Surgen Novicios en el Bondage Sexual


Lo que más llama la atención a los seres terrenales como yo, es que por causa de la trilogía escrita por la sicalíptica Erika Leonard, más conocida por el seudónimo de E. L. James, “Cincuenta sombras”… -y muchísima oscuridad-, la autora acabó por generar gran curiosidad por la práctica del “bondage” en muchos de los imprudentes lectores y sus (im)prudentes parejas, conforme lo sugiere la revista “Elle”. Y todo ello se debe a que dichos textos están rellenos de diferentes tipos de recreos sexuales que sirven para alimentar la imaginación de cualquier incauto; sobre todo cuando se trata de aquellos menguados sujetos que se sienten inclinados al sadomasoquismo.

En todo caso, si el preciado lector hace parte del grupo de curiosos que siempre busca probar nuevas experiencias, no quiero animarlo, pero buscaré exhortarle que, al hacerlo, tenga en cuenta algunos consejos útiles para resguardar su seguridad y la de su pareja -los entierros están caros-; y para que haga todo de manera divertida y muy placentera. Para ello, me apoyaré en la información del sitio “dtlux.com”, que contiene una serie de sugestiones para los iniciantes en el arte del “bondage”.

Confianza. Nunca se debe dejar la seguridad en manos de un desconocido, pues el bondage es una práctica que debería realizarse con alguien ya conocido, ya que si esta no es peligrosa en sí, conlleva inmovilización y eso puede traer problemas cuando se trata de un desconocido. Así que, lo mejor es acercarse a quien más confianza le tenga.

Estar de acuerdo. Usted tiene que hablar sobre la práctica antes de realizarla con su pareja o la persona elegida, y ésta tiene que estar de acuerdo, pues se trata de que ambos disfruten del momento, y no de que se genere un conflicto; así que, explíquele a la otra persona que esta fantasía le excita y quiere ponerla en práctica con ella… Aunque le deje un ojo morado.

Elegir roles. En el juego del bondage, -así como en el cuartel- una persona manda y la otra obedece. Por tanto, mejor que decidan juntos quién tomará el mando y quien será la persona sumisa. Recuerde que capitán manda en marinero, pero que en este juego, ambos también pueden intercambiar papeles.

Vive tu personaje. Mi amigo, primero tienes que creértelo. Pues para que el juego del bondage haga efecto, uno tiene que creer lo que estás haciendo; por ejemplo, si eres el sumiso, cumple los caprichos de tu amante, no tienes que hacer nada más que obedecer; pero si eres el dominante, tendrás todo el poder en tus manos para hacer lo que quieras… Menos, matar, obvio. Recuerda que la carga psicológica ayudará a que el juego culmine en un gran orgasmo mutuo… Y delicioso.

Palabra clave. Es muy importante que antes de iniciar con el juego, ustedes se pongan de acuerdo para elegir una palabra o frase que será la que se expresará cuando una de las dos personas no esté cómoda en el juego, y una otra para cuando quiera parar por completo. No tiene que ser difícil, puede ser algo muy común como un color… Una sugestión: “colorín colorado, este juego se ha acabado”.

Zonas prohibidas. Hay zonas en la que está completamente prohibido pasar la cuerda, como por ejemplo el cuello… -o de oreja a oreja, por dentro de ellas-, pues puede causar un accidente con final fatal. ¡Ah!, y tampoco se olvide de que no se debe apretar demasiado las cuerdas para que ésta no corte la circulación de la sangre. Tampoco se olvide que la persona sumisa está inmovilizada, por lo que ocupa su completa atención… Salvo que sea su suegra.

¡Tijeras a la mano! Tenga siempre a mano tijeras, cuchillo… cualquier instrumento cortante, pues en caso de que la pareja grite la palabra clave, usted tendrás que desatarla inmediatamente, y lo mejor es estar preparado para cortar la cuerda.

Cuerdas. Aquí equivale a decir que valen muchas cosas, desde corbatas o bufandas, trozos de tela y, por supuesto, cuerda. El mínimo que se ocupará son 7 metros y el máximo de unos 20 para abarcar el cuerpo completo… Salvo que su pareja sea una ballena.

Alternativas. Si ustedes no quieren usar cuerdas o tela, pueden iniciar agregando a los juegos sexuales algunos otros juguetes que de igual manera pueden servir para inmovilizar, como las famosas esposas… No, mi amigo. No es a su cónyuge a quien debe inmovilizar. Me refiero a los grilletes que usan los policías.

¡Use la imaginación! Sé que para muchos bípedes esto parece algo difícil, ya que no tienen un pingo de ella. Pero en este juego no se trata sólo de inmovilizar, sino de usar la imaginación para llevar a cabo una recreación que excite a los dos de la misma manera.

Mi conjurado leyente, siendo este asunto tan delicado y la Historia tan frágil y aparentemente compleja, tenga en cuenta que lo único que he buscado demostrar, es que para nada sirven los sistemas métrico-filosóficos-duodenales de la preñez alucinatoria, pues a pesar de la estrechez de raciocino, la mediocridad de los terráqueos camina a cada día a pasos más largos…En todo caso… ¡Diviértete!

(*) No se apoque, mi amigo lector, pues mis libros impresos o e-book ahora están disponibles a través del sitio: www.clubedeautores.com.br/carlosdelfante… ¡Ah! ¡Gracias por adquirirlos!

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