de deseo, tesón y placer siendo buscado a cada instante. El sexo entre chicos es aquella cosa física que todo el mundo gustaría de lograr probar, pero sin dejar de lado el envolvimiento emocional que por más que ellos quieran negar, de vez en cuando rola. En todo caso, esa música fue una sugestión de un amigo que entiende del asunto.

You sexy thing – Usted se siente sexy. La persona que está con usted lo hallará extremamente sexy. Empero, ella puede llegar a estar tan segura de sí, que hasta es capaz de querer hacer una danza sensual para animar el momento. Es lo que esa música nos hace sentir.

Let’s get it on – Es el típico sexo de casado. Es una delicia, lleno de complicidad, sexy, pero medio silencioso, que es para no despertar a los hijos que están en el cuarto contiguo. En él todo es susurrado, pero que igualmente no deja debiendo nada a los otros tipos de sexo.

Para asistir sola – La película “9 Canciones” puede ser considerada un porno femenino, ya que tiene historia, rola sentimiento y el sexo no es aquella cosa falsa que nos llega a ofender como en los porno comunes. Es la historia de una pareja que tiene medio que una banda sonora sexual de acuerdo con el momento de la relación. Es un lindo film, pero las escenas de sexo acontecen a todo momento. Lo más curioso es que nada fue “de mentira”, ya que los abnegados actores transaron de verdad y el sexo es realmente explícito… En una performance olímpica.

Entre las fuck songs de la película están “C’mon, C’mon”, de The Von Bondies; “Movin On Up”, de Primal Scream; “Jacqueline”, de Franz Ferdinand; y “Love Burns”, de Black Rebel Motorcycle Club…

(*) Anímese, mi amigo lector, pues mis libros impresos o en versión e-book, ahora están disponibles a través del sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante … ¡Ah! ¡Y gracias por adquirirlos!

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